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Perro de Canaan

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Perro de Canaan: Tu nueva mascota

El perro de Canaán es una raza no muy popular entre los amantes de los perros, aunque presenta unos rasgos físicos y una personalidad increíble que se deja ver a través de sus hermosos ojos y que sin lugar a dudas le van a ayudar a ganar fama a esta raza.

Es un perro dulce, tierno, amistoso y afectuoso, despierta un fuerte instinto protector, es una gran mascota para cualquier hogar, ya que sabe compartir con todas las personas, y también por lo común se la lleva bien con otras mascotas, perros u otros animales.

Su personalidad se describe como muy enérgica y activa, el perro de Canaán ama hacer ejercicio, correr de un lado a otro especialmente si se trata de amplios terrenos, y compartir numerosas actividades con sus dueños. Es un can muy afectuoso, adora las caricias y los mimos de su familia y sobre todo el perro de Canaán necesita que hablen con él y le dediquen un buen tiempo. Es muy apegado a sus humanos.

Este perro pertenece a una raza muy interesante, su vida e historia han dado varios giros, inicialmente fue domesticado para convivir con el hombre, pero luego se abandono por más de dos mil años a su estado salvaje, quedo entonces el perro de Canaán habitando como el guardián del desierto de Negev.

Muchos años más tarde, alrededor del siglo XX, se comenzó a desarrollar y comercializar importantemente en estas zonas áridas, encontrando que el perro de Canaán era la raza ideal para trabajar en el clima implacable de los desiertos del Medio Oriente, así fue como esta raza fue recuperada y nuevamente domesticada por el hombre.

El objetivo de tener un perro de Canaán de compañía es tener una mascota de genética fuerte, enérgico y audaz que sea la compañía ideal de los hombres en sus trabajos en las zonas áridas y secas y también en el desierto.
El perro de Canaán se clasifica como uno de los perros de pastoreo y es incluido por la Federación Canina Internacional en el grupo número 5 de su clasificación, junto con los perros de tipo primitivo y los Spitz.

Observamos en el perro de Canaán una mascota con un porte delgado y atlético, semeja en su cuerpo a los pastores, aunque sus rasgos son más finos. Su tamaño es mediano, mayor en los machos que en las hembras. Era conocido también como el can de los Fenicios. Sus ancestros datan de hace más de dos mil años antes de Cristo en Egipto, y se cree que la propia raza surgió en la sagrada tierra de Israel, donde eran llamados en esa lengua “Kelev kanani” expresión que se traduce como “perro de Canaán”.

Estos amigos perrunos son sumamente inteligentes, colaboradores y trabajadores, cualidades que hacen muy sencillos su entrenamiento. Además, están acostumbrados a desarrollar actividades y vivir en los climas extremos de las calurosas temperaturas del medio oriente. Inicialmente, el perro de Canaán fue adoptado por los pastores para ser el guardián de los rebaños, con los años se identificó que este perro además de ser un excelente guardián, poseía grandes habilidades para ser guía de invidentes, rescatar a personas heridas, detectar minas en el desierto y ayudar en labores de enfermería.

Tan noble personalidad y tan notable labor debe ser reconocida, por ello el perro de Canaán es mucho más que una mascota, es un amigo fiel, compañero, cariñoso y trabajador, una raza de perros que merece mayor popularidad y reconocimiento de la que se le ha dado hasta los momentos. Te invitamos a conocer a continuación la maravillosa raza Perro de Canaán.

Historia y Origen del perro de Canaan

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El perro de Canaán es una raza de canes sumamente antigua la cual se originó probablemente en el Oriente Medio. Su antepasado es el perro Pariah, una raza muy antigua que existió alrededor de dos mil años antes de Cristo. Los registros de del perro Pariah se encuentran en dibujos de las tumbas Egipcias.

En Israel este perro era muy común, sobre todo antes de la invasión del Imperio Romano, se había domesticado a este perro para que trabajase como pastor y perro guardián de los rebaños.

Luego de que los romanos invadieron Palestina, la destrucción que trajeron sobre el país hizo que las poblaciones se dispersaran, de modo que muchos de estos perros quedaron en el abandono en las zonas costeras y en el desierto de Negev, logrando sobrevivir a la extinción gracias a sus instintos primitivos de vida salvaje, se adentraron en el desierto donde pasarían alrededor de otros dos mil años viviendo en ese estado.

