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Chindo

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Chindo: Tu nueva mascota

El Perro de Chindo es un animal extremada e increíblemente fiel, uno de los que más denotan la capacidad de unión entre los caninos y sus amos, considerándose como perros de un único dueño, llegando en ocasiones o tener conductas copiadas de ellos y viajando la cantidad de kilómetros que se requieran con tal de pasar sus días con esa persona favorita.

Es activo, trabajado y muy enérgico, con una naturaleza dominante y muy seguro de sí mismo, lo que hace que requiera de un amo con dotes de liderazgo basado en la fortaleza de carácter, que posea algo de experiencia en el cuidado y educación de perros con estos dotes pero que una vez que se ganen su respeto tendrá a un amigo dispuesto a todo por complacerle.

Este bello y poderoso animal proviene de la Isla de Jindo en Corea del Sur, aunque no se tiene conocimiento certero de cómo y cuando llegó allí, pero lo que sí se sabe es que es uno de los habitantes más antiguos del lugar, pudiendo tener presencia en la Isla desde la época de la invasión mongola, en el siglo XIII.

A lo largo de su evolución se ha pretendido usarlo en actividades militares, no dando los frutos que se deseaban pues aunque tiene una fiereza y habilidades totalmente apropiadas, su relación con su amo o con su primer entrenador llega a ser tan fuerte que no le permite hacer otra cosa que no sea la realmente necesitada por su dueño, además se distraían en el campo de acción tratando de cazar las presas que ellos seleccionaban.

Sin embargo, todos sus atributos y anécdotas han hecho que se considere como un Tesoro Nacional en Corea, siendo ampliamente conocido por todos los habitantes de la región, pero a la vez muy difícil de encontrar en el resto del mundo.

Así pues en el 2004 la FCI lo acepta como raza y establece entre sus rasgos característicos lo ideal a encontrar en su fisionomía, determinándose como un animal de tamaño mediano, que regularmente puede medir entre 45cm a 55cm, variando en función a su sexo, o que pueden llegar a obtener un peso estimado de 15 a 25 kilogramos, dependiendo también del género del animal y su estilo de vida, los que todos tienen una complexión fuerte y musculosa, con cierto aire de dignidad y una expresión muy vivaz.

Es también muy fácil de cuidar, ya que posee un pelaje resistente y tiene la cualidad de auto limpiarse, de hecho hay quienes dicen que manifiesta una actitud muy parecida a la de los gatos en ese sentido, demostrando que no tolera sentirse sucio, pero, aunque parece contradictorio, el Perro de Chindo odia el agua, por lo que bañarlos requiere de suma paciencia y entrenamiento oportuno.

Asimismo, llegan a ser muy longevos, alcanzando los 15 años de vida, contado en años humanos, padeciendo algunos ejemplares de enfermedades hereditarias o de hipotiroidismo, pero que no clasifican como un riesgo latente para la raza pues el porcentaje de afectación es muy bajo.

Quizás uno de los problemas más evidentes al momento de adoptarlos es su inclinación a desconfiar de los extraños, llegando a ser imprudentes en la manera de demostrarlo logrando incluso causar temor a sus visitas o amistades, pudiendo ser un inconveniente sobre todo si se lleva un estilo de vida muy sociable, además de que por ser tan capaces pudieran dar signos de ferocidad, lo que puede ser completamente controlado mediante sus sesiones de entrenamiento.

Otro de los factores a evaluar es la legitimación de su linaje, pues, como se criaron por mucho tiempo con toda la libertad posible todavía se pueden encontrar ejemplares cruzados o con tendencia híbrida, ya que ellos se apareaban en respuesta a su naturaleza sin ningún control humano, por lo que se requiere de tomar las previsiones y exigir, si se puede, las certificaciones que avalen su ascendencia y pureza o en todo caso valorar la casa o criadero de donde proviene los que deben tener un buen programa.

Estos perros, aunque no lo parezca, son de verdad muy buenos con los niños, tolerantes y pacientes, los que a veces dan la sensación de que se sintieran como sus educadores, pero idealmente es preferible que no sean tan pequeños cuando el cachorro llegue a la casa, para que puedan ser considerados por él como sus superiores en jerarquía.

Los Perros de Chindo son en realidad maravillosos, dando muestras continuamente del valor que tienen y garantizando la buena decisión que se tuvo al momento de adoptarlos, especialmente por la lealtad que manifiestan, los que sólo requieren de experiencia  y mano firme en su trato, aunado de respeto y consideración por sus necesidades, las que si son bien atendidas serán una base para fomentar el buen comportamiento de estas mascotas.

