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Lebrel Afgano

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Lebrel Afgano
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Introducción de la Raza

El Lebrel afgano es una raza de perro grande y bastante particular que procede de tierras afganas, es decir, proviene de Afganistán. Es un perro particular por su personalidad, por como se ve y su particular energía, siempre está dispuesto a jugar y a socializar, es muy amistoso. Por la cercaría y apariencia podría ser descendiente del Saluki, un perro de tierras iraníes.

En la antigüedad fue usado como perro pastor y de cacería, es un perro bastante elegante y de buen porte, muy veloz, tanto que en ocasiones era usado para competir en carreras de perros, con muy buenos resultados.

El Lebrel afgano es un perro bastante alto y tiene un estilo inconfundible al caminar. Lo primero que destaca en este perro es su largo pelo que además es sedoso, el cual cubre la totalidad de su cuerpo aislándolo de fríos, ya que actúa a modo de manta.

En su mayoría estos perros tienen el pelaje de color beige claro, aunque también pueden tener un color de pelaje oscuro.

La cabeza del Lebrel es larga y fina, con una expresión bastante característica de la raza. Sus orejas son largas y bastante suaves al tacto.
Aunque se vea frágil, la realidad es que es un perro bastante resistente en la parte de su cuello y huesos, sus patas también son resistentes y firmes. Su cola es enroscada.

El Lebrel Afgano es un perro un poco independiente, le gusta realizar actividades por su cuenta, aunque también es muy leal con su amo y sabe querer a la familia. La energía de este can es mucha, necesita ejercitarse constantemente al igual que socializar.

El Lebrel no confía en extraños, aunque no se mostrará agresivo con ellos, casi siempre son amables y tranquilos cuando detectan a uno. Una de las características que más atrae de este perro es su capacidad de entendimiento no verbal, cuando las personas se dirigen a él pareciese que pudiera entenderles.

Debido a la gran cantidad de pelo liso y sedoso de esta raza, puede parecer interesarte para un niño pequeño el halar dicho pelo, lo cual haría que el Lebrel afgano se ponga nervioso y decida no socializar con los niños, por lo tanto, es importante el dejar en claro que el perro no es un juguete y como todo ser vivo, merece respeto.

El Lebrel afgano disfruta mucho el interactuar con otros perros, es una de sus actividades favoritas, sin embargo, para potenciar esta habilidad hay que relacionarlo con perros desde que es un cachorro, con esto se conseguirá que en la adultez sea un perro muy sociable con los demás animales.

En la etapa de cachorro se deben trabajar tres áreas para un correcto desarrollo de la conducta del Lebrel, la socialización con personas y otros animales, la enseñanza de ordenes reforzando el comportamiento positivo y el tratarlo de manera amable y tranquila, pero siempre firme.
Es un perro que además de muy listo tiene muy buena memoria, confía en sus instintos y si insistimos en algo él sabrá que debe realizar tal comando.

En la antigüedad este perro era usado para pastorear y la caza, por ello se puede saber que necesita grandes cantidades de ejercicio para mantenerse en forma y satisfacer la ansiedad de salir a correr como lo hacía hace tiempo. Si un Lebrel no satisface su necesidad de ejercicio puede convertirse en un perro retraído y nervioso.

Si lo llevas a pasear el será un perro muy feliz. Los paseos pueden ser varios paseos cortos o un solo paseo largo. Si también quieres ejercitarte no hay problema, es un perro perfecto para ser un acompañante mientras trotas o andas en bicicleta. También es un buen acompañante para ir a nadar, escalar o correr al aire libre.

Es un perro que puede estar perfectamente dentro de casa e incluso sería mejor para él ya que su pelo no se enredaría producto de la suciedad que va recogiendo en el jardín. Este necesita un cepillado de al menos tres veces a la semana y ser lavado al menos una vez al mes.

Es importante que sepas que el Lebrel afgano puede resultar alérgico a diferentes medicinas y/o compuestos químicos como la anestesia, la cortisona y los tranquilizantes.

El Lebrel es un perro que no sufre de muchos problemas de salud si se cuida como a cualquier perro. Una visita al veterinario para su chequeo semestral, vacunas, desparasitación entre otros cuidados serán suficientes para tener a un perro sano en casa.

Sin embargo, esta raza, como cualquier raza de perro grande, puede nacer con malformaciones en sus codos o displacía de cadera o desarrollarla si se ejercita en exceso, se pone gordito o no tiene un buen lugar en donde dormir.

Historia del Lebrel Afgano

El Lebrel afgano o como también se conoce, Galgo Afgano, es una raza realmente bella, única y muy amistosa que vio sus raíces en Afganistán, como su nombre lo indica. Esta raza fue criada potenciando cada vez más la fuerza de sus patas y la esbeltez de su caminar. Es un perro sumamente ágil que puede pasar de estar en reposo a correr a gran velocidad en cuestión de segundos.

Otro punto característico de esta raza es que caza usando su sentido de la vista, no con el olfato, como lo hacen la mayoría de los perros. No es raro ver a un Lebrel afgano con la mirada fija en un paisaje lejano, él está viendo que posible presa corretear, aunque los humanos no tengamos la capacidad de ver a tales distancias.