Posteriormente aparecieron poblaciones de humanos alrededor de estas tierras. Principalmente fueron los beduinos y los rusos los que comenzaron nuevamente el proceso de domesticar a los perros de Canaán. Inicialmente utilizaron a los cachorros machos para criarlos y adiestrarlos como perros guardianes de los rebaños de pastoreo y de los ganados.

Sin embargo, el gran salto a la vida como compañeros del ser humano inició en el año 1930. Se habían logrado asentar en las proximidades de las tierras áridas y desérticas, grupos de asilados del ejército de Israel, llamados Haganah que eran más bien una especie de grupos para la autodefensa, los cuales necesitaban un perro de combate que tuviese la fortaleza y las condiciones físicas necesarias para soportar el clima tan duro de los desiertos de Oriente Medio.

Su domesticación e incorporación a la vida junto a los humanos se debe a los esfuerzos de la Dra. Rudolphina Menzel, una académica natural de Viena, Austria quien emigró junto a su esposo el Dr. Rudolph Menzel a Israel durante el Mandato Británico en el año de 1938.

Por su reconocida experiencia y trayectoria en el campo animal, la dra. Menzel fue invitada por el comandante de la Haganah Yaakov Pat, quien tenía como petición formar una sección de canes que sirvieran como perros guardianes para la defensa de los asentamientos israelitas, más tarde este grupo se convertiría en la reconocida Unidad Oketz de las Fuerzas de Defensa de Israel.

La búsqueda del perro ideal hizo que la dra. Menzel observara cuidadosamente a los perros salvajes de aquellas zonas, capturando a varios ejemplares con los que inició un plan de reproducción y entrenamiento, encontrando fabulosas características en estos canes.

Los perros de Canaán presentaban grandes habilidades como perros guardianes, mensajeros, detectores de minas, para el rescate de heridos, y como perros guías. Gracias a tan extraordinarias cualidades el perro de Canaán pudo de nuevo ser compañero del hombre. En la actualidad se considera a esta raza como el perro guardián de los beduinos y drusos, siendo el perro nacional de Israel.

Desde que el perro de Canaán se introdujo nuevamente a ser un perro doméstico compañero del hombre, esta raza ha desempeñado valiosos trabajos, tales como mensajero, perro de rescate de heridos, perro de combate, además de sus tradicionales oficios de guardián y pastor. El perro de Canaán también se ha incorporado a ser mascota de numerosas familias. Es un can con noble sentimientos, extraordinaria inteligencia y personalidad y un gran sentido de trabajo y colaboración con el hombre.

Su reconocimiento oficial llega en el año de 1997, cuando finalmente el perro de Canaán es reconocido como una raza por el American Kennel Club (AKC).

Características de la raza

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El perro de Canaán es un ejemplar canino verdaderamente hermoso, tiene un buen tamaño, un gran porte de guerrero y guardián, su contextura es atlética y delgada, por su apariencia recuerda a los perros pastores pero con rasgos y características más finas.

Este perrito tiene un tamaño de mediano a grande, en promedio los machos pueden llegar a pesar alrededor de unos 18 a 25 kg, con una altura de 50 o 60 cm, por su parte las hembras son de menor tamaño, su altura varía de 45 a 50 cm y su peso oscila los 16 o 19 kg.

El perro de Canaán tiene unas características estilizadas y finas. Su cabeza es de tamaño mediano, proporcional al resto del cuerpo, tiene la forma de una cuña, en ella se implantan un par de orejas las cuales están dispuestas en posición erecta con las puntas redondeadas y de base triangular.

La contextura del cuerpo del perro de Canaán es robusta y gruesa, está cubierto por un pelaje externo el cual es denso, grueso, duro y de mediana longitud, también poseen una capa interna de pelaje la cual es fina o abundante, varía en relación a la temporada del año. El color del pelaje del perro de Canaán es variado, por lo general se ven tonos marrones, rojizos, negro, color crema, blanquecino, y algunos ejemplares pueden presentar manchas blancas o manchas coloridas.

A la textura es un pelo intermedio, semilargo, es muy abundante y aunque es liso al tacto suele ser áspero. Los perros de esta raza pueden tener un color uniforme y presentar una mancha clara en el vientre. El pecho es aplanado pero fuerte y bien desarrollado.