Historia y Origen del perro Chindo

El Perro de Chindo a pesar de ser muy popular en Corea no tiene hasta la fecha nada que indique cual ha sido su historia y cómo se dio su evolución en el principio de sus tiempos, o por lo menos nada avalado científica e históricamente, por lo que las posibles teorías que se han propagado han sido muy discutidas por los expertos en temas caninos e historiadores.

Sin embargo, hay un aspecto coincidente y avalado por los fósiles encontrados en varias zonas de Corea que indican que este perro ha vivido en esa zona contando ya varios siglos, aproximándose como mínimo a unos 1500 años, lo que lo convierte en uno de los linajes más antiguos en ese lugar.

A pesar de ello, aún no se ha podido determinar exactamente en qué momento llegó o si hubo la posibilidad de que se formara allí con ancestros ya extintos o modificados, pero lo que si se ha podido determinar con una aceptación histórica considerable es que hayan llegado o desciendan de los perros traídos por los mongoles a la Isla de Jindo cuando se da la invasión de dicha civilización alrededor del año 1270.

De su evolución y usos a partir de esa época hasta finales del siglo XX no se tiene ningún registro, por lo que se cree que se criaba libremente y se usaba como cazador de presas por los instintos e inteligencia heredada que demuestra.

No es hasta el año 1962 que son designados en Corea como su 53° Tesoro Nacional, avalado sin duda alguna por sus excelentes habilidades y por su fidelidad inaudita, en la que una de sus anécdotas provocó cuentos, poemas y hasta la edificación de una estatua.

Dicha anécdota relata lo realizado por Baekgu un Perro de Chindo o de Jindo, que fue vendido cuando tenía siete años (humanos) de edad y fue mudado a un nuevo hogar ubicado a 300Km lejos de su primera vivienda, pero que se escapa y va a parar con su primer amo luego de siete meses en los que llega muy maltratado.

Este y muchos comportamientos similares de este animal hicieron que se popularizara y se respetara como un recurso muy valioso, además de poseer belleza, fuerza y un fuerte temperamento.

Por su parte, el hecho de ser un Tesoro Nacional en Corea del Sur hace que sea muy difícil encontrarlos en el resto del mundo pues su exportación no es tan sencilla como lo es con otras razas, pudiendo verse uno de ellos en el 1980 en Estados Unidos.

Además el hecho de que por considerable tiempo fuera criado libremente hace que se encuentren muchos ejemplares con procedencia dudosa pues pudieron, en algún momento, tener algún cruce indebido, por lo que la raza es monitoreada hoy en día y a partir del 2008 por el “Jindo Dogs Guild of Korea” que es una organización encargada de controlar la raza y emitir las certificaciones que avalan que en realidad sea cada ejemplar un purasangre.

A pesar de que se encuentre registrado y tenga datas tan recientes en la formación de las organizaciones que lo protegen, el perro de Chindo es conocido en Corea desde hace mucho más tiempo sabiendo que tiene capacidades invaluables, por lo que bien entrenado puede ser de gran utilidad, ya que colaboran muy eficientemente en la caza de presas de cualquier tamaño y son muy sobreprotectores con su familia humana adoptiva, lo que los hace excelentes guardianes.

Este hecho unido a su contextura física y posible ferocidad, hizo que se pensara que podía ser muy bueno como colaborador en actividades militares, policiacas o de rescate, ya que además tiene una inteligencia tal que le permitiría este tipo de entrenamiento fácilmente, pero, en realidad no es una opción viable, pues el Perro de Chindo manifiesta una lealtad tan fuerte a su único amo que no pueden concentrarse en realizar otras acciones que no sean solicitadas por él, además su necesidad de cazar lo distraía al momento de intentar participar en actividades de rescate.

Así pues se fueron presentando casos que apoyaban estas declaraciones siendo uno de ellos en el 2010 cuando Son Min Suk aclara que evidentemente el Pastor Alemán tenía mejores cualidades en su temperamento para realizar trabajos militares y también se conoce que el Departamento de Policía de Los Ángeles adquirió cuatro Perros de Chindo para intentar entrenarlos y adaptarlos a su faena pero resultó que se mostraban muy ansiosos por estar con sus primeros entrenadores, lo que no les permitió hacer uso de ellos en ese sentido.

