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Puggle

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Puggle
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Puggle: Tu nueva mascota

El Puggle es un perrito encantador, que sin duda se adueñará del corazón de quien comparta un poco de tiempo con el, igualmente es bien sabido que ambos padres tienen una expresión tierna y son además de ampliamente reconocidos, hermosos y muy queridos en el núcleo familiar lo que ha hecho que este sentido de aprecio sea contagiado a su descendiente.

Este animal al igual que muchos perros de diseñador tiene una historia relativamente corta, es un perrito Norteamericano creado en la década de 1980 en Wisconsin, a partir del cruce intencional entre un Beagle y un Pug, por lo que se considera un híbrido.

Este resultado tuvo mucha aceptación al punto que varios criadores decidieron unirse al proyecto consiguiendo que en 25 años luego de su primera aparición el Puggle fuera uno de los perros híbrido más solicitados en Estados Unidos, aunque esto aún no ha sido suficiente para conseguirle la aceptación en las organizaciones más importantes del mundo canino, pero los aficionados siguen luchando para alcanzar el reconocimiento y por lo tanto la estandarización formal.

Se trata de un perrito con forma mixta pues evidentemente hereda las cualidades de ambos padres, con un cuerpo parecido al del Beagle aunque a veces más pequeño debido a los fuertes genes del Pug quien también le ha aportado muchas facciones de su rostro, sin embargo en general el Puggle es armonioso y bien proporcionado.

Su tamaño varía entre los 20cm a los 38 cm, mostrando una brecha relativamente amplia debido a la diferencia de altura de ambos padres, y alcanzando un peso que también tiende a oscilar entre los 7 kilos a los 13 kilos, pero que debe ser continuamente vigilado y tratado con una buena rutina nutricional ya que tienden a sufrir de obesidad.

Su temperamento es adorable, son muy apegados a su familia adoptiva aunque no son de los caminarán detrás de ellos por toda la vivienda, les gusta tenerlos cerca pero cada quien en su espacio, son dulces y muy empáticos, su inteligencia y capacidad de observación les hace reconocer rápidamente como es el funcionamiento del hogar y también cuales son las reglas.

Sin embargo no toleran la soledad, no son buenos para permanecer mucho tiempo en lugares cerrados y solos pues se estresan y desarrollan conductas neuróticas o problemas de salud como depresiones o ataques de epilepsia, por lo que debe considerarse siempre que se encuentre en compañía de alguien a quien aprecian, o de enseñarlo a viajar en coche o comportarse bien en el exterior.

Aunque se pueden adaptar muy bien a su entorno y llevan una vida familiar bastante agradable, los Puggle no son muy aptos para vivir en apartamentos o sitios cerrados ni con vecinos muy próximos, pues tienen una marcada tendencia a ladrar o a aullar, incluso si han sido adiestrados se ha visto que prefieren hacerlo pues les gusta escucharse, lo que pudiera ocasionar disgustos a su alrededor.

Son muy buenos con los niños, su deseo constante de jugar y jugar los hace ser perfectos amigos y compañeros, independientemente de su edad, pues los más pequeños adoran su energía y sus travesuras y los más grandes estimulan su inteligencia y sus habilidades mentales.

Su ejercitación va más referida a la práctica de juegos caninos seguros así como de juegos intelectuales, pero no son tan deportivos como pareciera, a algunos les gusta nadar y a otros correr, pero no pueden saltar muy alto ni llevar mucho peso, su deseo por conocer todo y su nivel de decisión los ha hecho darse a conocer como escapistas, pues cuando algo les atrae van hacia ello sin mirar atrás logrando perderse o teniendo que hacer que sus dueños corran detrás de ellos.

Son perros muy inteligentes y dados a hacer felices a sus dueños, por lo que su entrenamiento no necesariamente debería ser muy difícil, pero tienen en contra el hecho de que son testarudos y que deben mantenerse altamente estimulados para que no decidan interesarse por otra cosa que no sean las lecciones que se le intentan enseñar, requiriendo del uso de diversas estrategias de adiestramiento así como de mucha paciencia y liderazgo.

Son cachorros relativamente sanos, hasta la fecha se cree que han minimizado la cantidad de enfermedades hereditarias que padecen sus padres y pueden llegar a vivir entre los 10 y los 14 años, aunque algunos siguen teniendo enfermedades branquiales, ataques de epilepsia, displasia de cadera o padecimientos oculares, los que en su mayoría pueden ser prevenidos con buenos cuidados.

Son perritos de bajo mantenimiento, una revisión constante, un cepillado semanal y un baño mensual además del cuidado de sus oídos y dientes o el corte periódico de sus uñas sería suficiente, aunque muchos aman llevarlos a la peluquería canina para que puedan disfrutar de un trato de reyes y recibir un mantenimiento más avanzado, lo que también es válido y depende de las preferencias de sus dueños.

Historia y Origen

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La historia de la creación de estos cachorros aún no está muy clara, pues aunque no ocurre con todos los perros de diseñador, si es un hecho muy común que en su mayoría, al momento de decidir comenzar con los cruces, los criadores se dedican a hacer las prácticas con poca dedicación a llevar un registro bien documentado sino más bien a evaluar los resultados en campo, dejando el papeleo incluso para  después que se fija la raza o cuando son reconocidos por alguna organización.