Es un buen cazador, aunque con el tiempo ha perdido un poco estos hábitos, sin embargo, buena parte de la raza tiene este instinto vivo. Si un Galgo afgano vive en el campo puede que, si se le permite y es entrenado para ello, se de pequeños banquetes con conejos salvajes y pequeños roedores.

Esta raza tiene un gran sentido de amistad, siendo muy difícil de reemplazar por otra raza cuando ya te encariñas con ellos. Es un perro totalmente increíble en varias áreas y no solo hablamos de lo físico, sino también en su modo de actuar.

Los Galgos afganos, como su nombre lo indica, provienen de Afganistán, un país con un clima realmente seco y árido, por lo que es una raza bastante tolerante a estas condiciones climatológicas.

Se ha llegado a comprar al Lebrel afgano con el Saluki, un perro parecido en lo físico, ya que el cuerpo y la cabeza guardan gran semejanza. Se ha llegado a creer incluso que el Galgo afgano proviene directamente del Saluki mientras que ambas razas también fueron comparadas con otra llamada “Greyhound”. Por ello, el Galgo Afgano tiene un apodo bastante particular, el Greyhound de Persia.

En el antiguo Afganistán, los perros de tipo lebrel fueron muy bien recibidos por los primeros pobladores de esta tierra. Con el tiempo estos se fueron mestizando y creando varias razas, las cuales fueron usadas para cazar animales salvajes. Todos los caninos que se usaban para cazar fueron llamados Tazis. Entre estas razas que surgieron hubo una que fue bastante bien apreciada gracias a su compañerismo y buenas aptitudes para la caza, nuestro amigo el Lebrel afgano.

Debido a que Afganistán no es un país con demasiadas opciones turísticas los Lebrel afganos son una sorpresa para los turistas que visitan estas tierras. El ver a un perro con un porte tan elegante y fino caminar es muy raro y fascinante para los que los ven por primera vez.
El Galgo afgano es un perro realmente fino, que posee pelo corto en su cara y dorso, pelo largo y sedoso en la parte superior de la cabeza, el cual pareciese que emulara un moño y una hermosa expresión facial es algo digno de ver para cualquier amante de los perros.

El Lebrel Afgano de Gran Bretaña

La exportación de perros a Gran Bretaña era una actividad muy normal para los años 1880 en adelante, el Lebrel afgano no fue la excepción, pero no fue hasta la aparición de Zardin que la raza no fue lo suficientemente notoria.

Zardin fue el primer perro que impresionó a los británicos, llegó a Gran Bretaña comenzando el siglo XX, tuvo mucho éxito modelando, como perro que representaba a toda su raza. Lo interesante es que Zardin fue calificado como el perro perfecto para esta raza y todos los perros de la misma se miden con él para saber qué calidad tiene un perro de raza Lebrel afgano.

Luego de la aparición de Zardin vendrían buenas noticias para la raza gracias al comandante Bell-Murray. El comandante había adquirido a un buen precio varios Galgos afganos conforme pasaban los años y tenía su residencia en la India, justo en la frontera con Afganistán. Entre estos perros estaba una bonita hembra llamada Begum, la cual tenía un color uniforme (beige) en todo su cuerpo. Gracias a ella nacieron los primeros Galgos afganos en Gran Bretaña, tras lo cual comenzaría a popularizarse la raza en este país.

En la India, país vecino de Afganistán se comenzó a popularizar la raza gracias a Mrs. Amps, gracias a que su marido, el comandante Ams, compró un Lebrel afgano para ella como obsequio y viendo tan bonito ejemplar decidió concursar con él en un concurso canino en la India. Luego de esto la pareja decidió adquirir otros Lebrels afganos y fundar su propio criadero de la raza.

La pareja Amps eran británicos, luego de cumplir con el objetivo de su viaje a la India volvieron a Gran Bretaña junto a sus Lebrels en el año 1920. A estos Lebrels se les antepuso la palabra Ghazni para hacer saber que procedían de las zonas montañosas de Afganistán, mientras que los de Bell-Murray correspondían a perros criados en zonas áridas entre Afganistán y la India.

Los perros de Bell-Murray eran de patas más largas que los de Amps, cabezas más estrechas y pelo largo. Los Ghazni en cambio eran más compactos, tenían menos pelaje, pero este era más denso y la cabeza era más grande.

Para evitar la desaparición de un tipo de estos perros los criaderos decidieron fusionar ambos tipos de Lebrels, dando como resultado los que conocemos hoy en día.

Características

Cuando se habla de un lebrel afgano todo el mundo presta atención y es que se trata de una raza sumamente llamativa y con un carácter único que te puede encantar o puedes aborrecer, pero lo cierto es que esta raza de perro es muy llamativa en todos sus ámbitos.

