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Galgo Italiano

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Galgo Italiano
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Galgo Italiano: Tu nueva mascota

¿Qué piensas al oír la palabra galgo?, a muchos se les viene a la mente un perro muy largo y ágil, el mejor can para competir en las carreras de velocidad; pues bien, ¿qué pensarías ahora si te dijesen qué existe una versión en miniatura de estos velocistas?, seguramente creerás que se trata de una broma, pero la realidad es que este perro existe, es el galgo italiano o pequeño lebrel.

Son una raza de perros muy pequeños, miden entre 32 y 38 centímetros de longitud y pesan entre 4 y 5 kg, puede que no sea mucho en comparación con otros galgos, pero eso no les impide ser estupendos perros en las competiciones o como perro doméstico.

• ESPACIO NECESARIO PARA VIVIR: Son perros pequeños y como tal no necesitan demasiado espacio para vivir, se sentirán igual en una casa de campo que en un apartamento, pero aquellos que vivan en un apartamento deben ser sometidos a rutinas de diarias de actividad física.

• EJERCICIO NECESARIO: Todos los galgos son perros preparados para correr, por eso el galgo italiano lleva la carrera en su sangre, estos perros delgados pueden incluso alcanzar los 60 km/h, una cifra que impresiona a muchos sobre todo tratándose de canes tan pequeños, de hecho son los perros pequeños más rápidos del planeta.

El cuerpo balanceado del galgo se ha formado durante generaciones para resistir carreras de alta exigencia, por lo tanto dejarlo sin hacer actividad física podría causarle serios problemas de salud, el dueño debe ser consciente de esto y ocuparse de brindarle a su perro las oportunidades para ejercitarse, paseos constantes y gran cantidad de horas de juego en el parque son algunas de las medidas que debería tomar en cuenta.

• ESPERANZA DE VIDA: En general viven mucho tiempo, su vida promedio ronda los 15 años, pero se han reportado algunos ejemplares que han vivido hasta 20 años. Muchos se confunden por la apariencia del galgo y creen que es un perro frágil, pero la verdad es que su salud es muy robusta, las enfermedades casi no lo afectan (incluyendo las congénitas).

Aun así, estos perros requieren buena alimentación y control de vacunas para asegurarles una larga vida, los primeros años son particularmente vitales, en esa etapa sus huesos aún no se desarrollan bien y podrían incluso romperse si no se tiene cuidado.

• PELAJE: Es bastante liviano, se trata de un manto corto y liso, su coloración suele ser uniforme, predominan entre las tonalidades el blanco, canela, gris o amarillo; sin embargo, las manchas en el abdomen o las patas son aceptables.

• CLIMA ADECUADO: Los galgos en general son perros muy afectados por los climas fríos, debemos recordar que sus cuerpos esbeltos están preparados para refrigerarlos de modo que puedan correr sin impedimentos, pero esto hace que no puedan calentarse lo suficiente en invierno, peor aún si el clima es húmedo también.

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Los galgos italianos conservan esa característica, pero en su caso se ve acentuada debido a su pequeño tamaño. Por lo tanto, cuando llega el invierno, debemos tener cuidado de mantener a nuestro pequeño corredor en ambientes más templados. Sin embargo es posible sacarlo a pasear siempre que se tomen las previsiones adecuadas con respecto a su abrigo, también debemos cuidar que lleve una alimentación balanceada a fin de evitar resfriados.

Personalidad del Galgo Italiano

¿Cómo es un galgo italiano?, podríamos resumirlo en una palabra: enérgico, estos perros adoran saltar, correr trepar y brincar, no es descabellado que salten hacia el dueño para saludarlo, o que se lancen al comedor con un solo brinco.

Dependen demasiado de su dueño, al cual se apegan por completo y le brindan completa devoción. Cuando el amo está en casa el perro lo seguirá a todos lados, por eso siempre debemos ser cuidadosos para no pisarlos.

Son perros muy sensibles emocionalmente, demasiados gritos o regaños podrían hacerlo sentirse inseguro o estresado, incluso podría estropear el vínculo que tiene con su amo. Por todo esto es necesario que se utilice mucho el reforzamiento positivo a la hora de criarlos, esa es la mejor forma para entrenarlos sin causarles problemas de autoestima.