Sin embargo, si se tienen unos pocos datos con respecto al nacimiento de los Puggle y es que fueron el resultado planificado de un cruce realizado por el Sr. Wallace Havens en Wisconsin, Estados Unidos en la década de los 1980, siendo el Sr. Havens un criador muy respetado a la época.

Por su parte, hay quienes argumentan que pudo haber sido un producto accidental pero no se tiene seguridad de ello permitiéndole la autoría al Sr. Havens, lo que si es cierto es que con el tiempo que tienen las razas en su existencia por el mundo siempre hay una pequeña posibilidad de que se hayan unido espontáneamente y se hayan dado los Puggle sin ninguna distinción especial en alguna época y obviamente hayan desaparecido por el poco interés del momento, pero igualmente siguen siendo especulaciones.

Además hay un aspecto que se ha dado a conocer en la creación de los Puggle y que sin duda marca una pauta en la seguridad de formar camadas sanas y es que necesariamente la madre debe ser la Beagle, ya que por ser la raza de mayor tamaño tiene menos complicaciones al momento de parir cachorros que pueden ser de sus características o un poco más pequeños, pero cuando se ha tratado con una madre Pug generalmente terminan muertos tanto la camada como ella por las dificultades que le acarrean.

En todo caso, debido al éxito que al parecer tenía la creación de la nueva especie, muchos otros criadores decidieron participar en el proceso, logrando que el Puggle tuviera aficionados muy pronto y una amplia gama en su linaje, llegando en el 2005 a ser el perro híbrido más solicitado y adoptado por las familias que apoyan esta iniciativa.

Pero, este tipo de creaciones tiene una diversidad en las opiniones de los amantes de perros y el Puggle no escapa de ello, pues los optimistas y pro híbridos aseguran que son canes con mejor temperamento y mucho más sanos que sus padres por lo que se han visto como una manera de purificar la salud de las razas, lo que aún se encuentra en discusión y responde principalmente a leyes de genética.

Por otro lado, se encuentran los detractores de los perros de diseñador o en todo caso defensores de las razas puras, quienes aseguran que esta nueva tendencia no es más que una manera de tratar a los animales como productos y que lejos de mejorar el linaje sólo debilita las particularidades de las razas ya establecidas y reconocidas además de disminuir su popularidad y por lo tanto sus posibilidades de adopción, poniéndolos en riesgo.

Lo cierto es que esta discusión no ha llegado aún a un feliz término y muchas asociaciones importantes no han definido su posición al respecto, manteniendo en espera la aceptación de algunos híbridos, como es el caso del Puggle, que aunque muchos grupos lo tienen en alta estima y se ha tratado de crear un estándar para ellos, todavía no ha sido legalmente reconocido ni por el FCI ni por la American Kennel Club.

A pesar de ello, hay un aspecto que al parecer juega a favor del Puggle y es la selección que los criadores hicieron de sus padres, pues tanto el Beagle como el Pug son razas de amplia trayectoria y reconocimiento, que han sido debidamente registradas y pueden demostrar sin ninguna equivocación la fuente de su pedigrí lo que demuestra que no hay elementos desconocidos en la sangre nueva del mestizo.

Además, el excelente temperamento, las mejores condiciones, la inteligencia y nuevas posibilidades que ofrece el Puggle lo ha convertido en un favorito de muchas familias especialmente norteamericanas, quienes se han venido abocando a participar en su adopción y ayudándolo por supuesto en su establecimiento.

Hoy en día es un cachorro que se puede adquirir en varias casas de cría con programas avalados y que incluso dan la seguridad de un pedigrí conforme a las exigencias y con los detalles de sus padres, lo que le da la tranquilidad de saber que cuenta con un apoyo si usted busca este tipo de referentes.

Características de la raza

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La primera consideración que se debe tener en cuanto el aspecto físico del Puggle es que debido a que son el resultado de un cruce entre dos razas distintas es muy posible que en una misma camada se produzcan perros parecidos al Beagle, otros al Pug y otros definitivamente sean una combinación perfecta de ambos, por lo que definir sus características podría dejar de lado algunos ejemplares totalmente válidos.

Mientras tanto algunos aficionados se encuentran aún luchando por que las mayores asociaciones le den el reconocimiento que se merecen y hagan pública una única estandarización de la raza, siendo la más popular la abocada a la percepción de una mezcla homogénea.

En cualquier caso, la versión más apropiada y que se ajusta a la mayoría de los Puggle es la que se realiza en función a la presencia por igual de ambos padres en el resultado, dando cachorros con el cuerpo parecido al Beagle pero con un rostro muy Pug pero con el hocico un poco más desarrollado.

Apariencia.

La contextura del Puggle podría considerarse como del tipo atlético o deportivo, con apariencia cuadrada, lo que indica que es casi del mismo alto que largo, pero sus patas son cortas en comparación con el cuerpo, es un bonachón que a veces pareciera sufrir de mal humor pero en realidad es sólo una expresión del rostro siendo muy dulces y amorosos.