Cuando puedas ver a un perro moviéndose con un singular estilo, tenga una bello pelaje y goce de buena altura, de seguro estarás viendo a un galgo afgano. El galgo afgano posee un pelaje bastante largo, pero lo que más llama la atención de este es que es bastante liso, lo que da la impresión de que está vestido con ropas muy finas, reafirmando el toque de realeza que le da su comportamiento fino. Este pelaje le sirve tanto para aislarse del sol, como para aguantar condiciones climáticas muy frías, pero lo cierto es que lo posee más que todo, para esta segunda condición; en Afganistán suelen haber fríos realmente fuertes, por ello, esta raza desarrolló un manto tan útil como característico de ella.

El color del manto de un galgo afgano puede variar entre los colores arena, algunos poseyendo colores más oscuros o más claros de este. Pero en varios ejemplares se dan distintos colores a estos.

Su cabeza es característicamente fina, estilizada y alargada, dándole una expresión que es típica en estos perros, que puede describirse como atenta. Sus orejas son suaves y largas.

Aunque puede parecer un perro frágil, por su hocico fino y largo manto, se trata de un perro fuerte, al menos en su cuello, que es bastante robusto y en sus patas, musculosas, sin llegar a ser desproporcionadas con su porte, resistentes y rectas. Su cola puede ser rizada o con forma de aro sin ningún problema, no se trata de un factor descalificarte de la raza.

Es un pero fuerte, con aires de nobleza, que también tiene tintes de ser un perro muy veloz y con mucha fuerza, una combinación realmente extraña si se suma a la altivez resultante de su finura. Siempre lleva su cabeza en alto, como si supiera que él mismo es un perro bastante refinado.

Características que debe tener un galgo afgano para ser considerado dentro de su raza:

Tamaño: Se trata de un perro grande

Altura: Puede llegar a los 74 cm, aceptándose ejemplares de mínimo 68 cm. En el caso de las hembras la altura recomendada va entre los 63 y los 69 cm.

Peso: Los machos pueden alcanzar un peso de entre 25 y 30 kg mientras que las hembras llegan a pesar un poco menos, entre 24 y 29 kg.

Origen: Afganistán.

Forma del cuerpo: Rectangular ya que es más largo que alto.

Cabeza: La cabeza no es grande, tiene una forma alargada y con proporciones que se ven bien para el estándar de su cuerpo. Posee un tupé que no se encuentra en muchas razas.

Ojos: Los ojos deben ser de color marrón en ejemplares de pelaje oscuro. En los ejemplares de pelaje claro color arena los ojos serán dorados. Si bien no son oblicuos totalmente, se sitúan en una posición tan solo un poco oblicua.

Orejas: Las orejas son bajas, se colocan hacía atrás y caen pegadas a la cabeza. El pelo que las recubre, al igual que el del manto, es bastante sedoso y largo, protegiendo el oído de partículas del exterior.

Pies: Estos son fuertes, las almohadillas también. El pelo que los recubre es largo y fuerte. Los pies posteriores son menos grandes que los anteriores.

Pelaje: Debe ser fino, recubrir todo el cuerpo y ser lacio. Este pelaje lo protege del frio, pero en la zona de la cara y el lomo es mucho más escaso y fino.

Cuello: Es bastante robusto, sin llegar a perder la elegancia. El cuello largo permite que tenga un aire de nobleza y altivez, ya que le permite tener la cabeza en alto siempre.

Pecho: El pecho contiene unas arqueadas costillas y es profundo.

Espalda: Es bastante fuerte y recta, no es demasiado larga.

Cola: La cola no es muy larga ni muy corta. Está bien cubierta de pelo, aunque es un poco diferente al del cuerpo. Es de inserción baja y forma un anillo en su extremo.

Color: He aquí lo interesante ya que los galgos afganos pueden ser de cualquier color, no siendo esto descalificante en la raza. Pero los colores más comunes son el arena claro u oscuro.

Movimientos: Podrás reconocer fácilmente a un lebrel afgano ya que este perro se mueve con una gracia propia de esta raza, con mucha elasticidad, distinción y sobre todo, elegancia.

Expectativa de vida

El lebrel afgano, tanto hembra como macho tiene una expectativa de vida que se encuentra entre los 12 y 14 años de edad.

Comportamiento con perros

El lebrel afgano aunque es reconocido mundialmente por sus aires de realeza también tiene un comportamiento que lo hace bastante reconocido a nivel mundial. Es un perro bastante independiente. Su comportamiento hace recordar al del basenji, porque es independiente, pero se trata de un perro que sabe muy bien como comportarse de una manera dulce, tierna y cariñosa con su amo. También sabe muy bien ser leal.

Los cachorros del lebrel afgano son perritos muy juguetones con otras mascotas. Son fácilmente diferenciables de los demás cachorros a partir del primer año de vida, que es cuando le comienza a crecer el pelaje tan característico de la raza. Les costará mucho quedarse quietos, pero esto es bueno desde el punto de vista de la socialización.

Aprovecha esta etapa para socializarlos lo más que puedas con otras mascotas, con el fin de evitar en un futuro la dominancia que se puede presentar en ellos, tanto para otras mascotas como con otras personas.

