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Akita Americano

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Akita Americano
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Akita Americano: Tu nueva mascota

El Akita Americano es un animal de raza canina que procede de las regiones montañosas de Japón, sin embargo, muchos dicen que el Akita Americano y el Akita Inu son la misma raza de perros y aunque son muy parecidos, no son los mismos.

De hecho, su anterior nombre conocido era “El Gran Perro Japonés”, debido a que sus caninos antepasados son provenientes de Akita en Japón. Es una raza de Perro muy limpio y resistente al frio; el Akita Americano tiene como costumbre enterrar sus heces en la arena como lo hacen los gatos para no dejar suciedad en la intemperie.

El Akita Americano se origina en la Segunda Guerra Mundial, a través de una mezcla de razas, entre ellas el Pastor Alemán.

Debido a que en Japón fue prohibido tener perros, muchos de sus dueños decidieron enviar a sus “Grandes Perros Japoneses” a Estados Unidos donde se mezclaron con otra serie de razas, posteriormente Estados Unidos mediante una cría selectiva definieron colocarle una forma y nombre a dicha raza y de allí entonces proviene su nombre.

Por otra parte, el tiempo ha hecho que los Akita Americanos se diferencien hasta cierto punto de los Akita Japoneses.

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El comportamiento del Akita Americano es uno muy adecuado para las familias con niños, porque a pesar de que tiene un carácter muy fuerte, dominante e independiente, son perros muy incluidos con la familia.

Son inteligentes, enérgicos y territoriales pero si son bien educados llegan a ser muy leales, amistosos, obedientes y protectores; de hecho, si algo ocurre con los niños no dudaran en salir a protegerlos, debido a que con ellos son muy pacientes, tranquilos, reservados, poco ladradores y equilibrados.

El perro Akita Americano es una raza grande y solida, de hecho sus medidas varían entre los 60 – 70 cmts, haciendo referencia a que los machos son 10 cms mas grandes que las hembras, y su peso se encuentra entre los 32 – 59 kg.

La cabeza del Akita Americano es muy ancha y triangular al igual que sus orejas, sus trufas son negras y amplias a diferencia de sus ojos que son también negros pero pequeños. Su Cola contiene mucho pelaje y es muy fuerte.

Son resistentes al dolor y gracias a su pelaje (que es de doble capa) también al frio. Sus colores varían entre blanco, negro, gris, una mezcla de ambos y otros más. Su cola se enlaza al lomo dándole mucho vigor y elegancia.

Los Akita Americanos son bastante limpios, de hecho se acicalan después de comer o de jugar a sí mismos. Además por ser un perro tan activo hay que sacarlo al menos 2 o 3 veces al día.

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Sus uñas deben ser cortadas siempre que sea necesario, sin embargo, bañarlo es algo que puede dejarse y hacerse cada mes y medio o cada dos meses.

Su pelaje requiere mucho cuidado, por ello tiene que ser cepillado todos los días. Hay que proporcionarle juguetes para que puedan jugar y morder, debido a que ellos desde muy jóvenes les gustan hacer eso.

El temperamento de los perros Akita Americano es bastante dominante, autoritario, fieles, dignos, agiles e inteligentes. También son muy cariñosos, afectuosos, cuidadosos y tiernos con sus familiares y dueños.

Es un perro que necesita de educación y adiestramiento sobre todo físico para que pueda mantenerse en forma, saludable y feliz. Son muy independientes pero también son bastante obedientes y fáciles de educar.

El Akita Americano no es un animal agresivo, sin embrago, bastará con un poquito de provocación o resistencia del otro para que se desate la guerra; no es un perro sanguinario pero a pesar de ello si el otro no se rinde ellos tampoco lo harán, buscaran la victoria o ser vencidos, ya que ellos no tienen un punto medio.

Para ello es estrictamente necesario adiestrar y educar muy bien a los Akita Americano para que ese león interno se mantenga siempre dormido y sea fácil controlarlos.

Hay que resaltar que lo mas ideal para una familia donde existen niños son las hembras pues son mucho más pacientes y se la llevan mejor que los machos y de esta forma se disminuye el riesgo de peleas o confrontaciones.

En general se considera al perro Akita Americano dominante pero con un carácter muy noble. Donde incluso su apariencia refleja la fuerza, inteligencia y magnitud del animal pero su trato refleja la ternura, el cariño y la fidelidad que realmente tiene. Un perro que los niños y grandes aman por su pelaje y por lo juguetón que es al estar y sentirse en familia.

Historia y Origen del Akita Americano

El origen actualmente del perro Akita Americano no se conoce con precisión, sin embargo, los perros domesticados que han sido utilizados para la caza y la protección son presenciados desde la Edad de Piedra.

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Luego en la Edad de Bronce se produjeron artefactos y dibujos diferentes que mostraban de cierta forma a unos perros con sus orejas erguidas y sus colas medio rizadas. Posteriormente, llegaron de Corea y de China otros perros durante el reinado del Emperador Jimmu hace 600 años a.C. aproximadamente.

