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Mal-shi

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Mal-shi: Tu nueva mascota

Activo, amigable, dulce y juguetón es el Mal-shi, un perrito que destaca por su habilidad en mezclarse en las situaciones sociales de los hombres, tanto que es reconocido por sus amplios niveles de sociabilización, considerándolo como un perro aficionado a los seres humanos, puede hacer feliz a cualquier familia que decida adoptarlo.

Es muy probable que no sea tan reconocido visualmente como otras razas ya que ésta en particular es una híbrida o mejor dicho los Mal-shi son perros de diseñador, que es una actividad en auge donde se cruzan dos ejemplares puros de especies diferentes para tratar de crear uno con lo mejor de ambos, en el caso de nuestro amigo sus progenitores son el Bichón Maltese un pequeño perro de origen Italiano destacado por su largo y blanco pelaje y el Shih Tzu un adorable chiquitin bicolor en su mayoría, proveniente del Tibet y súper popular en Francia.

La idea de crear este tipo de ejemplares viene soportada por el hecho de que muchos han demostrado eliminar la posibilidad de padecer enfermedades congénitas propias de alguna de las razas usadas, lo que sin duda se da debido a la unión de genes y cromosomas que eliminan las condiciones para facilitar una predisposición a sufrir algún padecimiento.

Además de ello, se ha podido conocer mediante la experimentación cuales combinaciones son apropiadas y cuáles no, dando como resultados ejemplares anormales u otros muy bellos y de excelente temperamento como es el caso de nuestro Mal-shi.

Sin embargo, estas uniones controladas y registradas no son indicativo de ser las primeras en su origen, ya que aunque sus padres han tenido muy poca posibilidad de encontrarse anteriormente de manera natural, tampoco hay un indicio que diga lo contrario, por lo que los Mal-shi pudieron aparecer y desaparecer a través de apareamientos espontáneos a lo largo de la historia hasta que finalmente fueron protegidos y creados con las circunstancias apropiadas con la colaboración de los humanos.

Una de las condiciones especiales para obtener un Mal-shi como los que se conocen hoy en día, es que sólo provienen de la unión entre un Maltese y un Shih Tzu de linaje puro, tratando de evitar que aparezca algún gen proveniente de otra especie desconocida, ni siquiera una unión entre dos Mal-shi puros puede garantizar la obtención de una camada estable o heterogénea, y aun así se han podido encontrar ciertas diferencias entre hermanos de la misma generación.

Generalmente encontramos ejemplares con rasgos bastante claros siempre que provengan del cruce correcto,  es compacto, activo, amigable, bastante saludable, pueden medir entre 25cm y 50cm siendo la mayoría pequeños, pudiendo pesar desde 4Kg hasta  8kg dependiendo de su tamaño.

Su pelaje es especial, pues lo ha desarrollado casi como una característica propia proveniente de la combinación de sus padres, es sedoso, medianamente largo, ondulado, brillante y lo cubre mediante dos capas, una pequeña y fina más parecida a una lanilla y otra externa que es el manto que lo caracteriza, se puede encontrar en colores sólidos como el blanco, marrón o negro aunque los más populares son los bicolores presentando manchas que oscilan en esos mismos tonos, además de ello tiene muy poca capacidad de expulsión, lo que lo hace genial para vivir en interiores pues es limpio e hipoalergénico.

Su salud es muy fuerte, bastante tolerante a los cambios climáticos y medianamente resistente a condiciones extremas, lo que le permitirá caminar en la nieve a su lado por un tiempo o correr en la playa en algún otro momento, pero aun así considere que es un animal pequeño que requiere evitar algunas indiscreciones o de sobreestimar sus fortalezas, si se le da el correcto trato y una alimentación saludable puede vivir aproximadamente 10 años.

Los Mal-shi son animales de compañía, perfectos para la vida en interiores, aunque su nivel de energía requiere de salidas diarias al parque o al jardín para evitar que se aburra y para ayudarlo a mantenerse activo, practicar juegos entretenidos también lo anima y en especial ser el consentido de sus amos, nada le gusta más que ser el centro de atención o recibir las caricias de aquellos a quien quiere.

En este sentido se pueden catalogar como perros familiares, muy buenos con los niños aunque es conveniente permitirles jugar bajo vigilancia, ya que son pequeños y pueden salir lastimados o por el contrario el Mal-shi puede tratar de evitar que tomen alguno de sus juguetes pues es extremadamente protector de los mismos.

Si desea adoptar una mascota que se convierta en un miembro más de su familia, que sea dulce, amigable y extrovertido, sin duda éste sería su mejor opción, el que además de partirle el corazón con su hermoso rostro y pelaje, también le hará sonreír muchas veces viéndolo como lo espera detrás de la puerta lleno de felicidad por su llegada al hogar.

Historia y Origen del Mal-shi

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La historia específica del Mal-shi aún es difusa, pues por ser un perro híbrido o de diseñador con algún tiempo en el mercado no se ha obtenido evidencia soportada de quien fue el primer creador de la raza ni la época en la cual la realizó o su procedencia original, lo cierto es que se ha venido proliferando su existencia debido a la aceptación que recientemente han tenido este tipo de perros.