Sin embargo, la socialización de esta raza es un proceso que se debe realizar bajo el consejo de un médico veterinario ya que podría comenzar en una etapa inadecuada, desarrollando recuerdos traumáticos al interactuar demasiado temprano con otras mascotas, el lebrel afgano es un perro un tanto nervioso, por lo que es conveniente seguir el consejo del profesional veterinario.

Con la socialización temprana te asegurarás de que tu lebrel afgano no presente nerviosismo ni dominancia cuando se encuentre rodeado de otros perros en parques o en su misma casa, todo lo contrario, se sentirá contento de poder compartir su territorio con otros perros y otras mascotas.

Algunos lebreles afganos son perros que desarrollan un carácter nervioso, lo que los hace impredecibles cuando otro perro se les acerca, en especial si este otro es de su mismo sexo. Pero en circunstancias normales, luego de un buen adiestramiento y socialización, no habrá ningún tipo de problemas.

Debido a que es una raza que necesita una buena cantidad de ejercicio, una buena idea es llevarlo a pasear con todas tus mascotas. De esta manera no solo le estarás dando el ejercicio que necesitas, sino que también estarás permitiendo que le abra las puertas a la convivencia en armonía con otras especies.

Esta raza puede convivir con otras mascotas sin ningún problema si han sido socializadas desde pequeños. Si no han sido socializados desde cachorro, entonces nos enfrentaremos a comportamientos nerviosos cuando se encuentran con otro perro desconocido para ellos, lo que si no es recomendable es dejar solo a un lebrel afgano adulto con cachorros, sus raíces lo sitúan como un perro cazador, por lo que determinadas conductas de cachorros pueden despertar en él el instinto de caza, teniendo resultados desastrosos. También pueden desarrollar miedo hacía estos, lo cual podría desencadenar conductas defensivas que no queremos. En cuanto a la territorialidad, son perros que pueden compartir su espacio sin problemas con otras mascotas del hogar, pero se sentirán un poco desconfiados con perros extraños. 

Es un perro que no teme demostrar alegría con otras mascotas, de hecho, se hará el payaso siempre para comenzar el juego, sobretodo cuando aún son cachorros. Lo que si es importante recalcar es que no es un buen perro para compartir espacios con gatos ni conejos, tampoco con mascotas pequeñas, su instinto de caza puede resurgir y hacer que cacen a estos pequeños animales. Si ya adoptaste a un lebrel afgano cachorro te recomendamos que cuanto antes hagas que comparta mucho con tus otras mascotas para disminuir las probabilidades de que cace a tus otras mascotas, sin embargo, siempre existirá el peligro de que estas mascotas sean atacadas por tu lebrel.

Alimentación

Los lebreles afganos no tienen un régimen alimentario complicado. No se trata de una raza de perro que pueda adquirir mucho peso en poco tiempo, por lo que no es muy propensa a sufrir de obesidad, pero como puede ocurrir con todos los perros, si se lo alimenta como es debido y un poco más, sumado a un estilo de vida sedentario, sin jornadas de ejercicios frecuentes, entonces podrá engordar y con esto, afectar su salud.

Se trata de un perro bastante activo que necesita grandes dosis de ejercicio, esto es porque sus antepasados fueron grandes cazadores, acostumbrados a cubrir una gran cantidad de terreno para así poder cobrar la presa. Por ello no puedes tener todo el día en el interior de tu hogar a un lebrel afgano, ya que podría desesperarse y desarrollar una conducta nerviosa. Por ello no es recomendado para personas con un estilo de vida sedentario o que les cueste trabajo el jugar con él o sacarlo a pasear varias veces al día.

Debido a la gran actividad a la que está acostumbrado el lebrel afgano es necesario que tenga una dieta a base de mucha proteína de buena calidad, incluyendo también grasas de excelente procedencia, con esto, repondrá todas las energías gastadas y siempre querrá hacer el ejercicio que necesita para estar en forma y saludable. Es algo que sus músculos, huesos y salud en general agradecerán.

En los supermercados existen extensiones casi interminables de comida para perros, pero no muchas funcionan para un lebrel afgano ya que se trata de un perro con una necesidad de proteínas y grasas elevadas. Pero hemos visto con buenos ojos que cada vez son más los supermercados, veterinarias y establecimientos que venden productos para mascotas que incluyen balanceado especial para lebreles afganos en sus anaqueles. Si no puedes encontrar un alimento adecuado para tu galgo siempre puedes recurrir a internet, en donde podrás encontrar una gran variedad de alimentos para perros que cumplan con esta característica que te hemos descrito y además, con muy buenos precios, el único inconveniente sería el envío, que puede salir costoso dependiendo de en donde te encuentres.

Si no puedes encontrar o se te hace muy difícil adquirir alimento para tu lebrel afgano entonces deberás acudir con tu veterinario para que puedas saber como mejorar un balanceado genérico (o el que más se acerque a la cantidad de proteínas y grasas recomendada) para preguntarle a tu veterinario si es necesario o recomendable añadir más proteína a la dieta de tu can de manera externa, tu veterinario sabrá como aconsejarte y a alimentación de tu lebrel afgano estará cubierta satisfactoriamente.