En general pueden tener problemas de obediencia si no se los entrena adecuadamente, además el clima frío podría convertirse en un impedimento si se quiere enseñárseles a hacer sus necesidades afuera de la casa, estos son algunos obstáculos que enfrenta en el dueño de un galgo italiano para convivir bien con él.

No son perros agresivos, sus dueños no se suelen quejar de sus ladridos, pero son reservados con los extraños, esto puede resolverse con un acercamiento a otras personas desde que son cachorros.

Los galgos italianos no son la mejor opción para un hogar con niños, su cuerpo es algo frágil y podría ser lastimado si lo tratan bruscamente, además su carácter es más bien reservado con los infantes, de esta manera, si pensamos criar uno debemos enseñarle a los pequeños de la casa que lo traten con respeto y cuidado.

Con otras mascotas no tendrán enfrentamientos, tienden a llevarse bien, incluso es común verlos tirados en los muebles junto a otros perros o incluso gatos, sin ninguna distinción, aun así no se recomienda juntarlos con razas de perro más grandes, puesto que el juego o las actividades en conjunto podrían terminar en accidentes donde se perjudique el frágil cuerpo del galgo.

Historia y Origen

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Muchos se sorprenden al descubrir la existencia de un Galgo tan pequeño como el galgo italiano, estos perros también se conocen como “pequeño lebrel” y deben tal nombre a sus pequeñas dimensiones siendo esta la raza de galgo más pequeña que existe.

Por su puesto sus orígenes están estrechamente relacionados con los de las otras razas de galgo sin embargo su historia difiere en ciertos detalles los cuales favorecieron la aparición del perro italiano actual.

Todas las razas de galgo son muy antiguas, sus ancestros aparecieron en Egipto hace aproximadamente 3000 años. Ya en esa época los egipcios disfrutaban de las maravillas de tener un galgo de tamaño reducido, sin embargo aquellos ejemplares seguían siendo más grandes que sus descendientes actuales.

El pequeño lebrel fue muy querido por los egipcios, eran admirados a tal punto que debían ser honrados con el mismo nivel de cuidados que ameritaban los faraones y sus reinas. Por supuesto al momento de su muerte también recibirían los cuidados funerarios propios de la realeza, esto ha permitido que algunos ejemplares momificados puedan exhibirse en la actualidad en el museo del Cairo.

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Estos ancestros del galgo italiano aun deberían recorrer medio mundo para llegar hasta Italia y eso lo lograrían gracias a los aportes del Imperio Romano, las tropas introdujeron esta raza en Europa aproximadamente en el años 600 a.C. sus cuerpos agiles les permitían combatir fácilmente los ratones que amenazaban las aldeas, así mismo los hacía ideales para acompañar a los romanos en sus cacerías.

Los hombres no eran los únicos que los adoraban, las damas patricias amaban a los pequeños lebreles, por lo tanto compartirían mucho tiempo juntos. Como es de esperarse un perro tan popular llamaría la atención de los artistas, por eso es posible encontrar esculturas de esta raza que datan del siglo I a.C.

En Pompeya descansan otras de las evidencias contundentes de la existencia del galgo italiano en esa época. En esa ciudad ocurrió una terrible erupción volcánica en el año 79d.C. Debido a la ceniza volcánica los restos de los romanos antiguos y sus mascotas fueron petrificados y conservados a la perfección hasta la actualidad.

Es posible que en tal lugar se originase la frase legendaria de “cuidado con el perro” sin embargo en este caso no sería usada como una advertencia contra perros muy agresivos, sino para que los visitantes estuviesen al pendiente de no pisar al frágil can.

El Galgo Italiano en la edad media

Con la caída del imperio romano los galgos italianos se volvieron perros autóctonos de Italia, allí fueron muy apreciados durante la edad Media y sería distribuidos al sur de Europa como “perro de reyes”, es esta época cuando empiezan a ser conocidos como “Piccolo Levriero Italiano” (pequeño lebrel italiano).

Muchas familias importantes deseaban tenerlos, ya que eran fabulosos para la caza la cual era un pasatiempo favorito de las clases altas. Entre las familias más poderosas que los poseían se encontraron los Medici, Los Gonzaga y los Sforza.