Por su parte es ampliamente reconocido que todos los perros existentes y que han existido en el mundo tuvieron una misma procedencia, los antiguos lobos, independientemente de la locación en la que se encontraban.

Estos, al encontrarse con los humanos en épocas de cavernas y luego de varios años de lucha encontraron la manera de vivir juntos, haciendo que con el tiempo, los nuevos hábitos de vida y de alimentación, así como las nuevas actividades para lo que eran usados hizo que su formación física y mental cambiara de tal manera que ya no podían considerarse como lobos y aparecen los perros, o canis familiaris.

Este acontecimiento sucedió en varios lugares del mundo generando razas con distintas características que respondían tanto al clima como a sus funciones, por lo que se ha podido establecer, siguiendo el rastro de muchos antepasados, algunos grupos generales en la familia de perros, los que también fueron mezclados con otros una vez el hombre empieza a viajar y a tratar de conquistar nuevas tierras.

Estas civilizaciones en sus conquistas llevaban a sus perros ya que les servían de ayuda en sus propósitos los que una vez asentados se cruzaban espontáneamente con los locales dando pie a nuevas generaciones antes mezclados pero que ahora se entienden como puras.

El hombre una vez que logró entender que podía mezclar actitudes y cualidades de varias razas para formar una nueva que le colaborara con sus actividades diarias, se dedicó a la formación de su perro ideal, por lo que se ven muchos especímenes ayudantes en la caza, en la recolección de presas, otros granjeros, pastores e incluso hasta bomberos.

En realidad son pocas las familias de perros que son puros desde el origen de los tiempos, encontrándose pocos que han preservado su linaje y ha sido por una protección intencional de la mano del hombre para que ello suceda, respondiendo también a sus propias necesidades o costumbres.

Por su parte, la capacidad de los canes de aparearse entre diversas razas es muy amplia logrando crearse ejemplares mestizos continuamente pero que por la falta de observación o participación del hombre en el cuidado de estas posibles uniones aparecen dichos animales tan rápido como desaparecen, por lo que la primera existencia de  un Mal-shi es muy posible que no pueda ser efectivamente detectada.

Lo cierto es que las actuales camadas Mal-shi son en su mayoría provenientes de cruces planificados, previamente evaluados, donde se miden las posibilidades de manifestar algunos rasgos que se desean reproducir del Maltese o del Shih Tzu, o también se mide la posibilidad de eliminar algunas condiciones de una de estas razas que en su mayoría la debilitan, como por ejemplo las enfermedades hereditarias, produciendo animales perfectamente combinados.

En este sentido, se ha podido avalar que los Mal-shi son mucho más sanos que sus progenitores, mostrando una tendencia a vivir por más tiempo y con más calidad de vida, así como también han manifestado haber obtenido lo mejor del carácter de ambos, sin embargo, fijar una raza es una actividad delicada, pues no muchas veces los resultados son como se esperan y en ocasiones se han creado especies deformes, débiles o agresivas, por lo que antes de llevar a los Mal-shi al público en general se debió hacer una evaluación de su comportamiento tanto con los humanos como con otros animales, así como evaluar su salud, su tipo de alimentación y una serie de factores importantes en su crianza y educación, ya que la idea era generar una raza apta para vivir como compañía de humanos.

Actualmente se ha generado un debate entre los críticos o aficionados a las razas de linaje reconocido en contra de la idea de impulsar otras nuevas, ya que en su mayoría consideran que estos recientes ejemplares son simplemente una mala copia de sus perros puros, además de quitarles posibilidad de ser adoptados aun y cuando en muchas ocasiones son más costosos que los suyos, pero que tienen más mercado por ser una novedad, por su parte los defensores de los perros de diseñador indican que estas razas son más sanas y tienen la intención de mejorar y renovar al mundo canino.

En todo caso, con sus ventajas y sus desventajas, éstas prácticas se han popularizado y ha tenido un ascenso vertiginoso a nivel mundial, convirtiéndose en un negocio rentable, lo que ha hecho que algunos organismos hayan decidido aceptar la idea y otros aun no, por lo que los Mal-shi están siendo reconocidos por algunas federaciones, otras lo han descartado y otras lo están evaluando.

Características de la raza

En cuanto al temperamento general del Mal-shi se puede decir que son animales fantásticos y geniales en cuanto a la convivencia se refiere, son dulces, amigables, juguetones, muy enérgicos, extrovertidos y bastante independientes.

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Usualmente tratan de hacer todo lo que pueden para parecer fuertes y colaboradores, aunque a veces su tamaño no se los permite, son resistentes y pueden soportar los cambios de temperatura en paseos cortos pero aguantará todo lo que pueda si de acompañar a su dueño se trata.

Son un poco obsesionados con sus juguetes, necesitan saber dónde está cada uno y si alguno se mueve o se pierde buscará hasta encontrarlo solicitando su reposición, también tienden a desordenar y ordenar sus cosas frecuentemente, así como lo hacen con su comida, agrupándola según su gusto.

Al parecer los Mal-shi han heredado no tanto las mejores condiciones físicas de sus padres sino también los mejores rasgos en su temperamento, aunque pueden llegar a ser muy celosos de sus posesiones y de su espacio no compartiéndolo con nada ni con nadie.