¿Cada cuanto come un lebrel afgano?

Un cachorro de lebrel afgano deberá comer unas 4 veces al día como recomendación general. Un puñadito en cada comida, una vez muy temprano en la mañana, otra a las 10 de la mañana, otra a las 4 de la tarde y finalmente a las 9 de la noche. Cuando cumpla 4 meses esto se reducirá a tres veces y luego, a los 7, se aumentarán los gramos de cada comida y se pasará a alimentarlo dos veces al día, en la mañana y en la noche.

Cuidados necesarios

El lebrel afgano es un perro que ha sido cazador y pastor en el pasado, le gustaba recorrer zonas montañosas en búsqueda de presas, sentir el viento frio acariciando su cuerpo y para tener una mejor vista del rebaño. Por esto, es necesario que sepamos que no puede vivir sin ejercicios a diario. Sería lo mismo que encerrar a una persona que está acostumbrada al uso de internet a la mitad de la nada en una cabaña situada en un lugar remoto, de inmediato se sentiría desencajada ya que no es su entorno preferido. De igual manera sucedería con el lebrel afgano, al no tener sus hectáreas de terreno para sentirse libre, se sentirá traumado y desarrollará comportamientos neuróticos como el nerviosismo, por no tener nada que hacer y sentirse completamente encerrado y aburrido.

Por esto, como primer consejo para el cuidado del lebrel afgano te aconsejamos sacarlo a pasear al menos unas dos veces al día para que pueda estirar las patas y recrearse. No basta tener un jardín mediano o pequeño, el lebrel afgano necesita salir al aire libre para poder estirarse y correr. Le gusta mucho bromear y hacer payasadas con su dueño, por lo que una excelente manera de hacer que haga ejercicio es jugar con él al “atrápame si puedes”, a buscar la pelota, atrapar el freesbe o simplemente suéltalo para que pueda corretear a los pájaros.

Pero debes saber que si eres una persona a la que le gusta realizar trotes moderados a diario para mantener una buena salud y tonificación muscular que tu lebrel afgano también ama este tipo de actividades y le parecerá una excelente idea que lo saques a trotar contigo, así podrá drenar toda la energía que guarda y al mismo tiempo realizar ejercicio que le servirá para mantener la robustez de sus patas y músculos en general.

Si en cambio sabe que sales a correr y no lo llevas se sentirá encerrado, tal como una persona que sufre claustrofobia se sentiría en un ascensor. Un perro con estos síntomas de estrés puede volverse inestable. Si lo llevas a pasear debes saber que también es un perro al que le encanta nadar en la playa o en ríos, por lo que será un gran compañero de ejercicios tanto en tierra firme como en aguas poco profundas.

Salud del lebrel afgano

La salud del lebrel afgano es buena si se siguen estándares generales en cuanto a el mantenimiento de la salud de cualquier perro, esto es, un cuidado veterinario anual, comenzando por colocarle todas las vacunas necesarias durante su etapa de cachorro y luego los refuerzos y revisiones obligatorias anuales.

En general el lebrel afgano muestra una salud de roble, la cual seguirá intacta si se trata desde cachorro con todas sus vacunas, visitas necesarias al veterinario y se le desparasita. Pero se debe olvidar que se trata de un perro de raza grande, por lo cual puede presentar problemas típicos de estos, como la displasia de codo y cadera, que es un problema que hace que los huesos crezcan de una manera no adecuada, lo que produce que las articulaciones se vean afectadas y tenga cojera cuando camine.

Afortunadamente, existen varias maneras para evitar la displasia de cadera y codo en tu lebrel. No ejercitándolo en exceso,

Sus oídos también merecen una atención prolongada, ya que tiene orejas largas que pueden acumular suciedad y albergar a insectos como las molestas garrapatas debido al calor que emite esta zona y múltiples venas en las orejas.

Debido a que es difícil que llegue el aire fresco al oído esto también puede desencadenar infecciones. Limpia el oído del lebrel afgano con cierta frecuencia para evitar molestias en los mismos.

Debes saber que la calidad de un ejemplar de lebrel afgano es determinada en gran manera por su pelaje, este pelaje debe tener un cuidado bastante intensivo para evitar nudos y que se vea opaco. Durante su etapa de cachorro los cuidados del pelaje son mínimos, pero es cuando le comienza a salir su pelo en abundancia cuando se debe tomar muy en cuenta el cuidarlo, teniendo una rutina de cepillado interdiario para eliminar el pelaje muerto y que siempre se note brillante, sedoso y saludable. También existen productos que te puede recomendar su veterinario para que su pelo se vea bien brillante y sedoso.

Bañado del lebrel afgano

Se puede bañar cuando veas que se ha ensuciado mucho, por lo que la frecuencia del baño la determinará el mismo lebrel. Si se ha ensuciado con barro, tiene el pelaje muy lleno de arena o comienza a oler mal sabrás que llegó el momento de bañarlo. Si se trata de un perro de competencia, que siempre debe estar limpio, la frecuencia de baño debe ser de una vez por semana máximo, en cambio, si es un perro que no está destinado al mundo de los concursos caninos es conveniente que la frecuencia de bañado sea una vez por mes o cada 3 semanas, dependiendo de lo sucio que esté.