Es por ello que se observa que Corea tiene muchas razas nativas que se parecen a los perros de razas japonesas.
La exportación extranjera de razas provocó en los perros de las zonas más pobladas, que frecuentemente hubiera un cruce entre ellos y fue así como la pureza de los perros de razas nativas disminuyó.

Pero a pesar de ello, los perros que habitaban en las más remotas regiones del país lograron mantener de una forma muy sencilla su pureza a través de la falta de contacto con las otras razas. Este alejamiento entre ellos generó problemas más graves de los que se estaban tratando de evitar, ya que muchas de esas razas nativas que aun permanecían en existencia se tuvieron que enfrentar a una extinción potencial durante diferentes épocas de la historia.

En un principio, los perros japoneses fueron seleccionados según su lugar de origen.
Pero fue en 1931 cuando la raza de los Akita Inu fue declarada monumento natural, ya que antes los perros eran conocidos simplemente por su región, ejemplo de eso son los perros de Odate que pertenecían a la región de Odate.

En el periodo de la historia japonesa nombrada feudal estos perros fueron llamados “Nambuinu” o también “Perro de la Región del Sur”.

De hecho, los perros que fueron utilizados para la caza se llamaban “Matagi-inu” y los que eran utilizados para pelear se llamaban “Kuriya-inu”.
Durante años se fueron creando organizaciones diferentes cuyo objetivo se basaba en restaurar y conservar al Akita en general.

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Las organizaciones creadas con el tiempo desde el más antiguo fueron el Meiji, Enyukai, posteriormente el Taisho, Kyokai, Hozonkai, entre otras más organizaciones que se fueron creando hasta que llegaron al JKC (Japanese Kennel Club), cuya fundación también tiene su respectivo registro y estándar de la raza Akita Americano.

Sin embrago, solamente el American Kennel Club, es el que de manera oficial ha concedido su reconocimiento ante la JKC.

Para los años de 1930 existían muy pocas fotos o registros que facilitaban la información con respecto a los primeros ejemplares de esta raza, pero ha sido demostrado que todos los perros antiguos tenían ciertas influencias de las primeras líneas de Akita.

El respeto existente y la dedicación evidente hacia los propietarios, los criadores y la raza como tal proviene de un relato antiguo que decía que en una oportunidad el perro acompañaba todos los días a su dueño a la estación de tren de aquella zonas, lo veía alejarse y posteriormente lo veía regresar por la tarde.

Una tarde su amo no regresó como era de costumbre, debido a su fallecimiento durante la jornada laboral y entonces el Akita Americano muy fiel se quedó allí todos los días hasta que murió también el perro en la misma estación de tren donde en una oportunidad vio partir a su amo.

Durante 9 años el perro estuvo de vigilia y esperando el regreso de su dueño, hecho que conmovió profundamente a cada persona que lo había observado esperar a su amo que lamentablemente nunca regresaría.

Por ese hecho, tan noble que demostró su fidelidad, se le realizó una estatua en 1934, hasta 1945 que fue quitada por el ejército para fabricar su armamento.

Otra historia interesante es la de la llegada a Estados Unidos del primer Akita. Cuando una norteamericana descubrió a esta increíble raza y sus cualidades “espirituales”.

Esta mujer deseosa de tener un Akita, visitó ese lugar en Japón y un miembro del departamento local de policía le obsequió un cachorro que tenía en su programa de cría y fue allí cuando viajó a Estados Unidos y tristemente falleció en el mismo año debido a una enfermedad, pero el amor por esta raza no cesó sino que hizo que le enviaran otro que permaneció con ella hasta su muerte.

Posteriormente, se registra un fuerte resurgimiento de una renovada actividad, dirigida a recuperar la originalidad de los Akita, lo cual también evitó de alguna forma que la raza se extinguiera después de la Segunda Guerra Mundial.

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Ya que, la guerra acaba en todos sus aspectos tanto con personas como con animales, la dificultad de supervivencia por la falta de alimentos principalmente son una de las consecuencias que más afecta a los Akita Americano.

Durante 30 años se formó una concentración impresionante de esfuerzos para producir un Akita consistente en morfología, color y tipo, siendo esta la recompensa de los criadores que tuvieron la visión unificada de trabajar en conjunto para ayudar a esta raza.

Ya que ellos tenían una capacidad para observar a la raza de los Akita Americano dentro de un contexto histórico, cuya intención no era cambiar la raza sino mejorar lo más posible la que ya existe, llegando hacia la perfección.

Características de la raza

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Todos los perros en general tienen características descriptivas que los hacen quienes son y que son utilizados para diferenciarlos entre una raza de perros u otra.

Este caso no es la excepción, pues el Akita Americano es un perro de talla y tamaño bastante grande, además se conoce que tiene una estructura corporal muy solida que lo ayuda a estar bien equilibrado; además, es necesario reconocer que sus huesos son pesados y con mucha sustancia que le otorgan gran parte de la fuerza.

En referencia a su aspecto físico o externo; sabemos que son perros que muestran una gran fortaleza física, también se conoce que son bastantes resistentes al dolor y al frio, gracias a la doble capa de pelaje que esta raza presenta.