Para esa época habían llegado a Alemania donde se los conocía como Windspiel (juguete del viento) probablemente debido a su gran velocidad y su gusto por los saltos. Para el siglo XVII llegaron también a Inglaterra y a partir de allí comienza su verdadero período de gloria en el Viejo Continente.

Muchos monarcas adoraban tenerlos cerca, incluyendo a Mary (Reina de Escocia), Anna (Princesa de Dinamarca) y Carlos I; así mismo numerosos artistas plasmaron sus características en sus pinturas. Dichas características habían permanecido casi sin alteraciones desde los tiempos romanos, sin embargo a partir del siglo XIX, fueron criados para hacerse cada vez más pequeños.

Esta moda trajo ciertas consecuencias para la raza, los nuevos ejemplares fueron cada vez más pequeños y delgados, pero también empezaron a tener problemas con la fertilidad. Así mismo su enanismo inducido se tradujo en cráneos más redondos y ojos más saltones.

El Galgo Italiano en la actualidad

Los problemas de enanismo continuarían por muchos años, hasta que varios criadores italianos se dieron a la tarea de reconstruir la raza original luego del fin de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo estos esfuerzos no conseguirían frutos hasta los años 50, a partir de entonces la raza se encontró completamente fuera de peligro.

Con la raza restaurada fue posible crear el Círculo del pequeño Lebrel Italiano en el año 1956, dicho círculo contó con el apoyo de la Marquesa María Luisa Incontri Della Stufa. Gracias al círculo del pequeño lebrel se creó el primer patrón racial el cual aseguraría que ya no se incurriría nuevamente en los errores del pasado.

Gracias a la ardua labor del círculo fue posible que los galgos italianos mostrasen nuevamente su morfología armónica del pasado. Gracias a tales cambios fue posible su reconocimiento por las asociaciones caninas internacionales, además se le permitió la participación en exhibiciones donde destacaría por su bella apariencia, su gran agilidad y su increíble obediencia.

No hay duda de que los galgos italianos han tenido una historia compleja, aunque no son actualmente una de las razas de perros más populares, no hay duda de que se han convertido en perros de compañía excelentes que son muy amados por sus muchos dueños.

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Comportamiento con otros perros

El galgo italiano pertenece a una raza de perros que tiene un carácter y un comportamiento más que adorable, usualmente muestra gestos tiernos, como el acurrucarse cerca de sus dueños, no solo para recibir cariño y afecto de sus familiares, sino que también lo hace para sentir calor por las características de su piel y corto pelaje. Este perro como mascota es por lo general un can tranquilo y equilibrado, educarlo no tiene mayores consideraciones que las que pueda presentar cualquier otra raza.

El proceso de socialización es muy importante en el galgo italiano, así como en las demás razas de perros. Sucede que a través de una socialización efectiva desde que es muy joven, el galgo italiano más fácilmente aceptara circunstancias, personas y compañeros nuevos, tales como otros perros o mascotas de cualquier tipo, se trate de gatos, tortugas, entre otras. Para este proceso de socialización la paciencia es una de las virtudes que más se necesita, pues el galgo italiano se toma su tiempo para crear vínculos y lazos con otros, aunque luego de que se encariña, la amistad con este perrito será duradera, es un muy buen compañero.

Del mismo modo, los problemas de conducta al convivir en el hogar con otros perros, o al salir a pasear a sitios donde se encuentren otros canes o animales como un parque o una plaza, se pueden evitar con el proceso de socialización desde cachorro. Esto logra una convivencia mucho más efectiva con las demás mascotas del hogar.

Así mismo, es recomendable que el galgo italiano conviva con perros de su tamaño y que sean parecidos a él, ya que es un perro pequeño, delgado, y otras razas de canes más grandes y fuertes podrían lastimarlo accidentalmente durante juegos inocentes. El galgo italiano es un perro con tendencia a relacionarse efectivamente con perros, con gatos, y a compartir con ellos muchos momentos, tales como echarse en el sofá, corretear por la casa o el jardín, y demás actividades como juegos y deportes.