La cola del perro de Canaán es larga, gruesa y con movilidad y a este nivel el pelo es ligeramente más largo, da la impresión de una cola peluda. La actitud de la cola es erguida o curvada en dirección hacia la espalda del perro.

Sus patas son largas y musculosas, las cuales van a terminar en unos pies pequeños que recuerdan a los pies de los gatos, son esponjosos y redondeados. En promedio tanto las patas anteriores como las posteriores son del mismo tamaño y demuestran gran agilidad.

El rostro del perro de Canaán es muy similar al de los pastores, sin embargo sus rasgos son más finos. Presentan un par de ojos que tienen forma de almendra, por lo general de un intenso color oscuro aunque hay ejemplares que tienen tonos de color almendra, dependiendo del pelaje, estos ojos le dan el aspecto de una tierna mirada amigable y noble; el hocico es fino y alargado, su nariz de color oscuro en diferentes tonos de marrón o negra, al tacto debe estar fría y húmeda, sus dientes son afilados. La expresión del perro de Canaán es la de un canino serio, equilibrado y a la vez tranquilo.

El dimorfismo sexual es acentuado en estas razas, las hembras son más pequeñas, de rasgos más finos, y de peso menor. Los machos recuerdan más a los perros de vida salvaje, como a su ancestro del cual desciende esta raza.
Cuando nacen, los cachorros del perro de Canaán presentan las orejas caídas, conforme se da su crecimiento y desarrollo las orejas se hacen erectas alrededor del tercer mes.

La postura que adopta este can es la de un perro siempre en estado de alerta, quieto y equilibrado, pero atento a iniciar la labor la para cual se ha entrenado. Todas estas características hacen del perro de Canaán un maravilloso ejemplar, fuerte, robusto y a la vez estilizado, con un gran porte y una belleza natural que lo destaca entre otros perros guardianes, una gran compañía y mascota para entrenar y cuidar.

Comportamiento con otros perros

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El hermoso perro de Canaán es un gran compañero para humanos y también lo es para otras mascotas, lo importante a considerar a la hora de llevar a este perro a que conviva con otros es que él haya recibido el adiestramiento adecuado desde que es cachorro para la convivencia con otras mascotas.

Se ha dicho que el perro de Canaán no es un perro para inexpertos, ya que a pesar de que su carácter no es agresivo ni difícil de manejar, en primer lugar es un perro que conserva muchos sus instintos de guardián y protector, por lo que suele ser desconfiado y reservado con los extraños, en segundo lugar es un perro callado, así que cuando utilice su ladrido, lo va a emplear como un medio de alerta para sus familiares cuando se sienta en peligro o ante situaciones nuevas o extrañas, por tal motivo, es mejor que su dueño tenga cierta experiencia en la cría de perros.

El perro de Canaán es un perro pacífico, equilibrado y observador. Es una raza de origen natural, ya que fue creada sin mayor intervención por parte del hombre, y como tal conserva un fuerte instinto de independencia, de líder y de perro guardián, por lo que si comparte hogar con otros perros, tratará de ser el principal, ya que es muy territorial, no es juguetón como otras razas, es más un perro para trabajos y labores. Aunque rara vez es agresivo con las personas extrañas, si pudiera tener conductas de ataque en contra de otros perros, especialmente si se siente amenazado o que amenazan a sus dueños, o también si consideran que el otro perro invade su territorio y ocupa su lugar.

En el caso de que en el hogar se haya criado junto a otros perros, especialmente si estos canes son de otras razas, el perro de Canaán desde temprana edad va a tratar de establecer su liderazgo en el hogar y en el grupo donde está creciendo. Le gusta ser el principal el que lleve el cargo de perro guardián de la familia. Por lo general, la relación es más compatible y llevadera con otros perros de su misma raza.

En lugares públicos, tales como plazas o parques, donde el perro de Canaán tenga la oportunidad de convivir con otros perros, humanos y demás animales, usualmente es muy bien portado. Para él es fácil caminar junto a su amo al tiempo que observa su alrededor estudiando la situación. Sin embargo, si se siente amenazado, o siente que él o su amo están en medio de algún peligro, situación que puede ocurrir si algún perro desconocido les ladra o se acerca demasiado a ellos, podría volcarse en una conducta un tanto agresiva aunque es fácil de controlar en la mayoría de los casos.