El manto de los Akita Americano se presentan en distintas tonalidades donde se pueden encontrar con una máscara negra o incluso no tener mascara como también pueden tener un blaze o incluso su cabeza totalmente de color negro; además su cola debe ser llevada sobre el lomo levemente enroscada.

Una de las características también muy marcada en esta raza es su cabeza ancha, de manera que se encuentra en forma de un triangulo obtuso, con el hocico bien profundo, sus ojos son relativamente pequeños en tamaño y sus orejas son erectas con una pequeña inclinación hacia adelante, en línea con la línea superior del cuello aproximadamente.

Es conocido que existen dos tipos de perros Akita, y aunque pareciera que fueran iguales o los mismos, estos realmente son bastante diferentes.

Es por ello, que mencionaré algunas diferencias principales que existen entre el Akita Inu y el Akita Americano.
Para comenzar se observa que el Akita Inu es mayor de estatura y de peso, además de ser más imponente y grueso que el Akita Americano.

Por otro lado, la cabeza del Akita Inu tiene su cabeza en forma triangular y sus orejas son formadas también triangulares muy parecidas a la raza spitz, resaltando la diferencia que este tiene delante del Akita Americano.

La nariz en la parte de la trufa es negra completamente y los ojos del Akita Inu son pequeños y de color negro.
Otra de las diferencias se encuentran en la capa de estos perros, ya que el Akita Americano tiene una doble capa de pelaje, el cual lo ayuda a protegerse muy bien del clima frio y además le proporciona un aspecto impresionantemente elegante añadiendo mucho estilo a la gruesa y fuerte cola que se enlaza en el lomo; a diferencia del Akita Inu cuyas capas son más delgadas y en menor proporción que a pesar de su gran tamaño, le resta elegancia.

En casi todas las razas se tiene el conocimiento de que los perros machos suelen ser en tamaño y peso algo más grandes que las hembras; de hecho sus medidas varían entre los 60 cm y los 70 cm siendo los machos hasta 10 cm más altos; y en peso, los Akita Americano se encuentran entre los 32 kg y los 59 kg, resaltando también que generalmente los machos son más pesados en proporción a su tamaño y a la alimentación que este lleve, adaptándolos al ejercicio constante.

Los colores en los cuales se encuentran esta raza de perros generalmente se encuentra en variación entre los colores blanco, gris, negro, pinto y la combinación de ellos. Lo cual le aporta esa majestuosidad y elegancia que caracteriza al Akita Americano.

Hay que recordar que en definitiva, el Akita Americano es un perro de gran tamaño, de gran fuerza y de grandes habilidades, las cuales en su mayoría son debido a su cuerpo pero, este perro no puede realizar ninguna actividad si no se encuentran acompañado de una alimentación correcta, un ejercicio constante y un entrenamiento que le haya sido habituado desde su nacimiento, de manera tal que pueda ser aprovechada cada parte de la vida de esta raza.

Es necesario reconocer la combinación de agilidad, de coraje, de dignidad, de fidelidad, de lealtad y de devoción a su dueño que caracteriza a este perro, lo cual le permite mostrarse afectuoso ante su familia principalmente y sus amigos.

Otra característica temperamental que define o describe a los Akita Americano es su completa territorialidad, razón por la cual requiere ser socializado desde que es muy cachorrito.

A esta raza de perro grande, fuerte y poderoso debe brindársele ejercicio, disciplina y afectos para mantenerlo no solo saludable sino también un perro feliz.

Entre tantas descripciones, tenemos además; la inteligencia e independencia de este perro el cual lo asemeja mucho al Akita Inu, con la diferencia de que los Akita Americanos son más adiestrables y obedientes, lo que los convierte en un mejor alumno que el Akita Inu.

El control debe ejercerse sobre esta raza de perro grande deberá ser igual que su tamaño e incluso un poco más para evitar cualquier malestar con la mascota.

Comportamiento del Akita Americano con otros perros

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Para las personas en su mayoría es mucho más fácil relacionarse con los animales que con otras personas; de hecho, existen estadísticas que indican que un gran porcentaje de la población que tiende a quedarse “sola”, no terminan solos realmente sino que sus vidas giran en torno a la compañía de animales.

Además, muchos psicólogos indican que estas personas que no sociabilizan tienden a encontrar en los animales, la familia que han deseado tener por mucho tiempo y de alguna forma no pudieron tenerla.

Y aunque parezca increíble de aceptar y reconocer, en los animales caninos o los favoritos de mascota para muchos, como lo son los perros ocurre algo muy similar, donde para algunas razas caninas es más fácil establecer relación con las personas que con otros animales o incluso otros perros.

Esto se debe a las características resaltantes y demandantes de cada raza en particular; es por ello que esta difícil relación entre mascotas y razas no es generalizada, sino que va a depender de cada perro, su temperamento, su crianza y educación.

En el caso particular de la raza de perro originaria de Japón llamada Akita Americano, podemos conocer y aprender que a pesar de ser muy dulce y tierno con las personas y aun mas con los niños, es un animal bastante dominante, razón por la cual no suele llevarse muy bien con otros perros que también tengan esta característica de ser dominantes.