El galgo italiano tiene un carácter dulce y encantador una vez que logra convivir sin timidez con otros, es algo sumiso, pero con una personalidad agradable, obediente y cariñosa. Disfrutará de la compañía de otros perros con los que pueda correr, saltar y jugar mientras sus dueños están fuera de casa. Cabe destacar que dichos juegos entre mascotas pueden con llevar a desorden y hasta desastres dentro del hogar, a pesar de lo cual se recomienda evitar los regaños con un tono de voz elevado, pues el galgo italiano es un perro sensible y sentimental, no tolera las situaciones de estrés.

Si en el hogar hay otras mascotas, el galgo italiano bien educado, entrenado y socializado será capaz de convivir en armonía con otros perros, siempre y cuando sean canes equilibrados y sin tendencia agresiva; si tienen un sentido territorial, el galgo es sumiso y no presentara problemas de lucha por el liderazgo. Son aconsejables las razas de pequeño a mediano tamaño con una contextura similar a la del galgo italiano.

Dieta y alimentación

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El galgo italiano es un perro de rasgos finos y de contextura delgada, los miembros de esta raza por lo general son adoptados como perros de compañía. Es por estas características que este perrito quema energía a una tasa más alta, ya que su metabolismo es rápido. Así mismo, en la anatomía del galgo italiano encontramos la particularidad de que tiene un estómago pequeño, rasgo que sumado a lo anterior nos permiten deducir que la alimentación de un perro con las características del galgo italiano debe ser en pequeñas porciones pero con mayor frecuencia.

Se plantean para este can tres o cuatro raciones de comida principales al día, en las cuales la comida se debe repartir de manera que sean dos tercios en la mañana y un tercio en la tarde cuando este cercana a la noche. En ocasiones pueden ofrecérsele entre las comidas algunas galletas y bocadillos, pero sin hacer de esta costumbre una práctica rutinaria.

En el mercado existe disponibilidad de productos alimenticios especiales para razas pequeñas, los cuales están específicamente compuestos con las proporciones apropiadas de nutrientes que necesitan los canes de tamaño pequeño. Así mismo, estos preparados se ofrecen en granos de pienso más pequeños, los cuales se adaptan a las pequeñas bocas de los perros y facilitan de esta manera el proceso de masticación y mejoran la digestión en general.

El galgo italiano es un perro que necesita de una alimentación adecuada y enriquecida para que pueda conservar un aspecto elegante y una salud fuerte y resistente. Los principales nutrientes ofrecidos deben ser proteínas de alto valor energético como las derivadas de los productos cárnicos; éstas deben ser el principal componente de la dieta de este can, y en menor proporción se le ofrecerán ácidos grasos y carbohidratos. Se hace necesario aconsejar el evitar o reducir los productos de alimentación agregados, como son aquellas presentaciones ricas en cereales (arroz, cebada, maíz), pues éstos son ricos en carbohidratos pero pobres desde el punto de vista nutricional y pueden producir alergias también.

En síntesis la alimentación del galgo italiano no es tiene mayores particularidades que las de cualquier otra mascota. Lo ideal es adquirir una marca de pienso seco de la más alta calidad, compuesta principalmente de proteínas. Las raciones, en el caso de estos perros de raza pequeña, se manejarán ofreciendo en cada comida entre 200 y 400 gr de alimento. Para brindarle variedad a la dieta, se le pueden ofrecer algunos productos enlatados y pienso húmedo de forma ocasional.

La ingesta de alimentos aumentará en algunas situaciones particulares, tales como, en el caso de las hembras cuando estén en las últimas tres o cuatro semanas de gestación, y también en el caso de aquellos perros que sean muy enérgicos y activos, que realicen mucho deporte y actividad física.

Por último, pero no menos importante, está el tema del agua y de la hidratación. Es ideal que el galgo italiano tenga a su disposición un tazón de agua limpia y fresca del que pueda disponer cada vez que lo desee, los perros delgados, pequeños, y de alta tasa metabólica, como lo es el miembro de esta raza necesitan mantenerse bien hidratados para mejorar las funciones de su organismo.

Salud y cuidados generales

El galgo italiano es un perro sencillo y fácil de cuidar, por lo que no tiene mayor importancia si sus dueños tienen poca o mucha experiencia en el manejo de mascotas. Básicamente solo hay que prestar atención a su higiene y aseo, a su alimentación y ejercicio, y por supuesto, hacer los chequeos correspondientes a su salud.