¿Cómo arreglar a un lebrel afgano?

El lebrel afgano es hermoso naturalmente, por lo que no necesita arreglarse mucho para alardear de su increíble pelaje. Pero se recomienda que se cepillen bien las zonas del lomo, cuello y cola, ya que estas tres zonas es en donde se producirá más pelo muerto, opacando el pelo y haciendo que aparezcan nudos. Otra buena manera de arreglar a un lebrel de Afganistán es quitarle el pelaje muerto con los dedos, para así no rozar la piel en exceso con un cepillo.

¿Cada cuanto se les deben cortar las uñas a un lebrel afgano?

Antes de recomendar un lapso determinado de tiempo debes saber que el cortarle las uñas a un galgo afgano, como a cualquier otro perro, es un asunto de riesgo. Lo que se quiere es cortarles la parte dura de la uña, ya que los perros tienen también una parte blanda dentro de la uña, que si la llegásemos a cortar se produciría un gran dolor y sangrado.

A pesar de que los perros van limándose las uñas de manera natural cuando corren, caminan, juegan o simplemente frotan sus pies contra el suelo para limarlas por naturaleza, es conveniente cortarlas ya que estas actividades no las acortan lo suficiente.

Si no se cortan las uñas con buena frecuencia estas pueden crecer y doblarse de nuevo hasta la pata, lo cual produciría dolor y molestia al caminar. El espolón también es una uña ubicada más arriba de las demás, está puede herir a tu perro si crece mucho también. Sabiendo esto, debes conocer que llegó el momento de cortarle las uñas a tu perro cuando escuches el típico “clic clic clic” que hace tu perro cuando se pasea por una superficie dura, sonido que hace con sus uñas muy largas.

Recomendamos que el corte de uñas sea realizado por un profesional, para evitar el sangrado de estas y el mal rato que puedes experimentar luego de hacerle daño sin querer a tu perro.

Entrenamiento

Antes de hablar sobre el entrenamiento que puedes practicar con tu lebrel afgano, es conveniente que primero hablemos del “entrenamiento” con tus hijos, en el caso de que convivan con este hermoso perro, para que no lo molesten. El lebrel afgano es un perro que tiende a ser nervioso, por lo que no soportará tirones de pelo, que se le monten encima o que quieran tomarlo de las patas para llevarlo a alguna parte, típicas travesuras de niños que aún no saben que un perro debe ser tratado igual que otra persona, ya que también sienten y quieren. Educa a tus niños para que traten bien a los animales, esto no solo permitirá que el lebrel afgano se sienta bien en casa y pueda jugar con los niños, también los hará personas de bien que quieran a los animales.

Para darle a conocer que los niños no serán un problema en su vida, primero es necesario presentárselos cuando aún es un cachorro, de esta manera el cachorrito de lebrel afgano podrá conocer que estos no son un peligro y confiará en ellos sin tener que ponerse nervioso cuando vea a varios juntos. Esto también debe repetirse en el caso de que existan otras mascotas en el hogar, se debe influenciar la socialización con otras mascotas para que no esté nervioso por la presencia de estas. Si se socializará un cachorro de lebrel con un perro adulto debes asegurarte que el perro adulto esté bien entrenado e igualmente socializado para evitar que se active en él su instinto territorial y pueda ser agresivo con tu cachorro afgano, lo cual podría darle a entender que no puede confiar en otras mascotas porque lo pueden atacar sin previo aviso ni razón.

Cuando un perro de esta raza es bien socializado desde cachorro entonces llegará a su etapa adulta con el conocimiento de que puede hacer amigos en cualquier parte, dejando atrás el comportamiento miedoso o nervioso que se presenta en ejemplares que no fueron socializados.

El lebrel afgano no es un perro agresivo, la agresividad de perros que no fueron socializados puede ser ligada a otras razas, pero no a esta, más bien la agresividad por invasión de territorio fue intercambiada por nerviosismo.

El lebrel afgano no solo es un perro que puede verse hermoso, también es un perro bastante inteligente que puede aprender comandos, trucos y ordenes bastante rápido. Lo malo al entrenar a esta raza es que, como sabes, se trata de un perro que hay que saberlo tratar, no te prestará atención si no estás siendo lo suficientemente cariñoso con él, pero tampoco querrá seguir tu entrenamiento si no estás siendo firme. Por ello, es recomendable informarse muy bien mediante internet sobre el comportamiento al momento de adiestrar a un lebrel afgano que hay que tener para que sea exitoso.

Finalmente, asegúrate de tener el tiempo suficiente para dedicarle día tras día a su entrenamiento, de esta manera sabrás que estás adiestrando a un futuro galgo afgano obediente y hermoso, que no tiene miedos pero si muchos momentos de diversión que ofrecerle a sus amos.