Tamaño.

Estos perros marcan una diferencia leve entre hembras y machos, siendo las hembras regularmente más pequeñas, pero, debido a que tienen dos padres un tanto diferentes en este aspecto la brecha entre la medida mínima y la máxima es un poco más grande que para otras razas puras, por lo que se encuentran ejemplares que miden 20cm los más bajos y otros que miden hasta 38cm los más altos.

Peso.

Naturalmente la marcada diferencia en las estaturas de los ejemplares, además de la discrepancia en la contextura entre hembras y machos ocasiona que se registren varios pesos aprobados sin menoscabar la salud del can que lo posee, estableciendo un rango que va entre los 7 kilos a los 13 kilos.

Cabeza.

El cráneo del Puggle visto de frente es plano en la parte alta y no muy grande, aunque suele confundirse con la impresión que causan sus orejas las que posadas a los lados del mismo hace que se vea como más ancho de lo que en realidad es, lo que hace que su cabeza sea pequeña, pero bien proporcionada al resto del cuerpo.

Su hocico es una de las muestras del cambio que produce el cruce pues aunque su rostro se parece al del Pug el hocico es de la misma longitud que el del Beagle.

Trufa.

La nariz de los Puggle es pequeña pero muy levantada al punto que las ventanas son bastante visibles, es de base ancha y se va redondeado hacia arriba, siendo más ancha que alta, usualmente la tienen en color negro brillante sin despigmentaciones.

Ojos.

Los ojos del Puggle tienen forma redondeada, son un poco grandes en comparación con el tamaño de su rostro pero no llegan a verse desproporcionados, son muy abiertos y expresivos.

Este aspecto es un poco delicado en la constitución del Puggle, pues tienden a contraer enfermedades oculares por su exposición directa y por tener en muchas ocasiones contacto prolongado a bacterias, además tienden a rallarse la cornea.

Orejas.

Sus orejas tienen forma de trapecio, son de inserción alta y de base media, logrando tener la parte más ancha de la misma aproximadamente en la mitad terminando luego en punta, son suaves y caen naturalmente, por lo general abarcan en proporción más de la mitad de la cara extendiéndose casi hasta la boca, están cubiertas de pelo corto y casi siempre son más oscuras que el manto del cuerpo.

Cola.

Está raza ha formado una cola con forma de látigo no muy larga, entre la base y la punta la diferencia en el grosor es poca, pero si se denota que empieza un poco más ancha y se va afinando hacia la punta, está insertada al terminar la espalda y siempre la lleva encorvada hacia arriba sin posarla sobre el lomo.

Generalmente el Puggle muestra su estado de ánimo o de alerta mediante el movimiento de su cola, cuando está muy alterado y desea jugar la mueve insistentemente, así como cuando está interesado en algo, si está en movimiento la lleva elevada sin moverla pero en sentido de alerta.

Pelaje.

Al igual que el Beagle los Puggle desarrollaron un manto denso con pelo corto y liso pero que le ayuda lo suficientemente bien a protegerse de los elementos que puedan afectarlo, asimismo hace su proceso de muda generalmente dos veces cada año y casi siempre en el cambio de estación.

Color.

Los Puggle pueden encontrarse en una variedad poco extensa pero muy habitual en ambos padres, mostrándose con colores sólidos como negro, beige y canela, pero también bicolores con los sólidos como base y manchas blancas o negras o en raros casos tricolores con los tonos mencionados.

Comportamiento con otros perros

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El Puggle es un cachorro muy fácil de llevar cuando se trata de un contacto exclusivamente canino, especialmente podrá reconocer cuales son las acciones correctas siempre que se les ayude a mantener un temperamento equilibrado a través de las técnicas apropiadas en su educación y socialización.

Sin embargo, como todos los perros debe contar con la tranquilidad de no sentirse amenazado, pues esta es la principal causa que hace que responda de mala manera o que desarrolle exceso de timidez o miedo.

No son animales agresivos y siempre que se sientan protegidos podrán tener una conducta acorde no representando riesgo ni para ellos ni para sus visitas caninas, aunque se debe tener vigilancia y control con respecto a sus nuevos amigos, a los que les ladrará con mucha insistencia como manera de darse a ver, de darse a respetar o de darse a querer.

Socialización con otros perros

Los Puggle son animales muy adaptables pero que naturalmente muestran unos pocos rasgos de timidez que se acentúan cuando se educan en aislamiento, por lo que la socialización es un proceso que le ayuda a entender desde cachorro que siempre estará rodeado de personas o de otros perros sin sentirse amenazado por ello, básicamente se trata de que pierda el miedo a lo desconocido.

En este sentido vale la pena hacer que su cachorro tenga contacto con otros perros, si bien no estará acompañado de ellos en casa entonces es posible que buque estos encuentros en los parques o con amigos que tengan cachorros entrenados o socializados.

Esto último es también muy valioso al momento de sostener una socialización pues estos primeros encuentros le otorgan al Puggle una idea general de cómo se da el reconocimiento e incitación al juego entre perros, dejando una huella equivocada si este contacto inicial se ve eclipsado por un compañero con mal temperamento o poco educado, pudiendo dejar traumas difíciles de corregir.