En relación a la higiene, esta raza se conoce por ser excesivamente pulcra, tanto así, que es un perro que no desprende el particular olor que tienen algunos canes. Simplemente amerita un baño una vez por mes para estar bien aseado. En cualquier tienda de mascota puedes adquirir productos como champús para perros, adecuados para este baño. Otra ventaja de esta raza es que ni si quiera pierde pelo, de modo que podría considerarse al galgo italiano como una raza hipoalergénica, una buena opción para quienes desean tener mascotas y se ven limitados por las alergias al pelo de animales.

Luego del baño, se le debe secar muy bien con una toalla limpia, ya que su piel es muy sensible ante el frío y fácilmente podría resfriarse, seguidamente, puedes aplicarle secador a una distancia razonable del cuerpo del can, y a una temperatura media, para evitar quemaduras cutáneas. Solo cuando esté completamente seco el galgo italiano podría salir a la calle de nuevo.

Su pelaje es corto y tiene la ventaja de que solo con frotarlo con un paño quedara sedoso, con brillo y listo para lucir, sin embargo, se recomienda cepillarlo con un cepillo de cerdas suaves una vez por semana.

Del mismo modo, el galgo italiano necesita una limpieza dental regular, ya que es propenso a formar caries debido a la acumulación de sarro y placa en su dentadura, ocasionando también mal aliento e infecciones dentales. Desde que es un cachorro es recomendable que el dueño acostumbre a este perrito a un cepillado dental regular,  en promedio dos veces a la semana. Existen pastas de dientes especiales para perros de preferencia sin sabor, que puedes adquirir en tiendas de mascotas.

Otro aspecto del cuidado del galgo italiano es hablar de ejercicio. El galgo italiano es un perro pequeño, pero como todo galgo es un corredor por excelencia. Es ideal llevarlo a un espacio para que pueda correr al aire libre, de preferencia cercado y seguro, por lo menos una o dos veces durante la semana, y diariamente sacarlo dos veces para una caminata, como mínimo durante una hora, este ejercicio también contribuye a su buen estado de salud.

Y para vigilar su salud, crecimiento y desarrollo, es necesario acudir al veterinario, con una frecuencia de una vez cada seis meses como mínimo, según lo disponga el especialista y cada vez que se sospeche enfermedad. El veterinario además se encargará de mantener al día el calendario de vacunaciones y de desparasitaciones, y recomendará aquellos medicamentos que puedes administrarle a tu perro, tales como colirios para los ojos, gotas para los oídos, collares antiparasitarios, suplementos vitamínicos, entre otros.

En general, el galgo italiano es un can muy sano y se describen en él pocas patologías congénitas. Sin embargo, algunas de las enfermedades más comunes que pueden afectar a esta raza son la epilepsia y trastornos oculares como ceguera y cataratas, patologías musculoesqueléticas como la luxación de la patela y la fractura de las extremidades ocasionada por la desproporción de su cuerpo en relación a sus patas durante la edad del desarrollo, la displasia de cadera, y también el hipotiroidismo y la enfermedad periodontal.

Cómo entrenar, educar o adiestrar a un Galgo Italiano

Entrenar al galgo italiano no es una tarea complicada, gracias a la personalidad alerta, vivaz, cariñosa y particularmente lista e inteligente que tiene este perrito, le es muy fácil seguir órdenes, aprender trucos y demás conductas que hacen que se adapte sin dificultades a la vida en su hogar adoptivo.

Del mismo modo que para otras razas, el entrenamiento del galgo comenzará alrededor de los tres meses de edad. Este proceso de aprendizaje se ve facilitado por las fabulosas cualidades de inteligencia y curiosidad que posee esta raza, el galgo italiano se muestra dispuesto para aprender, es atento y siempre está alerta observando a su adiestrador.

Uno de los primeros aspectos que debe cubrir la educación de este perro es la socialización y el manejo de situaciones y acontecimientos nuevos. El galgo italiano es un perro miedoso, sumiso, más aún si ha sido rescatado del maltrato y la vida en la calle, por ello puede mostrar problemas de comportamiento tales como ansiedad y hasta agresividad cuando se siente en pánico causado por algunas situaciones. En estos casos se trata de paciencia, amor y nuevas enseñanzas.