Sin embargo, no es asi con todos los perros; pues se relaciona con total normalidad con aquellos perros que no son dominantes en lo absoluto.

A pesar de esta situación no se debe escatimar el proceso de sociabilización a la que debe ser sometido todo Akita Americano desde muy temprana edad, para tener el control de esta manera sobre ellos y asegurar de alguna forma que pueda relacionarse con facilidad.

A pesar de todo el entrenamiento que este perro pueda tener, no dudará en seguir una pelea si se siente desafiado, aunque se puede estar seguro de que no la va a iniciar.

Más allá de todo lo mencionado anteriormente, hay que recordar que este perro se mantiene impasible en muchas ocasiones donde otros canes considerarían esas situaciones como irritantes; características que le añaden una gran ventaja ante muchas otras razas.

A pesar de ser un perro muy dominante sobre todo ante la presencia de otros perros, también es un perro muy paciente, sobre todo las hembras, capaces de compartir un espacio si es educado para ello.

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Por eso muchos veterinarios recomiendan que desde que estos perros de raza como el Akita Americano es un cachorro, le establezcan una convivencia constante con otros perros y aun más con otras mascotas, de esta forma será más sencilla y lograran compartir cualquier espacio estando todos juntos.

Un ejemplo de ello son los parques, los grandes patios y las enormes ciudades.
Muchos especialistas hacen referencia con respecto al carácter dominante social de este perro con tendencia a ser mostrado con desconocidos y con perros del mismo sexo, especialmente.

Y aunque son perros criados para estar solos o en pareja, no son excluidos de los grupos sociales en los que puedan permanecer, sobre todo cuando están muy pequeños y conviven con sus hermanos, hermanas y padres; creándose en el cachorro esa nobleza que caracteriza al Akita Americano.

Es necesario recordar también, que ellos a pesar de no ser sanguinarios, una vez que siguen una batalla o una guerra que fue comenzada por otro animal que le inyectó una amenaza, no van a parar hasta obtener la victoria o hasta ser vencidos.

Ellos consideran que en una batalla no hay punto medio, es por eso que hay que tener sumo cuidado cuando un Akita Americano se siente amenazado y hacer lo posible por evitar una cruel guerra que en definitiva terminará con que uno de los dos termine muy mal herido o incluso muerto.

La educación continua para los Akita Americano son herramientas que cualquier experto en animales no le dejará de sugerir y resaltar, a pesar de ser muy obedientes a sus dueños, no escucharán la voz de nadie más con quien no se relacione constantemente.

Allí se encuentra una vez más, incluida las relaciones y la sociabilización con otros perros o cualquier otra mascota con las cuales el Akita Americano pueda convivir.

Dieta y alimentación

Muchas son las cosas que debemos tomar en cuenta cuando decidimos adoptar a una mascota en nuestras vidas, independientemente de si es un perro, un loro, una tortuga o un conejo.
Para ser buenos dueños de ellos tenemos que considerar las necesidades que este o estos vayan a requerir para su bienestar y comodidad.

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Diferentes personas han pensado desde hace años atrás que las mascotas además de ser un “ser vivo” comienzan a formar parte de la familia como un miembro más, desde el momento en el que son adoptados hasta que fallecen, cumpliendo sus etapas de vida.

Al momento en el que la familia o las personas comienzan a pensar en obtener, comprar o adoptar a un perro grande como lo es el Akita Americano, es necesario tener en cuenta la información requerida para cuidarlo de la mejor manera, sobre todo a esta raza de perro.

Una de las informaciones más importantes sobre esta raza es la alimentación que debe de llevar, para que de esa forma el Akita pueda durar las probabilidades de años que le sean posibles.

Sabemos y conocemos que para todos los seres vivos los alimentos contienen distintas proteínas, minerales e infinidades de propiedades que son causantes de alguna forma del aspecto físico del perro.

En este caso hay que saber que, un Akita Americano bien alimentado gozará de una salud impresionante además de que su aspecto será mucho más bonito que el de aquel que no lo esté.

Tomando en cuenta también que su forma de comer es bastante exquisita debido a su origen y su historia de creación.

Ninguna persona conocedora y amante de los perros coloca en duda que para poder mantener a un perro de tan grande tamaño y de tan peculiar raza en su mejor estado y presentación, deberá desembolsar un aporte económico bastante considerable, ya que el Akita Americano no come cualquier alimento para mantenerse en forma; por lo tanto esta es una información extrema que tiene que conocerse y haberse valorado o estudiado antes de adoptar a un perro de raza Akita Americano.

Además, es necesario tomar en consideración las opciones de comida, bebida y vitaminas accesibles en el país donde se encuentra este animal, para poder ofrecerle una mejor variedad de comida que le sea beneficioso tanto a su dueño como al propio Akita Americano.