Los juegos con otros perros

Generalmente los perros pasan por edades de madurez que se retrasan un poco dependiendo de la raza y este podría ser el caso del Puggle en cuanto a autocontrol se refiere ya que se podría decir que en este aspecto no se nota mucho cuando esta mascota ha pasado a la adultez pues siguen manteniendo el mismo deseo de jugar.

Es cierto que luego de haber cumplido entre los dos y los tres años el Puggle empieza a controlar sus niveles de excitación y llega a obedecer con mayor facilidad, pero si ha sido socializado y ha perdido el miedo principal a no ser agredido es muy probable que insista con bastante determinación en jugar con los compañeros que considere apropiados.

El apareamiento del perro

Este aspecto es un poco diferente en cuanto a la creación de una camada Puggle pura, pues no son el resultado común de dos perros de la misma especie ni la raza tiene todavía la suficiente consolidación como para crear camadas estables, por lo que se debe recurrir al estudio genético y al seguimiento de un programa que se encuentra todavía en proceso de verificación.

Para ello se debe tener claro que existen varios tipos de resultados, conocidos como los F1 y F2, los F1 son los cachorros que provienen del cruce entre un pug puro y un Beagle puro, obteniendo resultados más o menos parecidos a los que se encuentran en su proceso de estandarización, pero no tan homogéneos como se quisiera.

Sin embargo, procurando que dicho proceso sea el más efectivo posible se han diseñado una serie de recomendaciones, como la de que preferiblemente la hembra sea la Beagle y el padre el Pug, atendiendo al hecho de que como la Beagle es más grande los cachorros muy probablemente serán cuando mucho de su contextura, facilitando el parto, lo que se complicaría si la madre fuera el Pug y tuviera que dar a luz cachorros más grandes que lo que naturalmente criaría.

Igualmente se debería procurar tener la asesoría de un genetista o de un especialista en este tipo de cruces, pues, aunque dicen que estas camadas son más sanas en realidad responden al resultado de una selección bien calculada, donde lo ideal es que ambos padres sean lo más sanos posible, evitando traer con ellos enfermedades hereditarias.

Otro derivado es el F2 que son los cachorritos hijos de la unión entre dos Puggle F1 exclusivamente, los que a la fecha no se pueden usar para fijar la raza pues los resultados son bastante heterogéneos, viéndose perros parecidos al Beagle u otros parecidos al Pug.

En cualquier caso, si usted posee un Puggle y desea que tenga cachorros es preferible que solicite asesoría con los criadores especializados en el tema, ya que podría causarle daños a su perrita y además podría también tener resultados poco esperados.

Salud y cuidados necesarios

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Revisión Manual

Aunque estos perros fueron creados y de hecho son adoptados para llevar un estilo de vida en interiores como mascotas o perros de compañía y eso hace que se retrace un poco el período en el que se ensucian y que adquiera menos elementos que otros que si viven o se desenvuelven con más posibilidades en el exterior, igualmente el Puggle visita con cierta frecuencia esos ambientes, por lo que es recomendable mantener vigilada su limpieza de modo de contribuir con su salud, ya que en ocasiones adquieren parásitos casi imperceptibles que se alojan en algunos de los pliegues que heredan del Pug.

Es por ello que luego de cada salida o al menos una vez al día, preferiblemente después de la última vez que haya paseado en el exterior o ya antes de descansar, le haga una rápida revisión a su cachorro.

El procedimiento es muy sencillo y su Puggle lo aceptará cómodamente especialmente si lo acostumbra desde pequeño a ello, puede colocarlo en su regazo boca abajo y con la cabeza en su brazo y con la otra mano chequear toda su piel, preferiblemente no use ninguna otra herramienta y extraiga las semillas, parásitos o  bichos pegados con sus dedos en posición de pinza, en caso de que las tenga en la barriga será más cómodo voltearlo pero esto lo volverá más inquieto.

El cepillado

Aunque el Puggle no muestra una cantidad de pelaje excesiva ni larga si necesita de un proceso de cepillado mínimo una vez por semana, en el que se le ayude a retirar el pelo muerto que se queda en su manto y a limpiarle la caspa que tienden a crear por las irritaciones de su piel, además le ayuda también a mantenerse limpio más tiempo.

Los baños para el Puggle

La frecuencia con la que debe bañar a estos cachorros es generalmente de una vez al mes aunque, si es posible y considera que su mascota aún no huele mal o está bastante limpio, entonces podría esperar a hacerlo dentro de una semana más, la razón es que el Puggle crea un aceite en su piel que le protege de infecciones o le minimiza la creación de caspa y los baños eliminan dicho  lubricante natural.

Sin embargo, es obligatorio, por lo que debe administrarse con equilibrio y especialmente cuando es necesario, teniendo como principal condicionante el uso exclusivo de productos caninos, y la certeza de que no le queden residuos una vez que culmine el baño, por lo que es recomendable que se asegure de usar suficiente agua en ello.