Es necesario aclarar que los Mal-shi solo provienen de unos padres Shih Tzu y Bichón Maltese, sin importar cuál sea la madre o el padre, pero si es necesario que sea uno de cada uno y que se pueda comprobar la pureza de su linaje para evitar que se mezcle con algún rasgo no deseado guardado en la memoria genética de cualquiera de los progenitores.

Solo así se puede obtener un Mal-shi categoría 1, aunque los amantes de los experimentos han decidido evaluar los resultados de las posibles uniones resultantes, estableciendo unos Mal-shi categoría 2 y otros Mal-shi categoría 3.

En la categoría 2 se ven los cachorros resultantes del cruce entre un Mal-shi categoría 1 y un Bichón Maltese o un Shih Tzu, en la que obviamente se eliminan más rasgos de la raza que no ha sido involucrada, por ejemplo si se cruza a un Mal-shi con un Shih Tzu su parecido irá más abocado a este último teniendo pocos aspectos deseados del Maltese.

En la categoría 3 se observan las camadas provenientes del cruce entre dos Mal-shi categoría 1, lastimosamente los resultados de este experimento han sido muy variados lo que no ha permitido que se fije la raza a través de esta unión siendo necesario volver a los de tipo 1.

Es por ello que los ejemplares de esta especie son también llamados como perros de diseñador o de raza híbrida, no siendo reconocidos por la mayor parte de las federaciones de peso en el tema, manteniéndolos excluidos de ciertas actividades o certificaciones propias de la raza canina, entre ellas la estipulación de rasgos físicos característicos de la especie, lo que hace que su descripción se aboque a los aspectos más comunes vistos en las camadas obtenidas.

Asimismo, muchos de los cachorros obtenidos en los cruces entre el Bichón Maltese puro y el Shih Tzu puro han sido muy diferentes a otros de otras parejas con el mismo linaje o a otros de la misma pareja pero en diferentes generaciones, lo que hace que se dificulte la creación de parámetros mientras se logra estabilizar la formación de la raza.

Sin embargo hay ciertos rasgos característicos de cada uno de sus progenitores que se han visto frecuentemente heredadas en los cachorros Mal-shi , y otros que evidentemente se excluyen en el cruce de ambos, como la eliminación de la dificultad para respirar del Shih Tzu, el que al ser proveniente del Tibet y tener un tamaño muy bajo presenta problemas respiratorios en especial si vive en ciudades muy congestionadas o calientes.

Los Mal-shi son realmente hermosos, pudiendo heredar aspectos de ambos padres, aunque usualmente son más altos que los Shih Tzu  pero con su tipo de rostro, a continuación varios aspectos repetidos en los ejemplares:

  • Su tamaño es estable, llegando a medir entre 25cm y 50cm desde el piso a la cruz.
  • Su rostro tiende a ser más parecido al Shih Tzu, aunque no tan ancho, bastante cubierto de pelo en toda el área desarrollando a veces una especie de bigote, sus ojos son redondos y expresivos aunque no saltones, el stop es bien definido rematando en una trufa pequeña triangular y negra.
  • En cuanto al pelaje, poseen una manto suave y de doble capa, una muy fina y pequeña en lo interno y otra más suave y ondulada aunque no risada, un poco más larga pero no tanto como la del Maltese.
  • Las orejas son de inserción alta, pero caen hasta la altura del stop, son suaves y peludas.
  • Están catalogados como perros hipoalergénicos por la poca cantidad de pelo que expulsan a lo largo del año y en su muda.
  • Por lo general se observan con la combinación de colores del Shih Tzu, siendo blancos, negros o marrones y en la mayoría de los casos combinados bicolores entre esos mismos tonos.
  • Su cola parece un plumero a veces es mediana y otras veces más larga de inserción alta y curvada hacia arriba.
  • Patas cortas gruesas y peludas.
  • Excelente tolerancia al clima.

Comportamiento del Mal-shi con otros perros

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Los perros de esta raza son realamente amigables, para ellos cualquiera puede ser un compañero de juegos y a menos que inicialmente hayan sido realmente amenazados o agredidos tratarán de convidar a su invitado a realizar sus travesuras en su área de juegos, siendo a veces un poco insistentes, aunque no son muy dados a prestar sus juguetes.

Sin embargo esta etapa de juegos con su invitado no tiende a ser muy larga ya que llega un momento en el que prefiere compartir con su familia humana o ser el centro de atención de los mismos.

Generalmente el primer contacto que tienen al nacer es el de su madre y hermanos, siendo su primer aprendizaje el de la socialización, además del de la lucha por conseguir alimento y protección, es por ello que no es recomendable destetarlos muy pronto, ya que la lactancia además de proveerle los nutrientes y vitaminas que necesita para su crecimiento y formación, también lo ayuda a compartir con otros ejemplares de su especie y tamaño, preparándolo para los cambios venideros.

Por lo que una de las claves principales para que su Mal-shi conviva tranquilamente con otros perros u otras especies de animales es la socialización temprana, mientras más pronto adapte a ambos a vivir juntos más rápidamente se tolerarán.