Poco a poco se debe incluir al galgo italiano en el ambiente del hogar, y en el que conviva con otros miembros de la familia, visitantes, amigos, vecinos, y llevarlo al parque y a sitios donde pueda estar en contacto con extraños y con otras mascotas. Esta interacción con el ambiente le brinda al galgo la oportunidad de socializar con el entorno y aprender a manejarse en diferentes situaciones.

El siguiente paso en el entrenamiento son las órdenes básicas de obediencia que todos los perros deben aprender. El truco en este punto es practicar algo que haga que el perro entienda por qué es bueno obedecer, como lo hace el reforzamiento positivo, el galgo italiano es curioso y muy inteligente, rápidamente aprenderá comandos tales como “sentarse”, “acostarse”, “traer algo”, y más aun si después de una orden sigue una recompensa. Así mismo pueden incorporarse juegos que ejerciten su inteligencia como son los de búsqueda y memoria.

Durante los paseos, que son necesarios para que el galgo cumpla con su dosis de actividad física diaria, debes asegurarte de que este paseo tenga lugar en un ambiente seguro, de preferencia cercado para que no existan peligros al momento de realizan carreras, ya que su gran olfato les permite detectar olores a más de 300 metros de distancia por lo que son capaces de perseguir hasta el cansancio a conejos, hurones, ardillas, y demás animales pequeños que consideren como presas.

Si se echa a correr descontrolado y no escucha tu llamado, no te lances a correr tras de él, simplemente llámalo con vos firme y retírate de la zona. Cuando vea que no estás cerca, el galgo italiano que es un perro familiar y apegado, notará tu ausencia y te buscará, en ese momento no habrá ninguna recompensa. En el caso contrario, al obedecer una orden debes reconocerlo con un cumplido y si es posible con alguna recompensa, sea una galleta u otro bocadillo.

En el caso de que se asuste o se vuelva nervioso cuando lo atas con el cinturón del cuello, sustituye este por un arnés con el cual se sentirá mucho más cómodo y podrás controlar sus movimientos de mejor manera.

Comportamiento con los Humanos

El galgo italiano es un perro estupendo para ser la compañía de cualquier familia, su carácter dulce, amistoso, sumiso, afectuoso hacen de este ejemplar un can sumamente adorable. Este perrito es un ejemplar tranquilo, al mismo tiempo disfruta del ejercicio y de las actividades, ama el correr de un lado a otro, perseguir presas y hasta saltar.

También se sabe que el galgo italiano es un ejemplar sensible y que amerita atención adecuada de su familia adoptiva. No tolera los regaños, los gritos o el maltrato, esas situaciones desencadenan ansiedad, estrés y otros desórdenes de comportamiento en este can. Por tal motivo, el galgo no es la mascota más propicia para jugar con niños pequeños, quienes pueden ser un poco bruscos y pesados en sus juegos. Con niños más grandes y con adultos, la relación es más tranquila.

Podemos decir del galgo italiano que desde el punto de vista higiénico es un perro excelente, muy limpio y pulcro, además equilibrado, discreto, y silencioso, jamás escucharás desórdenes o ladridos en un perro de esta raza bien entrenado. Como tal, este perrito es muy sentimental, desde el punto de vista emocional es un can que se encariña en exceso con su dueño, su vínculo es muy fuerte, hace que quieran seguir a su humano a todas partes, siempre pegados a sus pies, así que ten cuidado de no pisarlo, más aun por que los huesos de sus patas son muy delgados lo que hace que sean frágiles. El galgo italiano es una raza demandante de afecto y que necesita atención, pueden volverse tristes, deprimidos y hasta agresivos si son abandonados o descuidados, pueden adoptar estas conductas inapropiadas inclusive como forma de llamar la atención.

Aunque la mayoría de los galgos italianos son obedientes, hay ejemplares a quienes les cuesta más seguir las órdenes. Con los extraños son reservados y esquivos, también actúan celosamente cuando se trata de sus dueños. Pueden ser perros guardianes, pero no todos los ejemplares, ya que unos suelen alertar y ladrar ante la presencia de desconocidos, mientras que otros huyen tímidamente.