Cuidados generales

Tanto los Puggle como la mayoría de otros perros requieren que con cierta frecuencia se le corten las uñas y se le limpien los oídos, además esta raza necesita que se le mantengan secos los pliegues en la piel para evitar que la humedad que allí se acumula le cause infecciones o irritaciones.

De la misma manera debe vigilar sus dientes con un poco más de asiduidad que las atenciones anteriores, tratando de cepillarlos, de usar hilo dental y enjuague para perros, siendo esto muy importante, no debe usar productos humanos, pues su Puggle no tiene la conciencia de que debe expulsarlos y casi siempre los ingiere, por su parte otra manera de mantener limpia su dentadura es evitar darle de comer productos húmedos como conservas que se pegan y se convierten en sarro.

La peluquería canina para el Puggle

Esta opción es muy aconsejable para el Puggle, aunque no es necesario que se practique todo el tiempo, pues estos animales pueden desarrollarse bastante bien con las atenciones que reciba en casa, pero en ocasiones va a precisar de baños desparasitantes y de alguna que otra limpieza profunda o si no se siente a gusto y no tiene tiempo para ducharlo puede recurrir a esta opción una vez al mes, pero evite hacerle cortes de pelo que no son sanos para ellos.

La salud

Hasta ahora se ha podido comprobar que estos perros muestran menos afecciones que sus padres en parte por el cambio en su anatomía, pues por ejemplo el Pug tiende a padecer de problemas respiratorios lo que al parecer se disminuye en el Puggle el que ha logrado que su hocico sea un poco más largo que el de su padre, pudiendo respirar mejor, sin embargo, siguen heredando algunas condiciones branquiales aunque en menor grado.

Asimismo, los Puggle pueden sufrir de ataques de epilepsia, o de infecciones en los ojos producto de la forma que tienen y lo abiertos que son logrando evitarse revisándolos y limpiando los bordes con un suave paño humedecido en agua, además son también propensos a sufrir de golpes de calor, lo que deberá tener en cuenta cuando cambie el clima teniendo que mantenerlos con un termostato bajo en la época de verano.

A pesar de ello, estos animalitos pueden llegar a vivir entre los 10 a los 15 años siempre que tenga en cuenta la administración de las vacunas correspondientes y de la correcta nutrición y cuidados.

Dieta y alimentación

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El Puggle es un can de muy fácil alimentación en el sentido de que su especial deleite por la comida, de cualquier tipo y a cualquier hora hace que sea sencillo establecer un menú que se adapte a sus gustos, siendo preferible dejarse llevar por su veterinario para que le recomiende cuales serían las recetas más saludables y que eviten contribuir con su tendencia a padecer de obesidad, precisamente por el agrado que le causa comer.

Entre las recomendaciones que debe hacer su veterinario o el especialista en nutrición canina que pueda consultar, seguramente le indicará la cantidad en las dosis, los posibles horarios, el estilo de alimento preferido y que tipo de comida debe ingerir en algunas etapas de su vida, las que van cambiando en función a las edades del cachorro, que se asocian a su evolución, a su madurez física y en muchas ocasiones a su salud.

Entre esas etapas alimenticias se pueden distinguir tres que afectan directamente al Puggle, como son la de la lactancia, en la que su cachorro debe recibir los beneficios de este proceso directamente del pecho de su madre, la que le transmite además de los nutrientes para su crecimiento las vitaminas e inmunidad que lo protegerá hasta que pueda recibir sus primeras dosis de vacunas.

Asimismo, deberá pasar muy pronto a la de la ingesta de productos para perros adultos, basándose principalmente en la incorporación de proteína animal en mayor porcentaje, acompañado de otra porción más pequeña de carbohidratos y otra igual de vegetales, la que mantendrá casi toda su vida, cambiando levemente en su vejez.

Por su parte, se pueden presentar otras condiciones que afecten la alimentación de su Puggle y en la que debe acudir a un especialista forzosamente, entre las que se podría enumerar las enfermedades propias de la adultez, padecimientos de salud particulares o el embarazo, que requerirán de dietas puntuales para ayudarlo a sobrellevar el proceso o prevenir consecuencias negativas.

Otro aspecto que va a necesitar tener en cuenta es la excesiva cantidad de veces que su Puggle requiere tomar agua, por lo que es buena práctica mantener servida su taza verificando que siempre esté limpia y que sea accesible.

Modo de Preparación de la comida casera

Básicamente el estilo en el que se prepara la comida en casa para un Puggle puede ser calificada como “saludable”, donde se asegure que no se han incluido elementos que puedan contribuir con la aparición de enfermedades asociadas a la alimentación, lo que hace que la manera en la que se cocina sea muy sencilla.

En primer lugar, no debe preocuparse por el sabor de los alimentos, pues si acostumbra a su mascota desde cachorro a ingerir su comida sin el uso de condimentos, no será necesario ni tampoco va a extrañarlo, además recuerde que cada ingrediente tiene su gusto particular el que será fácilmente detectado sin nada adicional.

Es por ello que es preferible que al preparar cualquier platillo que escoja para su Puggle lo haga sin el uso de sal, ni vinagre, pimientas, especias ni fabricadas ni naturales y mucho menos las aromáticas o las que son muy fuertes como el ajo, incluso la cebolla debe ser tratada primero y no ofrecerla cruda, pues todo esto afecta el olfato de su mascota, además de su salud.