A la fecha estas aptitudes lo han catapultado para ser seleccionado como mascota en hogares con personas muy activas o que requieren de un fiel animal con fuerte instinto de guarda, siendo incluso reconocido por la FCI aprobando el estándar de la raza en el año 2004.

Descripción y características

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El Perro de Chindo es bastante atractivo, especialmente por la fortaleza que demuestra, fue usado por mucho tiempo para la cacería teniendo unos instintos y sentidos muy bien desarrollados, razón por la cual también se prestan para la protección de los suyos amparado con su temperamento alerta y audaz, siendo en algunas ocasiones un poco bravo pero no incontrolable.

Es muy  inteligente, por lo que necesita estar constantemente en entrenamiento mental, retado con juegos o actividades que impliquen un poco de análisis, lo que los hace muy interesantes y entretenidos, pero no son muy compatibles con los extraños, necesitando de una fuerte rutina de entrenamiento, la que debe hacerse con la ayuda o asesoría de un profesional.

Son extremadamente fieles a su dueño, cualidad que los ha dado a conocer como de un único dueño, con el que forja lazos muy fuertes, el que a su manera de ver debe ser una persona digna de respetar.

Apariencia.

El Perro de Chindo es mediano en altura y contextura, con muy buenas proporciones en sus miembros, y una expresión que da la impresión de fortaleza, dignidad y agilidad, son rectos con patas paralelas y músculos bien desarrollados, pudiendo catalogarse como perros deportivos.

Tamaño.

Estos perros presentan una leve diferencia entre ellos dependiendo de si son macho o hembra, siendo las hembras más pequeñas en talla y levemente más refinadas en sus rasgos, especialmente los de la cara, alcanzando la siguiente altura medida hasta la cruz:

Machos: 50cm a 55 cm.

Hembras: 45cm a 50 cm.

Peso.

Igualmente su peso cambia dependiendo de su tamaño y por lo tanto de su sexo, oscilando de la siguiente manera:

Machos: Entre 18 Kg a 25 Kg.

Hembras: Entre 15 Kg a 20 Kg.

Cabeza.

Su cráneo es mediano, con la parte superior de la cabeza un poco redondeada afinándose hasta la altura de los ojos, con el stop bien definido, tiene un surco no muy profundo pero bastante visible en el medio de la frente.

Región facial.

Tanto la nariz como los labios son negros, pudiendo ser de tonos claros solo en los perros de color blanco sólido, poseen mordida de tijera y unas mejillas delgadas.

Ojos.

Los perros de Chindo poseen unos ojos pequeños y ovalados casi parecen un pequeño triángulo girado, aunque son muy expresivos, delineados en color negro, sin embargo los perros de tonos blancos pueden no poseer esta característica, siendo su iris de tonos marrones.

Orejas.

Se ubican medianamente en la cara, es decir, no están arriba del cráneo ni muy abajo, colocadas más bien orientándose hacia la cara, poseen forma de triángulo y son entre medianas a grandes, tupidas en pelo corto y fino, siempre las mantiene erguidas.

Cuerpo.

Estos perros muestran buena musculatura, poseen una espalda resistente y recta, con un lomo ben formado, llegando a un pecho profundo y ligeramente ancho, sus costillas son bien arqueadas y su tórax desarrollado, igualmente tienen un cuello elegante, ancho, sin papada y bien elevado, mostrando algo de orgullo en su porte.

Cola.

La cola del Perro de Chindo se inserta en la parte superior de su área trasera justo al terminar la espalda, casi siempre la mantienen en posición curvada tocando la espalda pero no en forma de rosca sino con una curvatura suave, tiende a moverla levemente cuando corre al cambiar de dirección para ayudar a estabilizarse.

Pelaje.

Estos perros se han podido considerar como de tipo spitz por su apariencia y su doble capa del manto, siendo una muy pequeña, parecida a una lana pero bastante densa que casi siempre es en tonos beige o gris muy claro y sólo es blanca en el caso de los Perros de Chindo totalmente blancos.

Asimismo la capa externa es más fuerte, es dura y no tan densa aunque no muestra espacios de calvicie, esta capa externa posee diferentes longitudes dependiendo de dónde se ubique, siendo la más corta ubicada en su cara, patas y las orejas, la de mediana longitud ubicada en su lomo, cuello y pecho y la que cubre la cola es la más larga.

Color.