Una curiosa característica de esta raza es que el pequeño galgo italiano es cleptómano, lo que quiere decir que puede tomar pertenencias ajenas, y esconderlas en algún rincón, así que cuidado con zapatos, calcetines, carteras, llaves y hasta el control del televisor.

De cachorros son perros muy alegres y activos, además son ágiles para los deportes y la actividad física regular es la mejor forma para entretenerlos.

Con las personas mayores son sencillamente adorables, el galgo italiano es la compañía perfecta para ese abuelito solitario, ya que así obtendrá compañía, afecto y amor todo el tiempo, el galgo será como su complemento.

A lo largo de los años, esta raza de perros se ha desempeñado como perro mascota y perro de compañía. Por su habilidad para correr y saltar también es un perro de caza de pequeños roedores, así como también ha sido entrenado para participar en competencias de deportes caninos y pruebas de agilidad y destreza.

Entorno ideal

El galgo italiano o pequeño lebrel italiano como también es conocido, es el perrito de tipo galgo más pequeño del mundo. Este peludo amigo es muy amistoso, un tanto curioso y sobre todo sorprende la agilidad que posee en sus delgadas patas que pueden alcanzar hasta los 60 km por hora; es un perro con maravillosas características que enamorará a todos a su alrededor. Éste es un can dulce y tierno, muy sensible y apegado, además de ser listo e inteligente.

El entorno ideal para esta raza de perros debe considerarse no solo desde el punto de vista físico sino también desde el punto de vista emocional, ya que la personalidad del galgo italiano es sumamente sensible y se puede ver fácilmente afectada por situaciones estresantes como gritos, regaños, u otras formas de maltrato como el abandono, e inclusive, por juegos bruscos. El entorno emocional adecuado con una familia que le ofrezca la atención necesaria va a formar la conducta de un perro excepcional, sano, enérgico, confiable, cariñoso, amable y apegado fielmente unido a sus seres queridos.  El galgo italiano necesita de un dueño comprometido con su cuidado y atención que le brinde seguridad emocional y le ayude en los procesos de convivencia, aprendizaje y socialización. Aunque no es necesario que la persona que va a adoptar a un galgo italiano sea un experto en el cuidado de perros, es recomendable que tenga la actitud y el tiempo necesario para velar por esta raza. Así mismo, el dueño debe ofrecerle juegos interactivos que estimulen no solo su físico sino también su inteligencia.

Desde el punto de vista del aspecto físico, el galgo italiano es un perro de pelo corto, lo que facilita mucho su cuidado y sus atenciones con respecto a  la higiene. Sin embargo, esta ventaja en relación al aseo, es una desventaja hablando de su resistencia a enfermedades y su salud, ya que su piel es muy delicada y sensible ante las temperaturas extremas, tanto frío como con el calor. De modo que cuando el clima esté en los días fríos del invierno, puedes adquirir cualquier clase de abrigo para perros tipo toy en las tiendas de mascotas que van a hacer que tu galgo italiano luzca coqueto y a la moda y que cumplirán su función de protegerlo para evitar catarros, hipotermia y resfriados, así como también evitar dejarlo fuera de casa y los paseos nocturnos en estos días fríos.

Puedes prepararle dentro del hogar, en un rinconcito tibio una cesta con almohadones, a modo de cama cálida en la que se acueste a descansar dentro de la casa y puedes resguardarlo con una manta ligera. En los días soleados de buena temperatura, es recomendable sacarlo a pasear y a jugar por un mayor periodo de tiempo, aunque si el calor es extremo recuerda proporcionarle el agua suficiente y no exponerlo mucho al sol para evitar las quemaduras puesto que su piel es muy sensible.

Otro punto del entorno es dónde se quedara este can. El galgo italiano prefiere la compañía y cercanía de su familia, por tal motivo, difícilmente se adaptará a vivir en la casita de perros en el jardín, este perrito disfruta estar en el interior de la casa rodeado de personas con las que pueda jugar y compartir. Puedes dejarlo dentro del hogar, pero asegúrate de sacarlo a pasear a la hora de hacer sus necesidades fisiológicas, y de educarlo correctamente para evitar el desorden dentro del hogar.