Lo ideal es servir sus platos cocidos al vapor o en agua limpia, asados o a la brasa, al horno o a la plancha, casi cualquier manera de cocción es válida siempre que no se usen elementos adicionales, aunque los guisados no son buena opción, tienden a ser condimentados y a incluir muchos sabores, mientras más sencillo sea, mucho mejor.

Croquetas para el Puggle

Esta es la manera de alimentar a su Puggle más popular y efectiva, aunque igual de saludable que la anterior, pero que ofrece otro tipo de beneficios como la posibilidad de que su mascota ingiera todos los componentes en un mismo bocado y así usted se asegure que ha comido todo lo que necesita o también la facilidad en la adquisición y servicio.

Lo importante en este aspecto es escoger bien, tratando en primera instancia de verificar en las descripciones que contiene el empaque que su composición tenga mayor porcentaje de proteína y que la misma se de buena calidad, proveniente de la carne del animal como de su hígado, pero no de los llamados subproductos como lo son las patas de los gallos, que, aunque son de animales no aportan los suficientes nutrientes.

Igualmente deben incluir algunas cantidades, aunque en menor proporción de hidratos de carbono, los que se convierten en azúcar y generan energía a su animal, como de vegetales que le incluyen muchos otros minerales.

En realidad la escogencia de la marca es muy fácil pues en el mercado se han popularizado muchas opciones que vienen detalladas en función a la raza o al tamaño de su cachorro.

Comportamiento con los Humanos

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El Puggle es un animalito muy amigable, adaptado a la vida humana, dulce y muy inteligente, en ocasiones llega a ser un poco testarudo, pero nada que se considere como poco controlable, tiene mucha energía por lo que ama jugar y desarrolla una afición incondicional a su familia humana teniendo un apego especial por uno de ellos, generalmente por el que consideran el líder porque le ha demostrado mayor jerarquía o por el que le alimenta.

La comunicación con él

Los mayores errores que cometemos los humanos es pensar que los perros pueden comprender nuestro lenguaje y tratamos de mantener una relación con ellos basándonos en las palabras, que son ininteligibles para el oído canino, pero esto no significa que no podamos comunicarnos con ellos e incluso ellos con nosotros.

En primer lugar, la convivencia hace que podamos reconocer cuando el Puggle se encuentra afectado y cuando no, especialmente porque normalmente estos perros son afectuosos, entretenidos, dulces, juguetones, ladradores y extrovertidos, les gusta ser el centro de atención y mantenerse estimulados, lo que hace que cualquier cambio sea para nosotros un motivo de observación.

Otro aspecto que se puede tomar en cuenta al momento de tratar de comprender a nuestro cachorro es el entrenamiento, mediante el cual se le puede enseñar por ejemplo a solicitar que sea sacado al parque a realizar alguna necesidad, a pedir comida tocando su plato, a pedir practicar algún juego entre otras cosas.

Además, los Puggle logran entender bien cómo es el comportamiento humano y que es lo que tratan de decirle con las expresiones y el tono de voz que regularmente emplean sus dueños, logrando descifrar cuando están molestos, tristes o contentos, por lo que la mejor manera de hablarle es de forma natural, sin gritos, pero dejando ver cuáles son sus emociones y tratando de usar términos cortos y repetitivos.

Comportamiento a solas

No son perros para permanecer mucho tiempo a solas en el hogar, aunque no son del tipo de perro faldero o que requiere de la aprobación de sus dueños constantemente tampoco se sienten bien si se encuentran encerrados y solos pues necesitan mantenerse estimulados.

Es probable que si se le enseña acepten de buena manera asistir a perreras de cuidados temporales, pero su necesidad por estar con sus dueños hace que desarrollen actitudes neuróticas o incluso caigan en estados depresivos, por lo que es importante que se tomen en cuenta estos aspectos antes de adoptarlos.

Comportamiento con los niños

El Puggle es un cachorro con una alta tendencia al juego y mucha determinación y energía, además de ser muy inteligente y amar los retos mentales, por lo que se convierte rápidamente en un excelente compañero para los niños los que independientemente de su edad van a valorar enormemente su compañía.

Quizás la mayor queja o el mayor impedimento que ellos tengan con el Puggle es que debido a su contextura física no poseen la misma fortaleza que un perro de mayor tamaño, ni tampoco una espalda poderosa con la que acarrearlos, pero esto no opaca su incansable deseo por jugar.

De igual manera tampoco pueden confiarse como perros de protección, pues son muy sociables y rápidamente aceptan a cualquier extraño, por lo que debe estar pendiente del cuidado de ambos, además que los Puggle tienden a escapar cuando se sienten libres, razón por la cual debe extremar la precaución en los límites de donde se desenvuelven.

Por otra parte, siempre es recomendable que se tome un tiempo en la educación de los niños para enseñarles cómo deben tratar a su mascota, sobre todo a las más delicadas o pequeñas, permitiéndoles que establezcan una relación afectuosa pero también respetuosa enmarcada en el cumplimiento de las normas que se hayan definido en el hogar.