El apareamiento del Mal-shi

Todos los perros responden a los mismos elementos, que en general se basan en la liberación de feromonas por parte de la hembra, tanto en su orina como en los lugares donde se posa, dejando un rastro que estimula el olfato del macho y lo altera considerablemente, por lo que es muy común ver a nuestros amigos caninos consumando el acto en plenas calles, especialmente en los países donde hay mayor cantidad de perros abandonados, y necesitan hacer su vida como vagabundos realizando todas sus necesidades frente al público en general ya que ellos carecen de pudor.

En este sentido los Mal-shi poseen los mismos comportamientos que el resto de las razas, una conducta general basada en sus instintos, pero si usted desea controlar su camada y preservar la salud de su perra es importante que tenga en cuenta el control de algunos aspectos bastante sencillos y manejables.

Entre ellos se encuentra la necesidad de esperar al momento correcto, su cachorra aun cuando presente su primer celo seguirá siendo una niña tanto en madurez física como mental, por lo que no es conveniente exponerla a una gestación prematura, incluso algunos veterinarios o especialistas recomiendan dejar pasar su segundo celo para afianzar su sistema reproductor e inmunológico.

Por su parte debe también evaluar la salud y el historial clínico del que será su pareja, ya que en muchas ocasiones solo se miran sus rasgos físicos, pero con una simple visita al veterinario podrá saber si ese es el padre apropiado para los nuevos cachorros procurando que nazcan sanos y sin enfermedades heredadas.

En este sentido es importante recordar que los Mal-shi puros solo se obtienen del cruce entre un Bichón Maltese y un Shih Tzu, cualquier otro tipo de unión degenera la raza o crea una derivación de diversos tipos, por lo que su perra Mal-shi no podrá parir una camada pura de su mismo linaje, ni siquiera uniéndola con otro Mal-shi puro ni con uno de las familias iniciales en su creación.

Una vez decida qué hacer con su perra Mal-shi y buscarle un proceso de gestación,  deberá controlar su alimentación y su ingesta de agua, por lo general estos animalitos tienden a tomar mucho líquido para aplacar su calor por el tamaño que tienen y los embarazos le ocasionan a la hembra un gasto energético mucho mayor causándole más hambre y más sed de lo normal.

Por lo que deberá evaluar junto a su veterinario cuales dosis de alimento suministrar, cada cuanto reponer o cambiar su tasa de agua y cuales vitaminas suministrar durante todo el proceso de gestación, recuerde que los Mal-shi no son perros de gran tamaño por lo que no es conveniente unir el nuevo peso proveniente de los cachorros a otro alcanzado por obesidad.

Por otra parte, una vez nazcan, usted será el responsable de preservar la salud de los nuevos integrantes de la familia hasta que encuentren un buen hogar sustituto, mientras tanto deberá tenerle mucha paciencia a la madre la que ahora tendrá sus sentidos agudizados con la intención de proteger a sus hijitos.

Dieta y alimentación

A continuación se recomendarán una serie de pautas alimenticias que van relacionadas a la raza en cuestión, pero, es importante aclarar que en muchas ocasiones dentro de la misma especie se encuentran ejemplares que demandan una atención diferente, bien sea por su estilo de vida, por condiciones asociadas a su salud u otros requerimientos que serían evaluados por su veterinario, el que preferiblemente definirá cual sería la dieta más apropiada para su cachorro.

En dicha asesoría indicada por el especialista de preferencia podrá encontrar también las dosis adecuadas en función al tamaño y gasto calórico de su can, pudiendo variar levemente entre uno u otro ejemplar Mal-shi pues su tamaño y constitución física es muy similar entre ellos.

Por su parte, se debe ser bastante disciplinado en lo que a este punto se refiere si desea preservar la salud y belleza de su cachorro, pues la continua convivencia dentro del hogar con el Mal-shi y su tierno rostro hace que se tienda a caer en la tentación de darle sobras humanas, golosinas y otros alimentos que pueden traer problemas como la obesidad, para evitarlo procure establecer un horario de alimentación y un espacio específicamente destinado para ello, de manera que su mascota se adapte a comer sólo en esas horas y en ese lugar.

Generalmente existen dos tipos de manutención más usadas en la crianza de las mascotas caninas y son la casera, elaborada con los elementos apropiados para perros y la comida industrializada o llamada pienso en algunos países, encontrándose en la gran mayoría de los supermercados y tiendas para perros, pueden adquirirse en bolsas de tipo seca, o en conservas enlatadas.

Usualmente la comida industrializada es la más usada siendo la más recomendada en su versión seca por su durabilidad, además de ser más manejable, requerir menos tiempo en su ejecución y servicio y proveer todos los componentes de manera homogénea lo que garantiza que su Mal-shi ingiera cada uno de ellos.

Por su parte la comida casera, si usted posee el tiempo suficiente para prepararla,  puede ser la correcta si se elabora con los ingredientes apropiados y se vigila que la mascota coma todo lo que se le ha servido en el plato, de otro modo puede perder el valor nutricional para lo que fue procesada.

Si se decide por administrarle a su can la comida industrializada o pienso, puede seleccionar en el mercado la marca de su preferencia siempre que esté certificada y posea la descripción de los ingredientes que se usaron para su fabricación, asegúrese de encontrar un mayor porcentaje de proteína animal, al menos en un 25 por ciento, así como obtener vegetales, minerales y poca cantidad de cereales o carbohidratos.