El Perro de Chindo puede encontrarse en varios tonos que van desde colores sólidos como los dorados, rojizos, blancos negros a los que son con manchas distribuidas en todo su cuerpo parecidas a las de los lobos generalmente en tonos grises o marrones, y los atigrados.

Movimiento.

Debido a que el Perro de Chindo tiene unas piernas levemente anguladas y sus pies son con dedos cortos y de forma compacta y firme, su movimiento es de aires poderosos, tiene una pisada estable y sus miembros se mantienen en buena posición sin temblar.

Cuando trotan se muestran orgullosos, mantienen su espalda nivelada, con la cabeza en alto y muy vigilantes, aunque cuando corren cambian la postura para alcanzar más velocidad bajando la cabeza casi hasta la altura de los hombros.

Comportamaiento con otros perros

El Perro de Chindo es un animal bastante dominante, dispuesto a vivir en compañía con otros perros especialmente si es socializado desde cachorro pero que debe tener una educación estricta, en este sentido pues tiende a querer ser el líder de la manada y a veces quiere imponerse de manera agresiva.

Esto se debe a que los perros de esta raza tienen una personalidad fuerte y pueden llegar a ser muy seguros de sí mismos, reconocen sus fortalezas y en su inteligencia consideran que son los apropiados para cuidar y llevar las órdenes de la manada.

Pero este rasgo debe ser entrenado con educación y vigilancia oportuna ya que una vez que es retirado de la compañía de su madre y sus hermanos y llega a una nueva familia, los humanos en su mente, pasan a ser su nueva camada, siendo sumamente importante que entienda que aunque es querido, respetado y se le cuidará apropiadamente, es el último en la jerarquía del hogar.

Esto no quiere decir tampoco que se tratará de mutilar su personalidad, por el contrario, se trata de reforzar sus aspectos positivos y vigilar los que pudieran llegar a descontrolarse, tratando de examinar su comportamiento desde cachorro, momento en el cual se puede ayudar enormemente a moldear su temperamento.

Esta etapa, en la que llega a la casa, la cual aproximadamente es desde los dos meses, hasta sus 15 semanas son cruciales en el Perro de Chindo, pues se forjan las bases para un buen entrenamiento y una buena aceptación de otros perros como compañeros, procurando ponerlo en contacto con ellos diaria y continuamente.

Así pues el Perro de Chindo no puede sentirse como el líder de la manada, ese puesto lo tiene exclusivamente el dueño del animal, pero, en la jerarquía que se ha establecido, si hay otros perros o mascotas en la casa, él se sentirá superior en capacidad de dominancia a todos los otros, lo que en el caso de haber varios canes de esta raza debe permitirse que desde cachorros permanezcan juntos, los cuales naturalmente realizarán sus acuerdos y crecerán con el respeto pautado.

No es recomendable aislar al Perro de Chindo en una crianza privada sin contacto con otros animales, esto lo convertirá en un perro con inseguridades al momento de tener contacto con el exterior y no se llevará bien con otros perros, siendo muy difícil su adaptación, especialmente si se siente amenazado.

Este sentido de amenaza lo puede llegar a sentir si no es socializado desde pequeño o si tiene algún encuentro con otros perros más grandes o más extrovertidos y no encuentra posibilidad de escapar, ya que aunque él sabe que puede defenderse en caso de un ataque, necesita saber que puede salvar su vida o la de los suyos por alguna otra vía que asegure su protección, si no la tiene se mostrará amenazante para prevenir al otro can a que no se atreva a molestarlo.

Si por el contrario el Perro de Chindo tiene una buena socialización desde muy cachorro, es llevado diariamente al parque y tiene contacto con otros animales, su comportamiento seguramente será excelente, tratando incluso de mantener una relación de juego con sus congéneres.

En relación a su etapa de juegos con otros, el Perro de Chindo puede ser bastante insistente y dominante también, usualmente se le verá encima del otro perro o tratando de tumbarlo, esto es una muestra de poder en ellos, pero al haber aceptado a su compañero no hay mucha probabilidad de que se origine una pelea inusual, estos juegos tienden a ser un tanto bruscos y se le puede permitir bajo vigilancia por tiempo controlado.

El apareamiento del Perro de Chindo.

Esta es una raza bastante antigua y que por mucho tiempo no tuvo un control de natalidad, por lo que se podía encontrar libremente, pero esto puede causar que algunos ejemplares no sean totalmente puros ya que pueden llegar a tener algún gen cruzado con otra raza aunque no lo parezca.