Desde muy cachorros, incluso sus primeros meses de nacimiento esta raza tiene que ser alimentada con una dieta baja en calorías, que no permita que el Akita Americano crezca demasiado rápido, como suele suceder, normalmente. Posterior a ello y con el tiempo se puede ir experimentando con un alimento de alta gama que le siente bien al Akita y se escoge.

Sin embargo, se comienza con uno de la gama junior y se continúa poco a poco con el de la gama adulta.
A pesar de estas recomendaciones que le pueden ser facilitadas por cualquier médico veterinario con experiencia en la raza que se encuentre cerca de su localidad, también pueden ser agregadas o aportadas a su comida, unos factores de la comida normal de las personas como lo son: el arroz, la pasta, la carne, el pollo o bebidas como la leche y por supuesto, el agua.

Otro punto a conocer acerca de los Akita Americanos y su alimentación es; que esta raza es bastante limpia y ordenada, por lo tanto, el perro no comerá si su taza de alimento se encuentra sucia, de igual manera ocurrirá con el lugar donde se coloque su agua de beber y su zona de descanso antes o después de la comida.

Por ello es recomendable, estar observando constantemente los utensilios del Akita para prevenir una falta de consumo de alimento o de agua por encontrarse sucios.

Por otro lado, hay que conocer que el Akita Americano requiere de un constante ejercicio mucho después de su alimento para que así la comida y sus propiedades pueda ser distribuida correctamente por su cuerpo, destacando que el ejercicio no será inmediatamente después de haber comido sino después de unas 3 o 4 horas de descanso.

Además de ello, también es necesario prestar atención durante su crecimiento para poder reconocer cuando este perro de raza tiene hambre; sin embargo, el Akita Americano mientras que es cachorro va a requerir que sea alimentado sus 3 veces al día pero a medida que vaya creciendo puede ir disminuyéndole las dosis a 1 o 2 comidas en el día intercaladas, de manera tal que no se convierta en un hábito insaciable la costumbre de ser alimentado 3 veces al día, evitando también que esto cause problemas mayores con el tiempo y siendo los dueños quienes tengan el control de su mascota a través del guía del veterinario al cual asistan y contacten constantemente.

Es por ello, que todo aquel que desee adoptar un perro de raza Akita Americano debe ser instruido con anterioridad.

Salud y cuidados necesarios

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Adoptar a un perro independientemente de la raza que sea, genera una serie de responsabilidades que durarán toda la vida del perro y por ello es una decisión que hay que tomar con conciencia y madurez.

En el caso del perro Akita Americano va en un rango entre los 10 años y los 12 años aproximadamente y eso varía según el cuidado y la alimentación que este perro tenga.

Por ello hay que resaltar los cuidados que requiere esta raza llamada Akita Americano, de manera tal que todo aquel que desee adoptar, comprar u obtener un perro de esta raza pueda hacerlo consiente de todos los pro, los contra, las obligaciones y las satisfacciones que esta raza tiene.

Principalmente nos presentamos ante una de las características de este perro y es que el Akita Americano es un perro extremadamente limpio, de manera tal que al concluir con su comida o con su rato de juegos, este se retirará a acicalar a sí mismo de manera regular.

Sin embargo; esto no indica que no es importante ocuparse de su aseo personal; además de ser una excelente forma de mantenerlo sano, también es una manera muy eficaz de facilitar la convivencia en la casa.

Por ello hay que recordar que mientras más grande sea el tamaño del perro, más grande será su cuidado y limpieza.
En primer lugar tenemos la higiene bucal; donde es necesario evitar que se le deposite y acumule el sarro en la parte de arriba de los dientes haciendo un constante cepillado dental al Akita Americano desde que es muy cachorro, acompañándolo con un pequeño y un simple sistema de recompensas donde sean incluidos los snacks antisarros.

De esta manera el perro puede obtener una correcta limpieza bucal y así se reducen las posibilidades de sufrir de diferentes patologías, entre ellas, las dolencias cardíacas, hepáticas, renales o la enfermedad más peligrosa llamada periodontal.

Posteriormente tenemos el baño y el secado del perro; donde se recomienda que el Akita Americano sea bañado una vez al mes o cuando le sea notoria la suciedad en el perro, no es aconsejable hacerlo con mucha frecuencia porque puede ser eliminada la capa de protección natural que tiene la piel de este perro.

Además se recomienda, que sea bañado con un agua templada, ni muy fría ni muy caliente, también durante el baño debería utilizarse un cepillo con la cual enjabonen al perro haciendo que el champú especialmente creado para ellos penetre fuertemente su manto de pelo.

Luego, al salir del baño, el perro deberá ser secado durante un largo tiempo ayudándose de un secador eléctrico a una temperatura bastante moderada.

El pelo deberá quedar totalmente seco, ya que de manera contraria podrían existir apariciones de algunos hongos en la piel.

Además de lo mencionado anteriormente, nos encontramos también con el cepillado del pelo del Akita Americano; donde debe ser realizado diariamente para así eliminar todo el pelo muerto y hacer lo posible por mantener al manto libre de cualquier partícula de suciedad.