Generalmente los perros de Canaán, educados en casa desde que son cachorros conviviendo con otros perros no presentaran problemas de adaptación ni de agresividad, se la llevan bien con sus canes compañeros, haciendo la salvedad de que les gusta ser los líderes y desempeñar el papel de perro guardián principal. Su trabajo realmente es espantar a los intrusos, más no lastimarlos ni agredirlos. De hecho, otro perro de Canaán es una excelente compañía para uno.

El perro de Canaán es una gran mascota, con buen dominio de su temperamento y de su carácter, sabe compartir, y al mismo tiempo conservar su puesto. Con un perro de esta raza difícilmente tendrás problemas de conducta, además seguramente tu casa será un lugar más seguro.

Dieta y alimentación del perro de Canaan

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El perro de Canaán como todo animal de instintos carnívoros necesita un alimento de alta calidad, rico en las proteínas y nutrientes necesarios para alcanzar un fuerte desarrollo y un gran estado de salud.
Las opciones para su alimentación varían desde los productos artificiales en diversas presentaciones comerciales, ya sean secas o húmedas, así como también los menús de dietas para perros formulados en el hogar por sus propios dueños.

Cuando se adopta la opción de alimentación de adquirir productos comerciales, se deben tomar en cuenta algunas consideraciones.

En primer lugar, el perro de Canaán debe recibir la mejor calidad en alimentos, no necesariamente se trata de comprarle los productos más caros, sino los que verdaderamente tengan un alto valor nutricional. Esto se puede corroborar observando los ingredientes en el empaque del producto, así nos aseguramos que sean alimentos preparados a base de proteína animal, bien sea carne de res o de pollo, y que no tengan arroz, trigo, demás cereales, o harinas, ya que estos últimos alimentos no aportan nutrientes, al contrario, son una fuente de carbohidratos y de grasas que son innecesarios para la nutrición del perro de Canaán.

La opción de los alimentos húmedos es considerable pero no como rutina, más bien como un alimento ocasional. Usualmente los alimentos húmedos se disponen en presentaciones enlatadas, tienen alto contenidos de grasas, por lo que no es recomendable que formen parte de la dieta habitual de tu perro, como ventaja, presentan gran cantidad de agua que contribuye en cierta forma a mantener el estado de hidratación de tu can.

El agua es fundamental e importante para la digestión de todos los seres vivos, y particularmente de los perros. Debemos asegurarnos de junto con el alimento servirles un tazón de agua limpia y fresca, que se cambie constantemente, para que el disponga y sacie su sed. La hidratación mejora los procesos digestivos y de tránsito intestinal, ayuda a mejorar el funcionamiento renal y además es esencial para todos los procesos intracelulares del perro de Canaán y también de otros canes.

La razón por la que se evitan los cereales como maíz, trigo, arroz y las harinas con las que estos se preparan, es que además de tener un aporte nutricional muy escaso, son productos altamente alérgenos para los perros. Por eso mejor evitarlos y asegurarse de que el alimento que ofrecemos al perro de Canaán esté libre de tales compuestos.

Las comidas naturales a base de alimentos preparados en el hogar son una opción muy moderna y adecuada para la alimentación de las mascotas perrunas, siempre que su cocción sea la adecuada y se mezclen las combinaciones de nutrientes necesarias. Lo recomendado es mezclar productos cárnicos ya sea de res, de pollo e inclusive pescado, con una combinación apropiada de verduras y vegetales cocidos, nabos, zanahorias, ajo, entre otros.

Se puede consultar con el veterinario o con el nutricionista canino acerca de las mejores opciones de alimentos para ofrecer a nuestro perro de Canaán.

Sobre todo, cuando se preparan estos menús en casa, algunos especialistas recomiendan adicionar a los alimentos suplementos proteicos y de vitaminas, para cumplir con el aporte nutricional diario que necesitan los perros para la correcta nutrición y funcionamiento de su organismo.

Por último, las porciones de alimentos se regulan dependiendo del tipo de actividad que realice el perro de Canaán, usualmente son dos comidas principales, por lo general a la misma hora, y lejos de sus horas de entrenamiento y trabajo para que la digestión tenga lugar sin problemas. La obesidad es rara en los perros de esta raza, sin embargo, hay que tomar la precaución de sobrealimentarlos para evitar estos problemas de salud.