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Es por ello que es importante saber seleccionar la casa o criadero de donde viene su ejemplar o aquel con el que se emparejará a su mascota, sobre todo en el caso que usted desee conservar el linaje.

Una vez tenga definido cuál podría ser la futura pareja de su perra o perro, recuerde que es conveniente esperar una etapa de maduración en ellos, en la que la perra pueda soportar un proceso de gestación, que sería aproximadamente en el tercer celo y en el que el perro pueda fecundar correctamente que sería a partir del año y medio.

El resto del proceso es totalmente natural, no habiendo exigencias particulares para el Perro de Chindo, a excepción de una recomendación no limitativa en la que se sugiere llevar a la hembra al lugar donde reside el macho, para fomentar su dominancia.

Dieta y alimentación del perro Chindo

El Perro de Chindo en realidad es muy fácil de alimentar, pues no presenta problemas gástricos recurrentes y tienden a aceptar de buena manera los alimentos, por lo que se debe tener un control en su suministro y proporcionarle los correctos elementos para ayudarlo a que se desarrolle y viva con salud, para ello su dieta debe estar basada en proteínas, vegetales y algunos carbohidratos.

Proteínas

Son muy importantes en la alimentación del Perro de Chindo, las que le favorecen en su musculatura, huesos, salud y hasta en el brillo de su pelaje, además de mantenerlo saciado por más tiempo, lo que hace que necesariamente sea la base principal en su dieta, a menos que por alguna prescripción médica le sea controlada su ingesta y sería por condiciones poco comunes y generalmente en perros muy adultos.

Estas pueden encontrarse en la carne de animales, aves y pescados, siendo todas recomendadas, especialmente las de huesos grandes ya que ayudan al Perro de Chindo en su ansiedad por masticar, aunque no debe permitírsele que use estos huesos por mucho tiempo para evitar que se le deteriore la dentadura.

Vegetales

Son ideales para incluirlas como complemento en el plato, las que le ayudan a mantenerlo lleno y son muy saludables, además que le proveen de vitaminas suficientes para mantenerlo sano y resistente.

Asimismo, y en la misma o menor proporción que se incorporan los vegetales debe incluirse una porción de carbohidratos los que se convierten en glucosa y le generan energía a su mascota.

Modo de Preparación

El Perro de Chindo no tiende a ser muy exquisito a la hora de consumir sus alimentos, siempre que no encuentre mucha variedad en el menú de todos los días, pues llega a preferir la rutina y repetición de las recetas que le ha gustado.

En este sentido puede realizar cualquiera de las recetas caninas que le recomiende su especialista o que encuentre en sitios autorizados, las que no deben ser condimentadas, ni fritas, ni saladas y mucho menos incluir aceites o aderezos, siendo preferible que se le suministren asadas o cocidas.

Por su parte si es cierto que hay muchos alimentos de humanos que les causan daño, pudiendo generarles desde acidez, gases, vómitos y en pocos casos para esta raza torsión gástrica, provocados por el suministro de leche de vaca, frutos secos, algunos cereales y sobre todo el chocolate.

Croquetas para el Perro de Chindo.

Son muy recomendadas, siendo necesario escoger claramente cuál es el pienso o marca ideal para él, para ello solo basta con leer en el empaque para cuales razas ha sido diseñado el producto o para cuales tamaños está calculado, las que pueden venir de diferentes formas ideadas para la mandíbula del can, las que en el caso del Perro de Chindo pudieran ser grandes o triangulares para su mejor agarre.

Muchas de estas marcas han evolucionado y diversificado sus productos creando algunas especiales para ciertos problemas de salud, por lo que es conveniente consultar con el veterinario cuales se pueden seleccionar para evitar posibles problemas de hipotiroidismo.

Por otro lado, su aceptación va a depender de su pronta provisión, pero si por algún motivo debe cambiar de comida casera a los piensos o al revés, entonces deberá cumplir con un período de transición que en este caso puede llegar a ser de siete días, en el que vaya mezclando las croquetas con su plato casero y cambiando las proporciones hasta que se haya convertido por completo el plato.

La cantidad a servir.

Por ser un perro de gran tamaño se cree que se le debe servir mucha comida y en realidad no es así, generalmente esto debe ir calculado en función a su talla y peso, a su edad y a su estilo de vida, además el Perro de Chindo como casi todos los perros grandes requieren de buena ingesta calórica pero servida en porciones normales o pequeñas dos o tres veces al día, para evitar que sufra por problemas de indigestión.