Comando que debería aprender un lebrel afgano

Debido a la naturaleza de su comportamiento existen algunas órdenes o comandos que debería aprender desde cachorro ya que serán útiles cuando ya se convierta en un perro adulto, las cuales son estas:

Sentado: Dile a tu cachorro “sentado” mientras haces, con tus manos que apoye la colita en el suelo. Si cede con facilidad dale un premio. Repite varias veces hasta que asocie por si mismo la palabra “sentado” con dicha posición.

Quieto: Dale el comando “sentado” y dale un premio, tras algunos segundos dale otro premio si permanece sentado. Después de esto muévete un metro lejos de él, si se queda sentado dale un premio, si no lo hace, vuelve a sentarlo y comienza de nuevo. Si se queda sentado espera unos segundos, acércate a él y dale un premio.

Comportamiento con Humanos

El comportamiento del lebrel afgano es bastante característico, tan característico que es algo único dentro de las razas de perros. Su personalidad es tan marcada que no seguirá a un dueño que crea inferior a él (y créelo, tiene un autoestima alto), es decir, que no sea firme en sus decisiones o que sea tan firme que se vuelva un tirano, ya que a los lebreles de esta raza les encanta tener la libertad de tomar sus propias decisiones si estas no afectan lo que mande un dueño que se comporte como un líder para ellos.

Si no has tenido un lebrel afgano y quieres adquirir uno, pero quieres más bien un perrito faldero, que esté siempre a tu lado, te haga caso en todo momento y tenga una fuerte dependencia emocional de ti, quizás el lebrel afgano no sea la mejor opción ya que buscará siempre hacer lo que el quiera, por lo que tendremos que tener mano dura, pero también querrá que si lo corrigen sea con cariño, nunca con insultos y mucho menos maltrato físico que lo hiera.

Si sabes respetar y proponerte a conocer a profundidad el carácter del lebrel afgano podrás llegar a su corazón y hacer que sea un perro profundamente obediente y que siempre esté dispuesto a hacer caso, eso si, necesitarás respetar sus decisiones cuando en realidad quiera hacer algo sin tu ayuda o vigilancia.

El lebrel afgano es un perro que si bien no tiene poca paciencia, tampoco tiene mucha. Por lo que no es recomendable dejarlo solo con niños pequeños que no han sido aconsejados de parte de sus padres ni han sido acostumbrados a tratar bien a un animal. Puede tener paciencia al jugar e interactuar con ellos, pero no tendrá mucha paciencia si recibe tirones de pelo, pudiendo producto de su nerviosismo, atacar al niño producto del dolor para luego salir corriendo del lugar. Esto puede evitarse hablando con los niños que vivan en el hogar, enseñándoles que se trata de un ser vivo y también tiene sentimientos y puede sentir dolor como también socializando al lebrel afgano desde pequeño para que pueda interactuar con niños sin ningún problema cuando sea adulto. Como con cualquier otro perro, es conveniente estar cerca si los niños están jugando con un perro para poder actuar rápidamente en caso de que este los ataque por cualquier razón.

Este es su comportamiento con la familia, sin embargo, con las personas que no conoce su comportamiento cambia, pero no para uno violento ni agresivo, tan solo se muestra bastante desconfiado. Si no es presionado hasta que sienta que su vida o la de algún familiar está en peligro este no atacará a un intruso, por lo que no se recomienda para nada como perro de vigilancia ya que hay otras razas que hacen mejor el trabajo.

Trabajos de un lebrel afgano

En la antigüedad eran perros cazadores. Se especializaban en la caza de pequeños animales en el duro clima gélido de las montañas de Afganistán, haciendo muy bien su trabajo gracias a su espeso pelaje, que también es producto de la evolución del ejemplar gracias al frio que tenía que resistir en las sesiones de caza.

Luego de esto, cuando la raza comenzó a popularizarse en toda Europa triunfó como perro pastor, aunque también algunos cazadores de regiones frías decidieron adoptar algunos ya que sabían que se desempeñaba muy bien en el frio. Finalmente, en la actualidad, es un perro cuyo trabajo es alegrar a la familia ya que se popularizó tanto que un buen numero de familias en Europa y todo el mundo posee un perro de esta raza ya que lo consideran hermoso por su pelaje, porte y personalidad.

Naturalmente, aunque sea en la actualidad un perro mascota, sus dueños no pueden olvidar que por sus genes corre la sangre de un perro cazador y un perro pastor, por lo que necesitará un buen tiempo al aire libre cada día para liberar sus energías, de lo contrario, debido a la falta de ejercicio comenzará a comportarse de manera neurótica y nerviosa ¡Necesita tanto espacio y ejercicio como cuando corría en busca de presas o ahuyentando depredadores en las montañas!

¿Cómo calmarlo cuando está nervioso?

Un lebrel afgano puede mostrarse nervioso por diferentes motivos, pero se debe saber como actuar en estos momentos y proceder a calmarlo para que pueda estar tranquilo, tenemos unas cuantas técnicas:
No juegues a determinados juegos en espacios cerrados

Jugar con tu lebrel afgano un juego incorrecto para esta raza puede propiciar el nerviosismo. Si se practican juegos como el buscar la pelota o corretear, especialmente en espacios reducidos, tu perro se sentirá un poco nervioso, por lo que deberían ser actividades que se practiquen al aire libre.