Salud y cuidados generales

El perro de Canaán es un canino fuerte, saludable, con un promedio de vida de unos 13 años. Probablemente debe la fortaleza de su salud al hecho de que por muchos años habitó solo en el desierto y a que es una raza que surgió de manera natural sin la intervención de la mano humana, prácticamente en este perro, la selección genética artificial fue un proceso breve que no tuvo mayor repercusión sobre el genotipo de los perros de Canaán.

Estos caninos tienen la gran ventaja de no presentar enfermedades congénitas o hereditarias comunes descritas hasta los momentos. Sin embargo, al igual que otros perros y como todas las mascotas, el perro de Canaán debe acudir a sus visitas periódicas al veterinario, al menos una o dos por año, a los fines de vigilar su buen estado de salud y crecimiento y de tener al día su calendario de vacunas y sus desparasitaciones.

Las vacunas son un tema importante a considerar en esta raza, debido a que usualmente el perro de Canaán es un perro de campo que pasará mucho tiempo en medio de la naturaleza dependiendo del oficio para el cual se haya entrenado. Así mismo el dueño del perro de Canaán debe vigilar las desparasitaciones tanto internas como externas, puesto que el ambiente de trabajo estará muy expuesto a ectoparasitosis.

El mismo dueño o entrenador de este perro puede revisar su pelaje con regularidad en busca de parásitos, u otras afecciones como espigas o astillas clavadas con frecuencia en sus patas, en las orejas, o que estén enredadas en su denso pelaje.

Con relación al tema de la higiene, el perro de Canaán necesita de un cepillado regular de preferencia diariamente, y en ocasiones, sobre todo en los tiempos de verano, que sean dos veces al día, ya que en los días cálidos mudan bastante pelo.

Como es un perro que por lo general desempeña trabajos y oficios al aire libre, y su densa capa de pelo fácilmente atrapa sucio, el baño se recomienda una vez al mes, con un champú especial para perros que se puede adquirir en cualquier tienda de mascotas.

La higiene de sus ojos y orejas es sumamente importante para prevenir infecciones, se asean con un apósito estéril con solución fisiológica y extremo cuidado, y se pueden agregar colirios específicos recomendados por el veterinario.

El perro de Canaán es una raza intrépida, le gusta el aire libre, y es necesario sacarlo a pasear y a correr varias veces al día y diariamente, del mismo modo si están en casa, se recomienda dedicar algunos momentos a jugar y a compartir con él, bien sea buscando objetos, atrapando pelotas. Los juegos deben ser variados y creativos pues la inteligencia de este perro así lo requiere.

Es necesario que realice ejercicio con regularidad, no solo para mantenerse en forma si no que el ejercicio es un método indirecto de estimulación mental, de modo que ejercitándose estimula también su inteligencia y mejora la ejecución de sus tareas y labores.

Castrar al perro de Canaán es posible en caso de que no quieras obtener crías de este ejemplar. Luego de la castración su carácter enérgico y explorador disminuye en cierta manera. Se dice que funciona si el perro tiene tendencias a escaparse o si es agresivo.
La convivencia con humanos y con otros perros, así como el entrenamiento y adiestramiento creativo y rutinario van a dar una gran mascota en la figura del perro de Canaán.

Cómo entrenar, educar o adiestrar un perro de Canaan

El perro de Canaán es reconocido como una de las razas más antiguas miembros de la AKC, este canino lleva el título de ser el perro nacional de país Israel, distinción que se ha ganado no solo por ser nativo de estas tierras desde los tiempos bíblicos, sino también por la extraordinaria inteligencia y grandes habilidades que posee este perro para un sinfín de tareas que requieren no solo habilidades físicas, igualmente destrezas mentales.

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El entrenamiento del perro de Canaán inicia desde que son cachorros, la interacción con el humano y con los demás miembros de su camada le brinda las posibilidades de comenzar a desarrollar convivencia y la socialización con otros. Desde este momento se introduce al perro de Canaán las normas sociales para convivir y ser parte de un hogar como mascota, o de un equipo de entrenamiento para una tarea específica.

Su entrenador o la persona que decida adopta a un perro de Canaán debe considerar el carácter noble, equilibrado y decidido de este perro. No necesita de numerosas repeticiones a la hora de aprender una actividad, ni tampoco de regaños, ya que es un perro inteligente, dócil y obediente con quienes son cercanos a él. Aun el perro de Canaán domesticado, conserva muchos instintos salvajes, desarrollados del largo período que vivió solitario en el desierto y heredado de su ancestro el perro de Pariah, de quien también se originaron otras razas.