Con la ayuda de un buen cepillo, escogido acorde al grosor del pelaje y a la cantidad de pelo, el cepillado también ayuda a que la mascota no suelte por toda la casa su pelaje y evitar así que la casa se encuentre llena de pelos de perro.

Por otro lado y de alguna forma, el punto del cuidado más importante tenemos las vacunas y sus tratamientos antiparásitos; donde es requerida con mucho valor la guía de un veterinario para que asi le sean administradas al Akita Americano las dosis de vacunas que le correspondan.

Para ello hay que revisar constantemente el calendario de vacunaciones que también ayuda a evitar el contagio de algunas enfermedades infecciosas.

Unas herramientas muy útiles para mantener lejos las garrapatas, los gusanos intestinales o las pulgas son las pipetas o los collares antiparasitarios que evitan también graves enfermedades.

Entre las enfermedades genéticas más comunes que pueden llegar a padecer los Akita Americano patológicamente tenemos la displasia de cadera; la cual no permite que se desarrolle adecuadamente la articulación de la cadera durante el crecimiento del perro.

Por ello es recomendable controlar los movimientos del Akita, hasta que no alcance el año de edad es mejor que no haga movimientos ni ejercicios bruscos.

También tenemos la torsión del estómago y los eccemas, cuyas patologías suelen afectar a esta raza y solo pueden ser tratadas con visitas al veterinario constantemente.
Otras enfermedades que pueden aparecerse en los Akita Americano son el hipotiroidismo y atrofia de la retina en aquellos que ya tienen una edad avanzada; también pueden ser alérgicos a algunos medicamentos y sufrir de una displasia de rodillas.

Sin embargo, hay que recordar que ellas pueden ser evitadas lo más posible con una buena alimentación, un ejercicio adecuado y la colocación de sus vacunas correspondientes y a tiempo.

Cómo entrenar, educar o adiestrar un Akita Americano

Esta raza de perro es bastante inteligente, de manera tal que aprenderá toda forma de órdenes que se le demande; sin embargo, es un perro que se caracteriza por ser de un solo dueño, por ello si se le intenta educar o de alguna manera enseñarle trucos, lo más seguro es que no hará caso si no es el dueño quien se lo indica.

Además de ello, el Akita Americano puede ejercer la función de un buen perro cazador, aunque no es recomendable utilizarlo para ello, debido a que posteriormente puede desencadenar una gran cantidad de actitudes negativas que serían bastante difíciles de controlar cuando se desee.

Desde muy cachorro el Akita Americano debe ser educado, ya que desde el primer momento en el cual descubra la habilidad de morder, no abandonará la idea ni la oportunidad para hacerlo, lo cual generará para el perro el inicio del control y el dominio.

Para muchas personas es increíble e impresionante que califiquen al Akita Americano como un PPP (Perro Potencialmente Peligroso), siendo un perro caracterizado por la facilidad que tiene para integrarse al núcleo familiar, además de dejar que los niños jueguen con el y defenderlos sin dudar ante cualquier desconocido considerándolos los más vulnerables.

Es necesario recordar que el hecho de que sea considerado o calificado como un “perro potencialmente peligroso” es debido básicamente al tipo de mordida que este tiene y no está ligado a los índices de agresividad con los humanos que este pueda tener.

Además, hay que saber que en países como España una mordida realizada en forma de tijera es traducida a una mordida muy potente, la cual no puede ser abierta desde el exterior sino que hay que esperar hasta que el perro decida soltar.

El Akita Americano tiene el caso de que además de su mordida, se encuentran valores como su poderosa constitución física, su peso y altura los cuales son bastante considerables, y son razones por la cual le otorgan tal calificación.

Sin olvidar también, que el instinto cazador que esta raza tiene desde su origen lo convierte en un peligro para la sociedad si no es educado socialmente desde que está bien cachorro.

Sin embargo; a pesar de que los ataques de un Akita Americano son indudablemente fuertes y traen consigo un resultado tremendamente feroz debido a la envergadura del animal, también hay que reconocer a favor de esta raza, que ellos no tienden a atacar a los humanos tan fácilmente, pues a pesar de su temperamento dominante, son bastante tolerantes.

La razón de que un Akita Americano pueda llevar a cabo una defensa con un coraje extraordinario, comprometiendo incluso su seguridad propia de ser necesario, es dado más posiblemente a su lealtad y valentía como un perro defensor de los suyos y muy poco relacionado con que sea un perro muy peligroso o con instintos asesinos de humanos.

Ese instinto cazador que tiene el Akita Americano junto con el comportamiento territorial puede ser muy controlado mediante un proceso de temprana edad sobre la sociabilización. Pero además, este perro majestuoso es considerado en su región de origen como un símbolo de lealtad, de prestigio y de fortaleza, considerado también como el perfecto amuleto de la buena suerte para los japoneses.

Con todas las características antes mencionadas, es bastante lógica que esta raza de perros no es recomendada para cualquier persona o para cualquier familia, por ello es realmente importante que sea planteado antes de adoptar, si se consideran ser el dueño ideal para un Akita Americano. Haciéndose preguntas que dejen claro los aspectos más sencillos sobre este perro e incluso si se tiene la suficiente fuerza física para controlar de alguna forma a un perro con dicha envergadura.