Los expertos en enseñanza canina pueden ayudar a tu lebrel afgano a ser un perro tranquilo. Este puede ser un método, si se quiere, extremo, cuando ya al parecer no puedes hacer nada para calmar a tu amigo canino cuando sucede determinada situación.

Es necesario que un lebrel afgano haga ejercicio para poder drenar su energía y despejar su mente. Si no hace ninguna de estas dos cosas entonces comenzará a sentirse nervioso e intranquilo, pudiendo llegar a destrozar muebles debido a la ansiedad y el aburrimiento.

Su Entorno

El lebrel afgano es un perro de campo, por lo que su entorno favorito es este. A pesar de que preferiría estar corriendo o caminando libre por un jardín el lebrel afgano puede adaptarse a una vida dentro del hogar si se le da el suficiente espacio dentro de él y se le permite salir a pasear durante largos ratos. Es un perro de raza grande, por lo que no conviene sobre esforzarlo durante estos paseos, sino más bien permitirle que caminen con tranquilidad, pero de una manera sostenida para que así al mismo tiempo que se ejercitan también puedan ir cansándose.

¿Por qué es necesario mantener cansados a los perros pastores o de caza que viven en interiores?

Tanto los perros pastores como los perros que dedicaban sus vidas a perseguir rastros o recuperar presas tienen una necesidad mayor de ejercicio que los perros a los cuales no se los dedicó exclusivamente y durante mucho tiempo a estas tareas. Por ejemplo, a los perros pastores les encanta estar fuera, es algo que tienen en sus genes, algo

Como galgo que es, el afgano es totalmente feliz cuando corre por el campo o caza, o incluso cuando participa en carreras con otros galgos. Pero se adapta bien a la vida en la ciudad y puede sentirse razonadamente bien tanto en un pequeño apartamento como en una gran casa de campo.

Sin embargo, aunque cuando está en el interior de la vivienda se muestra tranquilo y permanece casi todo el tiempo tendido a los pies de su dueño o en su sofá favorito, en cuanto sale al campo se transforma en un perro dinámico y muy activo que despliega todas sus habilidades y todo su repertorio de movimientos y de saltos, dando rienda suelta a su gran energía. Y es que esta raza, fuerte y atlética, necesita hacer ejercicio a diario, por lo que no resulta un buen perro para personas sedentarias.

Un entorno tranquilo

Los lebreles afganos, por más que son perros que pueden ser muy enérgicos cuando se proponen a realizar actividades deportivas, también son perros que son muy tranquilos cuando están en casa, no son hiperactivos ni tendrán la necesidad de correr en interiores y rara vez en el jardín (únicamente si necesitan actividad física de manera urgente). Es conveniente que el entorno en donde se encuentren sea tranquilo, de manera que puedan sentirse cómodos. Los lebreles afganos no toleran los ruidos fuertes, ver mucho movimiento de personas en su territorio, movimientos rápidos de parte de otras mascotas o personas o cambios en sus horarios de comida o sueño.

Debido a su predisposición al nerviosismo y estrés el lebrel afgano puede desarrollar enfermedades estomacales, es decir, trastornos digestivos. Si además se presentan problemas personales entre los miembros de la familia que desencadenen en discusiones frecuentes el galgo afgano no tendrá tranquilidad y podrá desarrollar comportamientos neuróticos.

Este perro se trata de un ejemplar bastante pacifico, para nada agresivo que lo único que quiere es vivir en paz, tener una buena dosis de ejercicio diaria en donde pueda compartir con su amo al mismo tiempo y tener un buen lugar en donde pueda estar sin que sea molestado.

Una buena idea para poder hacer que el lebrel afgano tenga la tranquilidad que necesita es contar con un patio amplio en donde pueda construírsele una caseta para perros, en donde pueda guarnecerse y tener un lugar personal en donde quedarse cuando note mucho movimiento o cosas que no le gusten. Debido a que no es un perro territorial no les hará saber a los demás que no les gusta su presencia, tan solo se pondrá nervioso y en el caso de visitas lo mejor que puede hacer es alejarse hasta su lugar para así evitarlas.

Si piensas tener a un lebrel afgano dentro de casa aunque no sea la mejor idea debes saber que debe tener un lugar propio para poder descansar, esto puede ser una habitación o algún espacio con buen tamaño no frecuentado por los miembros del hogar, esto servirá para que el lebrel afgano pueda mantenerse a gusto ya que sabe que si hay mucho ruido, hay personas desconocidas en casa o hay mucho movimiento podrá entrar a su habitación en donde podrá descansar sin que lo molesten. Es un perro sumamente pacifico que quiere mantenerse a como de lugar así, en su espacio.

Si se mantendrá en el jardín debes saber que su pelaje permitirá que los fríos propios de la madrugada no lo afectaran, ya que este es sumamente espeso y especializado en combatir el frio, por lo que no es necesario colocarle ropa ni nada por el estilo en invierno, tan solo debe contar con una buena caseta para perros.