El punto principal a desarrollar en el adiestramiento del perro de Canaán es crear una rutina de actividades de entrenamiento que sean activas, creativas y variadas, puesto que el perro puede aburrirse si se trata de algo repetitivo. Los ejercicios de rastreo son de los primeros que pueden implementarse ya que esta habilidad esta tempranamente desarrollada en el perro de Canaán.

El ejercicio se inicia llevándolo a un terreno abierto donde se haya escondido algún objeto previamente olfateado, el perro deberá localizarlo y traerlo a su entrenador o simplemente ladrar junto al sitio donde se haya escondido.
Los entrenamientos de búsqueda pueden variar, utilizando personas, por ejemplo u otros dispositivos. Es buena idea el reforzamiento positivo cuando realice correctamente sus habilidades.

La hora de hacer sus necesidades debe relacionarla con los paseos diarios, unos dos o tres al día. Inicialmente se da una caminata por una plaza, parque o cualquier otro terreno amplio para entrenamiento, luego se implementan los ejercicios y finalmente la sesión terminara cuando evacue. Esto será una tarea sin mayor complejidad ya que el perro de Canaán es muy limpio y ordenado.

Los perros de Canaán también pueden incorporarse en tareas de competencias de agilidad, obediencia, flyball así como en eventos de pastoreo. Los perros de Canaán demuestran habilidades innatas de pastoreo básico, probablemente recordado de sus primeros oficios.

Así mismo, todo este entrenamiento y adiestramiento en los trabajos y deportes caninos, es necesario para que el perro de Canaán libere la energía que tiene, ya que es un perro de instintos trabajadores, desde cachorro disfruta correr al aire libre, jugar y entrenarse con juegos creativos. Durante su educación, el perro de Canaán no solo desarrolla inteligencia corporal, del mismo modo ejercita su mente en procesos complejos de agilidad, memoria, rastreo, obediencia e instintos de perro guardián. Un dueño dedicado con amor y compromiso con el perro de Canaán disfrutara mucho adiestrando a este fabuloso can.

Comportamiento con los Humanos

La relación con los humanos del perro de Canaán es respetuosa, apegada, obediente y comprometida. Los perros de Canaán en su historia inicialmente eran perros capturados y desincorporados de su estilo salvaje por tribus de beduinos y rusos para ser domesticados y empleados en trabajos rurales, principalmente como pastores y guardianes de los rebaños.

Como mascota, este perro es un excelente guardián del hogar. De hecho, se sabe que el perro de Canaán es miembro de una raza muy inteligente y fácil de cuidar.

Desde sus inicios como perro de compañía ha mostrado siempre un carácter con los humanos leal, fiel, respetuoso y obediente, además, este perro desarrolla un fuerte vínculo de apego y cercanía con su familia adoptiva, de quienes será el perro guardián del hogar.

Convive muy bien y sin problemas con las personas adultas conocidas, aunque con los extraños puede ser reservado y distante, realmente es un perro con buenos modales sociales.

El perro de Canaán es un gran compañero para las familias del campo, requiere un buen terreno y espacio suficiente para jugar, entrenarse y adiestrarse, así como también colabora de maravilla con las tareas y los trabajos que haya que desarrollar.

En el caso de que hayan niños en el hogar sobre todo si son niños pequeños, lo recomendado es incorporar el perro de Canaán cuando este es cachorro, de modo que inicie tempranamente su socialización con toda la familia.
Con una actitud respetuosa y un espíritu fiel, el perro de Canaán es un amigo leal y obediente que sabe escuchar y entender a sus dueños.

Muestra fuertes instintos protectores y de resguardo, además puede ser un perro guía y perro de terapia para quienes lo necesiten. Es un perro silencioso y callado, a menos que vea intrusos o situaciones inusuales en los que hará uso de su ladrido para alertar a sus dueños y espantar a los extraños. No es un perro de conducta agresiva.

Desde los comienzos de esta raza como compañero del hombre, ha desempeñado variados trabajos que tienen que ver con actividades de líder, de protector, de guardia y también de destreza física e inteligencia mental. Aun hoy en día, particularmente en las tierras de Israel, el perro de Canaán es entrenado como perro guardián y pastor de los rebaños, a los cuales protege y vigila.