Reconocer si se sabrá educar y adiestrar de la manera correcta teniendo un alma de líder merecedor de la confianza y la lealtad de un Akita Americano.

Y además de ello, aceptar que se tiene el tiempo suficiente para brindarle a la mascota ese equilibrio físico y también emocional que requiere para poder asi sentirse feliz, realizando actividades diferentes, entre ellas salir a pasear o jugar, correr o hacer deporte utilizando retos emocionales constantes como herramienta para el mejor control del animal.

El Akita Americano es un animal muy inteligente, por ello hay que enfatizar el alma de líder en el dueño; ya que requiere de un constante amo, el cual esté seguro de sí mismo para ser seguido por el perro. Si este can ve a su “líder” titubear, no dudará en desobedecerle y asumir su propio mando ante la dirección de su familia adoptiva o de su manada como puede verlo también el Akita Americano.

Por ello debe realizarse una investigación profunda y completa sobre esta raza para que al momento de adoptarla, no genere ningún inconveniente ni problema que pueda ser agravado con el tiempo.

Comportamiento con los Humanos

Con el pasar de los años e incluso de los siglos, han sido muchas las familias que han considerado adoptar, comprar o obtener de cualquier medio diferentes mascotas, bien sea para que les hagan compañía, porque aman a los animales o simplemente para tener a alguien en casa diferente a las personas.

Pero sin duda alguna, la mayoría han adoptado a mascotas, en especial a los perros porque tienen un amor muy presente y especial por ellos, de manera tal que desean convertirlos en un miembro más de la familia.

Sin embargo, muchos de los animales no son recomendados para habitar en el núcleo familiar, a pesar de que no es prohibido, pero ese no es el caso del perro de raza del cual haremos mención, como lo es el Akita Americano.

Muchas personas conocedoras de esta raza, han afirmado que el Akita Americano es un perro bastante apropiado y recomendado para las familias, sobre todo en aquellas familias en las cuales existen niños desde los más pequeños hasta los niños más grandes.

Su hermosa apariencia, su inigualable carácter y sus características más resaltantes, han convertido al perro Akita Americano en uno de los favoritos por infinidades de familias y de lugares de trabajo.

A pesar de que esta raza de perro grande se encuentra calificada como un Perro Potencialmente Peligroso o un perro PPP (generalmente se refieren de esta forma haciendo énfasis solo en las siglas) debido a su carácter independiente; también es necesario reconocer que no es un trabajo muy arduo o de mucha dedicación, ya que los Akita

Americanos son perros que se integran mucho al núcleo familiar, tanto asi que pueden permanecer por mucho tiempo e incluso jugar con los niños dejando que ellos tiren de las orejas, e incluso protegerán sin duda a los más pequeños y vulnerables ante cualquier desconocido o todo aquello que les represente una amenaza.

El comportamiento de los Akita Americano con las personas es bastante bueno, según muchos de los expertos de esta raza y aquellos que han sido dueños de un Akita Americano mencionan, ya que se muestra paciente y muy tolerante, aunque sean realmente las hembras quienes toleren las travesuras de los niños mucho mejor, mientras que los machos ante estas cosas tiendan a enfadarse con más rapidez, a pesar de no demostrarlo muy apresuradamente.

Sin embargo; es necesario y totalmente recomendable también educar a los pequeños de la casa a respetar a las mascotas y a tratarlos como merecedores de sus derechos como seres vivos, de manera tal que pueda ser encontrado con esta forma que todas las relaciones dentro del hogar fluyan con normalidad.

Así mismo, pueden ser evitados problemas a futuro, enseñándole a todos los tratos correctos que se deben tener con el Akita Americano y con cualquier otro animal, en especial los perros.

Una de las grandes e importantes ventajas que tiene el Akita Americano dentro del mundo de los seres humanos y las mascotas perrunas es su ladrido, debido a que como esta raza tiende a ladrar realmente poco, otorga de manera fácil ese silencio y esa tranquilidad que los bebés necesitan desde su nacimiento en el hogar y en cualquier lugar en donde sean encontrados.

Este perro de raza, majestuoso y noble, además de ser categorizado como una excelente mascota dentro del ámbito familiar; ha sido escogido también por muchas personas las cuales trabajan en el área de salud y seguridad para que el Akita Americano trabaje junto con ellos.

Ofreciendo sus habilidades y su temperamento en servicio a la sociedad.
Es por ello que podemos encontrar al Akita Americano ejerciendo labores como guía de personas ancianas o con dificultad visual, también lo podemos encontrar como un excelente perro guardián, también como un perro de ejercicio para aquellos que tienen alguna discapacidad en sus piernas o requieran de terapia de alguna forma.

Esta raza es muy asociada también con los rescatistas porque a pesar de no ser muy agresivos tienen esa capacidad de defender y resguardar la vida de una persona a costa de lo que sea.
Sin embargo; hay que resaltar, que todo ello va a ser realizado de acuerdo al entrenamiento que tenga el Akita Americano desde su nacimiento; es decir, que estos trabajos o labores dependerán de la manera en la cual se ejercite y se rodee el perro desde que se encuentra cachorrito hasta su adultez, haciendo énfasis en sus habilidades mentales y temperamentales.