Igualmente, estos paquetes o bolsas vienen confeccionados para razas chicas y de todos los tamaños, así como para las tres edades nutricionales por las que pasará su pequeño Mal-shi , es decir, la junior, que sería inmediatamente después del destete, la de adulto que sería aproximadamente al año y la de su vejez, luego de los siete años humanos.

Sin embargo, es importante hacer hincapié en la necesidad que tienen los cachorros de ser amamantados por su madre, ya que ellos nacen sin tener totalmente desarrollados sus órganos y estructura ósea o muscular, requiriendo una etapa de madurez la cual inicia en sus primeros días, siendo la leche materna la mayor favorecedora en su crecimiento e incluso en su salud ya que le provee de los anticuerpos requeridos en esta fecha, protegiéndolo hasta el momento adecuado para su ciclo de vacunación.

Asimismo, esta etapa de alimentación le ayudará a su retoño Mal-shi a recibir su primer entrenamiento, la socialización, conviviendo con sus hermanos muy de cerca y compartiendo el regazo de su madre, la cual de manera natural los protegerá hasta que considere que pueden hacerlo por su propia cuenta, siendo éste el momento en el que puede aprovecharse para sepáralos, usualmente a los dos meses de edad cuando ya el perrito tiene una dentadura un poco más fuerte y puede consumir papillas o pienso para cachorros con facilidad.

Por su parte, la madre que acaba de parir y se encuentra amamantando necesitará de mucha agua en su dieta, incluso desde el embarazo, así como también va a necesitar de la revisión periódica de su veterinario el que le ayudará a establecer las estrategias de alimentación adecuadas para controlar su apetito y evitar que pueda sufrir de sobrepeso combinado con el embarazo.

En todo caso es importante que considere que los Mal-shi son estrictamente rutinarios, aman consumir lo mismo a una hora semejante todos los días y si es posible en el mismo lugar, por lo que un cambio en su dieta sería estresante para ellos y requerirán de una etapa de transición incluso en el cambio de su dieta asociada a la edad que tengan.

Salud y cuidados generales

Aseo y belleza del Mal-shi

El Mal-shi , por ser un perro híbrido, ha heredado ciertas características de cada uno de sus padres, pero por ser buscado para ser un animal de compañía las atenciones diarias por parte de los humanos hacia él lo hace sumamente feliz, por lo que cuidarlo además de proteger su belleza y salud también contribuye en su estado anímico.

Entre estos cuidados hay uno en especial que debe hacerse al menos unas tres veces a la semana, y es el cepillado, ya que los ejemplares de esta raza tienden a no expulsar pelo, entrando en la categoría de hipoalergénicos, pero esto aunque es bueno para los humanos exige de ciertas atenciones hacia el can de manera de ayudarlo con su pelaje y limpieza.

Para ello debe asegurarse primero, a través de su tacto, que no exista la presencia de nudos, los que debe desenredar con sus dedos suavemente, si ve que tiene la necesidad de halarlos o hacer fuerza, sostenga con una mano la piel de su cachorro tratando de rodear el nudo lo más posible, y con la otra hale suavemente hasta que lo suelte, revise que no le haya quedado ninguna herida a su animal.

Luego de comprobar que no tiene nudos, verifique también que no exista ninguna garrapata o pulga pegada a su cuerpo, en caso de encontrarla y eliminarla debe también examinar su sitio de descanso y sus espacios habituales, es probable que tenga que acudir al veterinario para que le suministre las medicinas adecuadas para la correcta eliminación de tales parásitos tanto en su cachorro como en su hogar.

Una vez haya realizado estos pasos puede empezar a cepillarlo, para ello es recomendable usar un cepillo de cerdas separadas y luego un peine de cerdas metálicas, verifique que ninguno de ellos tengan punta pues pueden lastimar la piel del su Mal-shi , este proceso lo ayuda a eliminar el pelo muerto que no se cae con facilidad manteniendo su pelaje nuevo y brillante, en lo que puede ayudarle también dándole ciertas dosis mensuales de vitamina B12.

Por su parte, el corte de pelo no es muy necesario, aunque puede hacerse para su manutención esporádica, pero no es aconsejable que se rape o le deje poca abundancia en su capa, ya que esta le protege de los agentes externos además de cubrirlo del frío, dejándolo expuesto si la elimina por completo.

Aunado a ello, y también de manera esporádica, preferiblemente cada seis o siete semanas, debe proporcionarle su baño, el que no debe hacerse antes a menos que sea estrictamente necesario ya sea porque su animal se ensució demasiado o huele muy mal, pero evite que se haga una costumbre y vigile los espacios por donde circula habitualmente.

Esta restricción en la periodicidad de su baño viene dada debido a la necesidad de preservar una especie de aceite o minúscula capa de grasa que acumula debajo de su doble capa de pelo, pegada a su piel, la que le ayuda a evitar que se le desarrollen hongos, infecciones o caspa, siendo importante mantenerla lo más tiempo posible.