En los hogares, es mucho más que una mascota, desempeña un excelente trabajo de protector y custodio del hogar, siempre con una actitud despierta y alerta dispuesto a defender a sus seres queridos.

En la época de desarrollo y rescate de esta raza, el perro de Canaán fue entrenado para tareas de destreza y agilidad, aún en los días presentes este perro trabaja en los equipos de defensa policiales y de fuerzas militares, desempeñando labores de rastreo de objetos, detección de drogas, detección de minas en terrenos áridos, y así mismo en equipos de rescate especial como en los rescates de heridos durante desastres naturales.
Igualmente, el perro de Canaán se ha instruido para ser un perro guía de los invidentes y un perro de terapia para los niños con problemas de adaptación.

El perro de Canaán ha participado en numerosas actividades de competencia teniendo un papel impresionante en pruebas de agilidad, rastreo, flyball y pastoreo. Básicamente, cualquier trabajo que requiera obediencia, inteligencia y agilidad, el perro de Canaán lo puede desarrollar.

Entorno ideal

El entorno donde crecerá y se desarrollará la educación y entrenamiento del perro de Canaán es muy importante a considerar al momento de decidirse por adoptar un perro de esta raza.

Los perros de Canaán son animales con un amplio sentido emocional, aunque son bastante reservados, estos perros son afectuosos, leales y fieles a sus humanos y a su familia, son devotos compañeros protectores de las personas cercanas a ellos. Por tal motivo requieren de un entorno emocional que le brinde una familia comprometida y dedicada a su cuidado, atención y educación.

Estos perros son dados a compartir con sus amos y además son receptivos a las caricias, mimos y demás momentos de calidad juntos. Disfrutan de los juegos y las sesiones de entrenamiento regulares y creativas con sus entrenadores, de hecho, las necesitan para mantener un buen estado de sentimiento emocional y para emplear las necesidades diarias de energía física que requieren estos perros.

Así que lo inicial es brindarle al perro de Canaán un entorno emocional familiar apropiado para que forme y desarrolle una gran personalidad.

Del mismo modo se debe considerar el tipo de clima y sitio donde va a habitar el perro de Canaán. No olvidemos que este es un perro que nació en medio del clima duro y árido de los desiertos del medio oriente, donde vivió y paso muchos años antes de ser exportado a otras naciones.

En relación a este hecho se puede decir que el perro de Canaán está bien adaptado a los climas desérticos y a las temperaturas extremas.

De hecho, su pelaje presenta una característica muy particular, esto es que puede tener una o dos capas de pelo dependiendo de la estación y del clima. En los tiempos calurosos del verano el perro de Canaán muda gran cantidad de pelo para evitar los calores excesivos y soportar el clima, en estos días no olvides proporcionarle agua suficiente para que se mantenga bien hidratado.

En los meses más frescos, la caída del pelaje se reduce y se pueden distinguir dos capas, dando el aspecto de un grueso manto denso.

El hogar donde van a vivir los perros de Canaán, en lo posible debe cumplir con algunas características. Éstos son perros grandes, requieren de cierto espacio para su desarrollo y crecimiento, para su diversión y comodidad; si bien es cierto que pueden adaptarse sin grandes dificultades a la vida en el apartamento, en estos casos hay que sacarlo a pasear cuando menos una vez al día e idealmente tres veces diario, para que realice sus necesidades, camine, libere energía y se ejercite.

En una casa grande o en un hogar que tenga adecuados ambientes exteriores como un jardín o un patio, el perro de Canaán vivirá con mayor comodidad, en estos espacios abiertos su denso pelaje lo protegerá del frío y de las bajas temperaturas, al tiempo que podrá correr, saltar y de ser posible entrenarse en el mismo hogar con la ayuda de su amo.

Finalmente, en relación a la convivencia con otros perros y mascotas, los perros de Canaán no tienen problemas en aceptar nuevos compañeros siempre y cuando de cachorros hayan tenido un adecuado proceso de socialización.

Recordemos que el perro de Canaán tiene espíritu de líder y es muy territorial, un buen compañero para él sería otro ejemplar de su misma raza, aunque son perros obedientes, receptivos e inteligentes, siempre pueden aprender nuevas costumbres.