Estilo de vida que necesita

Generalmente el Puggle se desarrolla muy bien como mascota en los hogares, puede ser bien recibido especialmente en familias que le proporcionen la posibilidad de entretenerse a diario y estimular su mente con juegos y retos caninos, pero requiere de entrenamiento para ayudarle a comportarse en los interiores pues tiene una preferencia muy marcada a ladrar y a aullar, de hecho, algunos especialistas indican que le gusta el sonido de su propia voz.

Trabajos para el Puggle

Hasta ahora el Puggle no ha sido seleccionado como animal para realizar un trabajo en especial, pues no fue creado para eso, por lo que su temperamento y formación física se adapta más a la de mascota o perro de compañía y en sus antecedentes no se encuentran rasgos acentuados de labor, aunque el Beagle pudiera heredarle parte de sus cualidades.

Sin embargo, es muy posible que se cuente con ellos y se entrene para que colabore en las actividades de compañía de ancianos, en geriátricos y en la rehabilitación de enfermos.

Cómo entrenar, educar o adiestrar un perro Puggle

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El Puggle es un cachorro con mucha inteligencia, pero un poco obstinado e interesado por lo que le provoque, por lo que su entrenamiento tiene una dificultad media a baja especialmente si opta por tomar las estrategias correctas.

Estilo de entrenamiento ideal

La mejor manera para entrenar a un Puggle es a través del refuerzo positivo, mediante el uso de técnicas que fortalecen los lazos de amistad y respeto entre amo y dueño, así como de implementar estrategias que mantengan al cachorro motivado en la correcta ejecución de lo que se le ordena.

Entre estas tácticas usadas para mantener su interés se pueden incorporar el uso de golosinas como parte de los premios por ejecutar bien lo que se le pide, pero estas deben ser administradas con mucho cuidado y discreción por lo que también puede servir con igual o mayor efectividad las palabras de aliento, las felicitaciones y las caricias.

Sin embargo, estos animales pueden llegar a ser bastante testarudos y aunque son muy inteligentes también son obstinados por lo que en ocasiones tendrá que mostrarle que es usted quien lleva las riendas y que a pesar de sus esfuerzos debe obedecer y respetar las jerarquías.

Recuerde que esto debe hacerse bajo la perspectiva del respeto sin el uso de acciones que lo maltraten ni que lo ofendan, por lo que debe mantener la calma y sobre todo mucha paciencia, confiando que su Puggle entenderá cada lección a su paso.

Para ayudarlo puede también planificar las sesiones con anterioridad, evaluando cuales son las enseñanzas más sencillas y cuales se pueden dejar para después, pensando que las mismas deben aplicarse en lapsos de tiempo relativamente cortos, que tienen una duración máxima de 20 minutos para evitar que su cachorro pierda el interés o se fatigue.

Edad adecuada para comenzar a educarlo

Los cachorritos de esta raza son bastante juguetones, desde muy pequeños demuestran su inteligencia y su deseo por descubrir todo lo que le rodea, así como de tratar de descifrar cómo es el mundo en el que se desenvuelven los humanos, lo que los hace muy inquietos y juguetones, siempre buscando que hacer o con que entretenerse.

Es probable que incluso sea más rápido que usted en tomar un objeto que le llame la atención incluso cuando se le tenga prohibido, por lo que desde muy pronto deberá poner un poco de mano dura o rigidez en sus expresiones para que entienda que debe obedecer incluso sin haber iniciado una sesión de entrenamiento como tal.

Por lo que la edad para educarlo es desde que llega al hogar, pero a través de lecciones básicas o la enseñanza de las reglas de convivencia, la aplicación de una rutina diaria un poco más avanzada sí es preferible retrasarla un poco de manera que su cachorro pueda controlar su ímpetu, pudiendo ser a partir de los cinco meses de edad.

La socialización para el Puggle

Los Puggle son perritos muy sociables pero que indistintamente de su naturaleza innata heredada en gran parte del temperamento de sus padres, pueden llegar a desarrollar conductas un poco tímidas cuando se encuentran en contacto con humanos extraños a la familia o con algunos otros animales por lo que para tratar de evitar que se afiancen esas cualidades es importante ayudarlos desde temprano.

Para ello lo ideal sería tomar al cachorro Puggle desde que llega a su hogar de adopción y permitirle codearse la mayor parte del tiempo con sus familiares, sin que esté encerrado o en su cesta todo el tiempo, tratando que sea acariciado por todos, que interactúe con todos y que vaya reconociendo cómo es la rutina habitual de su hogar adoptivo, es decir, que su mascotica pase por un proceso de Socialización.

Evidentemente deberá tener en cuenta el control de todos los elementos para que la salud de su cachorro no se vea quebrantada debido a lo pronto que se pone en contacto con un ambiente extraño, además de vigilar que el trato que reciba sea el correcto de manera que no se forje en su mente una idea errónea o que luego responda con retracción o timidez.

En realidad, la mayor fuente de los errores en la educación de los Puggle viene dada porque sus dueños no han prestado la suficiente atención a este punto el que se hace necesario para fortalecer su carácter y hacerlo un poco más sociable y valiente.