Una vez que llegue el tiempo indicado para el aseo, inicie con un rápido cepillado para eliminar el pelo muerto y excesos de suciedad, luego puede optar por limpiar el canal interno de sus oídos con un pedazo de tela humedecido en aceite, no le aplique jabón en ningún momento pues puede provocar una otitis, trate de hacerlo gentilmente, esta actividad es necesaria ya que su poca expulsión de pelo puede acumular en el área interna de sus orejas elementos peligrosos.

Cuando ya esté listo métalo en una bañera pequeña o de fácil control para usted, procure usar agua templada y productos elaborados especialmente para perros con estas características, los que en ningún momento serán perfumados o tendrán componentes que puedan irritarlos.

Al finalizar su baño proceda a secarlo con una toalla y a aplicarle viento de un secador, vigile que no esté muy caliente, trate de no omitir este paso, pues no es conveniente que su Mal-shi se seque al aire libre, esto además de resecar su piel por la reciente eliminación de su capa de aceite protectora también lo expone a contraer resfriados o virus.

Otro aspecto a considerar son sus uñas, ya que es un perro que juega muy poco en los exteriores y pasa mucho tiempo dentro de la casa no tiene la posibilidad de que se reduzcan naturalmente y tienden a crecerle muy rápido, por lo que hay que vigilarlas y cortarlas cuando se necesite.

La salud del Mal-shi

La idea de generar este tipo de perros de diseñador es, entre muchas, la de controlar ciertos elementos para tratar de que esta nueva generación sea más saludable que sus progenitores, eliminado posibles condiciones hereditarias, por lo que los Mal-shi son bastante sanos y aparentemente han logrado evitar sufrir de las afecciones pulmonares de las cuales son famosos los Shih Tzu, pero se han visto algunos con luxaciones de rótula como le sucede al Maltese.

Cómo entrenar, educar o adiestrar un Mal-shi

¿Es necesario entrenar a un Mal-shi ? La respuesta es sí, siempre es necesario entrenar a su cachorro independientemente la raza que posea, bien sea si desea que conviva con usted o que realice otras actividades específicas necesita de un adiestramiento para poder controlar comportamientos naturales en la vida canina que no son compatibles con la vida humana, así como para que ellos se adapten a las costumbres de su nueva familia adoptiva.

Por su parte, esta raza en particular aún no es apta para participar en los certámenes de belleza por no ser reconocida por ciertas federaciones internacionales e importantes todavía, ni tampoco es apta para ser entrenada como perro guardián pues su temperamento es altamente sociable aún con extraños, por lo que su uso más frecuente es el de mascota de hogar o perro de compañía, por lo que el estilo que se recomienda buscar en su educación es el de adaptación a la vida cotidiana de los hombres y cumplimiento de órdenes básicas.

En este sentido la rutina ideal de entrenamiento para el Mal-shi es la basada en el refuerzo positivo, en la cual se enseñan las órdenes y se premia con una pequeña recompensa cuando se logran acatar a cabalidad, logrando fortalecer el lazo de amor y respeto entre el cachorro y su dueño.

Cabe destacar que aun hoy en día se encuentran algunos especialistas o centros de entrenamiento que usan técnicas como collares de ahogo, látigos o amenazas físicas de cualquier tipo así como insultos y maltratos psicológicos, a lo que le recomendamos NO tome consejo bajo ningún concepto, estas técnicas además de violar la integridad de su Mal-shi deterioran su personalidad y no traen ninguna ventaja positiva.

Aunque el Mal-shi no está catalogado como una de las razas más inteligentes, tampoco es del todo tonto, de hecho su preferencia por los humanos, su tamaño, su temperamento y su nivel de socialización le permite ser entrenado aun sin una capacitación especial por parte de su dueño, siempre que tenga tolerancia y perseverancia a lo largo de este proceso.

En este sentido es conveniente esperar a que tenga cierto grado de madurez para comenzar con su etapa de entrenamiento en firme, el cual podría ser luego de cumplidos sus primeros seis meses de vida, quizás un poco más dependiendo de cómo observe su comportamiento, ya que de cachorro sólo querrá jugar con usted y los suyos dificultándose el hecho de que alcance un poco de obediencia.

Sin embargo, antes de cumplir esa edad puede tratar de darle órdenes muy sencillas dentro del hogar para que vaya acostumbrándose a lo permitido y lo no permitido, recuerde que estos amiguitos son muy rutinarios y mientras más pronto se evite que tome hábitos que no se desean mucho mejor.

Ahora bien, el cómo hablarle para que entienda lo que queremos decir es sustancial en este proceso y a lo largo de su vida, ya que al no poder reconocer el sentido de nuestras palabras deben asociarlas a algo y es cuando se hace necesario escoger los términos de manera sencilla y fácil de memorizar, un “no” para lo prohibido, “sentado”, “quieto” “arriba” “calla” son palabras que se deben decir sin gritos ni condescendencia, ni sinónimos y enseñarle a que acción se refieren con ello.

Cuando su Mal-shi tenga la edad necesaria puede comenzar con su entrenamiento, el que puede ser interdiario con un máximo de cuatro veces por semana, para ello escoja un lugar tranquilo y seguro, con la menor cantidad de distracciones y si es posible a la misma hora, luego de haberlo llevado a jugar y gastar energías, de manera que no se encuentre tan exaltado pero tampoco muy cansado.