Ello convierte al Akita Americano en un perro integral, capaz de ejercer cualquier tarea que le asigne o se le encomiende, rompiendo con toda limitante que pudieron haber tenido en su creación, recordando la fidelidad que este perro representa, razón por la cual muchas personas, familias y trabajadores lo han escogido como el perro de raza favorito y fiel.

Entorno ideal

Asi como las personas necesitan estar en un lugar cómodo, agradable y ajustado a sus necesidades para sentirse bien y feliz. Los animales, especialmente los perros, necesitan también encontrarse en un lugar donde puedan sentirse a gusto, cómodos y puedas sentir como “su hogar”.

Cada perro según su raza, su tamaño y sus características requerirá de un lugar diferente, hay perros que pueden encontrarse cómodos en un apartamento mientras que otros los harán en un patio muy grande y abierto.

En el caso exclusivo del Akita Americano, sabemos y conocemos que es un perro muy territorial, es un perro que suele estar por la casa o la propiedad patrullando y asegurándose que todo esté en orden.

Además, su carácter es muy independiente y se muestra muy reservado ante la aparición de desconocidos.
Por ello, es recomendable que el lugar acorde para esta raza de perro es una casa muy amplia y grande, donde el perro pueda moverse con facilidad y libertad, recordando también que el Akita Americano posee un tamaño bastante grande, sobre todo si es macho por el cual requerirá de encontrarse en un lugar abierto la mayoría de las veces.

El Akita Americano es un perro bastante dócil, calmado y equilibrado pero también puede llegar a ser un poco distante en algunos momentos, por ello deberá ser habilitado un espacio exclusivo para el perro y respetar su espacio cuando este desee estar solo.

A pesar de ello, este can con los niños es bastante tolerante y paciente, él entiende que son muy vulnerables y que no entienden muchas cosas; no por ello se dejará de enseñar a los niños el respeto por la mascota para evitar malos ratos a medida que vayan creciendo ambos.

Al momento de adoptar a un Akita Americano se deberá estar seguro de tener un ambiente familiar, amistoso, cálido y seguro dentro del hogar para que de esta manera se vaya creciendo y formando el perro.

Realmente a pesar, de su energía y terquedad, cuando se enfrentan ante un entorno social muy armónico, este can es bastante obediente, leal, protector y amoroso. Por ello es sumamente importante evaluar el lugar y la zona en la cual habitará este Akita.

Muchos lugares de adopción y compra de animales – mascotas se toman muy en serio el derecho a evaluar el lugar y a la familia que desea obtener a un perro de raza como este, haciendo responsable a los nuevos dueños de darle un hogar optimo y beneficiario para el bienestar de su mascota.

Esto también le brinda la tranquilidad a la agencia de animales de que no será maltratado ni lastimado, haciendo un seguimiento anual a algunas familias, velando por la felicidad del perro.

El Akita Americano además de su carácter, es también muy reservado y poco ladrador, por lo cual no habrá problemas al tenerlo dentro de la casa pues otorgará fácilmente ese ambiente tranquilo y equilibrado que cualquier familia pudiera desear aun teniendo a un can en ella.

Un hecho resaltante el cual se debe traer a colación es la fascinante historia de “Hachiko”, es Akita fie que alcanzó la popularidad a nivel mundial cuando falleció esperando y siéndole fiel a su fallecido amo aunque este no regresara nunca, volviendo durante 10 años esperando volverle a ver.

Entre las cosas que deberá reflejar su dueño ante este Akita es la fidelidad y la lealtad, debido a que a sí mismo e incluso un poco más dará este can por la vida de su líder.

Además de encontrarse en un ambiente hogareño como mascota; el Akita Americano también puede ejercer funciones frente a un entorno laboral.

Por ello no estará cómodo pasando su vida en el salón de la casa, echado a los pies de su dueño; sino que requerirá de ejercicio físico diario, de salidas al parque o a la montaña donde pueda desarrollar otras habilidades diferentes a cuidar niños.

Siendo este perro de raza capaz de ayudar a personas a cruzar la calle, ser utilizado para rescatar personas con esa nobleza que mantiene, jugar y soltar toda esa energía que almacena su cuerpo; el Akita Americano debe encontrarse cerca de un lugar o un espacio abierto donde pueda correr y sentirse libre.

Hay que enfocar al momento de adoptar aun perro de raza Akita Americano las posibilidades que se tiene para jugar con él y dedicarle tiempo, ya que a pesar de ser un animal grande también requiere de muestras de afecto y cariño por parte de sus líderes.

Por otro lado se enfatiza las capacidades y habilidades que tiene este can ante el deporte haciendo saltos, juegos y carreras en los cuales fácilmente podría ganar, a parte de su increíble pelaje el cual enamorará en cada concurso de belleza o de competencias al cual asista, resultando ser uno de los favoritos apoyado de su inteligencia.