El contexto del entrenamiento

Lo primero que tiene que chequear antes de llevar a su Puggle a cualquier clase es que el clima sea el adecuado, de forma que evite que se enferme por algún cambio contraproducente, asimismo trate que cada clase se dé en el mismo lugar, el que debería ser de límites controlables reconociendo que a estos perritos se le conoce por sus habilidades como escapistas y que también pueda crear un ambiente de privacidad ayudándolo a concentrarse rápidamente.

Entorno ideal

puggle

Aunque muchas veces se suele pensar que los perros pequeños se logran acomodar fácilmente a la vida en departamentos en la ciudad en realidad puede no aplicar a todos los canes de menor tamaño como el Puggle, el que requiere de un entrenamiento que lo ayude a su adaptación, ya que naturalmente les costaría un poco.

A pesar de que son animales muy dados a complacer a sus dueños tienen un marcado placer en escuchar su propio tono de voz lo que hace que sean muy ladradores o aulladores no siendo necesario un motivo externo que los impulse a ello.

Por su parte son también bastante inquietos, aunque no son del tipo deportista ni necesitan ejercitarse con mucha intensidad ni frecuencia si requieren de juegos físicos y mentales, así como de actividades que lo mantengan entretenidos, lo que hace que en ocasiones los espacios confinados le ocasionen un poco de ansiedad.

Sin embargo, se han logrado popularizar como perros de compañía por su buena capacidad de educación, logrando adaptarlo si se le ofrecen a cambio otras estrategias que ayuden a calmarlo, así como de tratar de favorecer su buen desarrollo y su salud.

El Puggle en interiores

Si algo es cierto es que independientemente del tamaño que tenga su hogar, el Puggle requiere que su vida se desarrolle dentro del mismo, pues, aunque aman jugar y disfrutar al aire libre, prefieren llevar el resto de su día en interiores, muy cerca de sus amos y además sentirse tratados con el goce de los mismos beneficios.

Otro aspecto a considerar es que su Puggle vivirá con usted por algunos años, por lo que, si es principiante en el hecho de tener este tipo de mascotas, debe tratar de tener esto en mente al momento de seleccionar las reglas o condiciones con las que convivirá con su mascota, entre las que entra el uso y respeto de sus propios espacios, así como la correcta selección de los mismos.

Por lo tanto, debe considerar que no es buena opción moverlos constantemente pues el Puggle además de rutinario crea cierto apego con lo que se le ha enseñado que es suyo y cambiarlo sin necesidad o continuamente puede causarle molestias.

Habiendo reflexionado sobre estos puntos y escogido las normas básicas de convivencia debe entonces continuar con seleccionar un lugar donde su cachorro deba dormir, en este aspecto debido al tamaño de estos perros muchos amos optan por compartir con ellos su propia cama, lo que funciona para algunos, pero siempre es importante tener o darles su propio espacio.

Así pues, el dormitorio de su Puggle no necesariamente debe estar en una habitación, aunque puede ubicar una cesta con un colchón en la zona que más le convenga, considerando principalmente que pueda mantener su salud, que sea de fácil limpieza, que no esté expuesto a corrientes de aire ni a demasiado calor, así como que sea de fácil acceso.

Asimismo, debe ubicar un lugar donde colocar su tasa de agua y su plato para comer, lo que le puede ayudar también a educarlo en el aspecto de la alimentación, considerando que estos perritos aman comer a deshoras, por lo que acostumbrarlo a tener un espacio para ello puede además de controlar ese ímpetu mantener un canal de comunicación implícito.

Dependiendo de la frecuencia de la salida de su animal y de su edad es también una buena práctica el uso de un cajón para sus necesidades, especialmente porque mientras son cachorros no saben controlarse igual ni tampoco esperar lo suficiente, por lo que es muy práctico tener a mano este tipo de implementos, ubicado en una zona aireada y alejada en la que se pueda limpiar y a la vez no contamine el ambiente.

De igual modo es súper importante que le coloque una cesta que su Puggle pueda manejar donde se ubiquen sus juguetes, recordando que esta mascotica es muy inteligente y necesita de una continua interacción y ejercitación mental para mantenerlo controlado.

El Puggle en exteriores

Uno de los aspectos que más disfruta este perrito es su salida a pasear, siendo necesaria todos los días, más como una manera de distraerlos que de ejercitarlos, pero que es muy valiosa porque contribuye el agotamiento de sus altos niveles de energía, así como les ayuda a mantenerse socializados y por lo tanto manejar un temperamento más equilibrado.

Sin embargo, se debe vigilar que las actividades que realice vayan acorde a su tamaño evitando que se haga daño, igualmente hay algunos de estos ejemplares que han mostrado gustos variados, por ejemplo, algunos Puggle aman nadar, pero otros no tanto por lo que tendrá que aprender a conocerlo a medida que pase el tiempo.

Lo que si debe tratar de controlar con cualquier Puggle es que tanto las condiciones del clima o del terreno a visitar sean apropiadas, vigilando que no sufra de insolaciones o de exceso de frío, así como de que no existan demasiados obstáculos u objetos punzantes que puedan hacerle daño.