Seleccione una orden para aprender a la vez, no las combine con otra hasta que la primera esté bien asimilada y reforzada, si observa que su Mal-shi se agota o no desea continuar pues se distrae mucho, déjelo descansar de diez a quince minutos e intente de nuevo, no lo presione, pues esto sólo le traerá estrés a ambos y seguramente terminará gritando o alterado, recuerde que es un proceso lento que requiere mucha paciencia, pero que trae buenos frutos.

Por su parte, cuando su mascota logre realizar alguna lección reconózcaselo, que el sienta su felicidad por realizar esa acción asociándola al término repetido, sonría, felicítelo y recompénselo con alguna golosina para perros o con alguna proteína, pero tenga cuidado de no abusar de ellas, a veces con una caricia y términos halagadores es suficiente.

Existen muchas metodologías para enseñar a su perro cómo cumplir con lo que usted desea, pero considere también que el Mal-shi tiene una personalidad hermosa que no debe ser controlada del todo pues perdería su esencia, déjelo ser, permítale conquistarlo con sus excentricidades y juegos, combinándolo con un toque de obediencia para lograr una buena convivencia.

Comportamiento del Mal-shi con los Humanos

Los perros en general se han criado con la presencia de humanos desde hace muchos siglos, en realidad su evolución y el cambio de pertenecer a la familia lobuna para pasar a ser animales más familiares se dio en parte por la necesidad que ambas especies tuvieron una de la otra, unos por la ayuda y la protección que recibían y otros por el calor y sustento.

En esta etapa de adaptación los canes tuvieron que encontrar una manera de comunicarse con nosotros pues nuestro idioma, cualquiera que sea, es ininteligible para ellos, así que con el paso de los años desarrollaron la habilidad de leer en nuestro lenguaje corporal y descubrir que necesitamos, como nos sentimos, que nos molesta y que nos hace felices, siendo esta una particularidad más desarrollada por algunas razas que otras, dependiendo del estilo de vida y trabajos que llegaron a tener.

Es por ello que generalmente estos animales tienden a llevársela bien con los humanos a menos que su mascota sufra una educación cerrada o posea una condición genética o alguna afección que lo predisponga hacia la rabia.

En realidad se han realizado una serie de estudios en los que se han evaluado a todas las razas para indagar que tanto pueden entendernos o que tanto pueden obedecernos, consiguiendo también un estimado de las más obedientes o de las más inteligentes en función a la velocidad con la que aprenden las órdenes, logrando conseguir hasta un máximo de 200 palabras entendida por raza.

En este orden de ideas se ha categorizado al Mal-shi entre los de inteligencia media alta, aunque en los niveles de sociabilidad se encuentran entre los más altos, teniendo algunos incluso este sentido desarrollado sin necesidad de entrenamiento.

De hecho los Mal-shi aparentemente han capturado este rasgo de los Shih Tzu, siendo extremadamente amigables con los humanos, aunque en ocasiones se les ha visto al primer contacto reservados con los extraños es algo que tiende a durar pocos minutos, en cuanto los aceptan incluso se les acercan para que los acaricien y los mimen, por lo que no son aptos para considerarlos como perros guardianes.

Hay quienes han dicho que si hay seres humanos que pueden denominarse como pro perros o aficionados a ellos, pues en el caso contrario esta raza sería la pro humanos, prefiriendo muchas veces estar en nuestra compañía que con la de algunos de su misma especie.

Obviamente esto lo convierte en una raza que no tolera estar mucho tiempo solo dentro del hogar, necesitando de algún humano cerca que lo atienda de vez en cuando, y aunque pueden distraerse por momentos con sus juguetes, a los que les tendrá una alta estima, no será suficiente sin su familia cerca.

Es por ello que a veces se les observa con problemas de ansiedad, cambiando su conducta habitual o evadiendo el cumplimiento de órdenes que anteriormente había comprendido en su rutina de adiestramiento, mostrando también conductas indeseadas como la de ladrar excesivamente, romper o arañar los cojines de la casa o seguir a su amo a donde quiera que vaya con la esperanza de que no lo deje solo nuevamente.

Para evitar que su Mal-shi sufra debido a sus largas ausencias es necesario que le enseñe que ese tiempo puede ser beneficioso para él, siendo siempre  preferible que lo deje en compañía de algún familiar o de algún vecino al que haya aceptado anteriormente.

Los Mal-shi son esencialmente rutinarios, la misma comida, la misma hora para dormir, los mismos juguetes, la misma hora de paseo, nada de ello lo aburre si no por el contrario lo hace sentir seguro y confiado, por lo que si se presenta la necesidad de hacer un cambio importante y permanente debe irlo preparando poco a poco y llevarlo a través de una etapa de transición hasta que se adapte a su nuevo estilo de vida.

Este es el caso de las mudanzas, si se llega a presentar la necesidad de cambiarse de vivienda y su Mal-shi ya es un adulto es probable que tenga que implementar ciertas estrategias para ayudarlo a pasar por este proceso sin mucho estrés, por lo que puede llevarlo con ciertos días de antelación a visitar los nuevos parques donde acudirá, a caminar por sus nuevas aceras, a olfatear su nuevo vecindario y todo aquello que lo haga sentir más tranquilo a su llegada.

Si se da el caso de no poder llevarlo a adaptarse a su nueva vida puede llevarse un poco de la de el en la maleta, es decir, no lave su manta ni su colchón desde semanas antes de la mudanza hasta días o semanas después de ella, ubíquelo en una zona tranquila de la casa en la que no tenga que soportar mucho ruido y ubique sus juguetes sin lavar cerca de él, además trátelo con mucho cariño y tolerancia, una vez haya superado esta etapa será el mismo de siempre.

Entorno ideal

Muchas son las decisiones que se deben tomar cuando se está planificando adoptar una mascota o cuando ya se ha hecho y este nuevo amigo se encuentra en nuestros brazos, que hacer, que comerá, donde dormirá, aspectos que pueden tomarnos por sorpresa en especial si se es novato en el tema de cuidar mascotas.

Generalmente nuestros cachorros y en especial el Mal-shi se adaptan fácilmente a nuestro estilo de vida, y debido a su condición especial de ser un perro esencialmente de compañía, puede llegar a adueñarse de todo lo que creíamos que era nuestro, nuestro sofá ahora es su sofá, su habitación, su cama y todo lo que lo haga feliz, pero, siempre es adecuado poner algunos límites o reglas.

Estas normas van más allá que una simple estructuración del hogar, pues pueden también ayudar a mantener su salud física y mental sobre todo por lo rutinario de su carácter, por ejemplo, muchas personas solteras pueden optar por dormir con él en su cama, pero una vez que han encontrado una pareja deciden hacerlo dormir en un espacio al que no están acostumbrados, causándole esto graves problemas de comportamiento y ansiedad, por lo que las decisiones que ha de tomar en cuanto a su Mal-shi debe hacerlas pensando a largo plazo.

En este sentido es conveniente tener en cuenta que el Mal-shi no fue creado para vivir en exteriores, y aunque puede llegar a demostrar rasgos de valentía y protección de sus familiares humanos tampoco es un perro de guarda, por lo que la definición de su entorno debe ir pensada en función a una mascota de interiores con sus necesidades de ejercitación.

Asimismo, debido a su pequeño tamaño y a su temperamento el Mal-shi no necesita de una vivienda amplia, adaptándose perfectamente a pequeños apartamentos, siempre que tenga a disposición espacio para caminar y jugar, aunque es recomendable llevarlo a pasear diariamente, esto le ayudará a mantenerse activo, a realizar ejercicio y gastar energías, así como a socializar tanto con otros perros como con los humanos.

Obviamente esto no es limitativo tampoco si su hogar posee amplios jardines, al contrario, sería también muy placentero para el poder jugar a diario y tener cerca su sitio de descanso, pues como se ha mencionado el Mal-shi por su tamaño y temperamento requiere hacer su vida diaria en los interiores, con el mismo trato que reciben todos los miembros del hogar.

En función a lo expuesto y a lo rutinario de su carácter, se hace indispensable la definición de sus lugares, los que con un poco de entrenamiento desde cachorro podrá aceptar como suyos para siempre y son su espacio para comer y su espacio para dormir, dependiendo de su estilo de vida también puede optar por definirle un espacio para jugar aunque es recomendable permitirle ciertos accesos para que no se sienta tan restringido.

Estos lugares para su Mal-shi deben estar ubicados de manera que no se convierta en un obstáculo o en un potencial peligro tanto para los humanos como para él mismo, pues se puede correr el riesgo de pisarlo o que el sin querer provoque alguna caída, trate que dichos espacios sean seguros, sean visibles y de fácil acceso para él.

En cuanto a su espacio para dormir, puede ubicarlo en cualquier rincón en cualquier espacio de su vivienda incluso en su dormitorio, aunque no en los baños, tampoco es recomendable la cocina, trate de equiparlo con un suave colchón, con una manta desinfectada evitando el uso de detergentes perfumados para evitar lastimar su piel y su olfato, así como de ubicarle algunos juguetes.

Sus juguetes son sus posesiones más preciadas, si alguno se le pierde lo buscará hasta el cansancio y muy seguramente lo encontrará, por lo que en ocasiones tendrá que ayudarlo a alcanzarlos cuando se encuentren en lugares inaccesibles para él.

Por su parte, también es ideal establecerle un espacio para su alimentación, que sea alejado del comedor o del espacio que usted y su familia habitualmente usan para comer, tratando con ello evitar caer en la tentación de darle de las sobras de nuestros platos ya que no es beneficioso para su salud.

Dicho lugar debe contener una tasa baja y ancha para su comida, pues a veces tiende a distribuir en el plato los alimentos según su preferencia o a su gusto, una tasa para el agua, que no sea muy alta, la cual debe ser cambiada mínimo tres veces al día para asegurar su potabilidad y también un tapete absorbente el que debe ser limpiado frecuentemente con detergentes no perfumados.

El resto del espacio de su vivienda lo usará dependiendo de las concesiones o limitaciones que usted le coloque y le enseñe a lo largo de su entrenamiento, si no desea que se suba al sofá, por ejemplo, debe educarlo desde cachorro a que no lo haga, aunque a veces querrá tener los mismos permisos que el resto de su familia humana.