Alimentación de la Perra de Chindo en la gestación.

Estas perras pueden ser ayudadas a aprovechar su etapa de celo, pues una vez se haya alcanzado la edad y las condiciones ideales y si la perra no tiene exceso de peso, se puede optar por aumentar su ración de comida en un diez por ciento, para ayudarla a que su ovulación sea más efectiva al momento del celo.

Cuando quede embarazada se debe volver a su alimentación normal, pues esta raza tiene predisposición a la obesidad la cual es peligrosa en el momento del parto porque puede obstaculizar la salida de los cachorros.

Una vez que pase a los siguientes meses es sumamente importante darle todas las proteínas posibles en su dieta, ya que ésta le ayudará tanto en la formación de la futura camada como en su mantenimiento muscular, de igual manera debe proveerle más cantidad de agua para ayudarla en la generación de la leche materna.

Salud y cuidados generales

En cuanto a los cuidados que requiere el Chindo en realidad no son muy excesivos ni especializados, pues este animal tiene la cualidad de necesitar sentirse limpio en todo momento por lo que ha adquirido el hábito de auto limpiarse, quitándose el exceso de suciedad tal como lo hacen los gatos.

Sin embargo, con todo y que prefiere mantenerse limpio la mayoría de los ejemplares Chindo odian el agua, tanto así que podría decirse que le teme a la lluvia, por lo que debe ser entrenado para tolerar el momento del baño.

Al respecto es importante considerar que el perro de Chindo tiene una inteligencia muy avanzada pero no tiene la capacidad de entender lo que expresamos verbalmente tanto como analizar nuestro lenguaje corporal, por lo que es muy valioso mantenerse paciente y tranquilo al momento de practicar cualquiera de estos pasos en los que el entenderá que son para su bienestar y con el tiempo los tomará alegremente.

Por su parte, el tiempo en los intervalos de espera para cada tratamiento va a depender de cómo y dónde se desenvuelva el perro, pues no es lo mismo que viva dentro de la casa con salidas programadas a que viva en el exterior o en contacto permanente con patios o jardines, haciendo esto que la planificación varíe, pero, si aplica para todos los Chindo la necesidad de observar los períodos en los que muda el pelaje.

Cuidados semanales para el Perro de Chindo.

El Perro de Chindo es un animal que tiene necesidades altas de ejercitación por lo que tiene una alta probabilidad de contaminarse con los elementos de la naturaleza, entre ellos espinas, semillas, restos de frutas, parásitos, garrapatas, pulgas, entre otros, que se le pueden incrustar en las patas o en las uñas así como pegarse en su pelaje y piel.

Es por esto que este perro requiere de una constante observación, que será más o menos intensa dependiendo del entorno donde se desarrolle su mascota, por ejemplo, si vive en interiores y es paseado en ambientes controlados o limpios no hay necesidad de incomodarlo evitando que cuando sea requerido hacerlo no lo permita.

Así pues es valioso que el Perro de Chindo reciba una inspección visual por parte de su dueño al menos dos o tres veces por semana, en la que también se vigilen sus orejas las que por su disposición y por mantenerlas siempre erguidas tiene muchas posibilidades de adquirir insectos y sucio en general.

Una vez se haya tratado de retirar con la mano todos los elementos posibles se puede proceder al cepillado, el que evidentemente se haría igual dos o tres veces por semana, aunque en las épocas de muda es conveniente que al menos el cepillado se haga todos los días, para ello se pueden encontrar en el mercado los productos apropiados para no lastimar la piel de su can.

Además de ello deberá limpiar y cortar sus uñas eventualmente, muchos veterinarios pueden enseñarle cómo hacerlo, y enseñarle también cómo cepillar también sus dientes para evitar que se le forme sarro o que pierda sus piezas por mala higiene.

Los baños para el Perro de Chindo

Uno de los rasgos característicos de este perro es que no le gusta el agua, de hecho muchos ejemplares incluso le temen, pero aunque son muy limpios y pueden pasar horas acicalándose por su cuenta, igualmente hay que bañarlos al menos cada seis semanas, siendo importante que lo haga su dueño, aquel con quien él se siente protegido, el que deberá tratar de tener mucha paciencia y liderazgo haciéndose sentir calmado pero decidido.

Es importante que el Perro de Chindo no se sienta presionado, con ellos se debe tener una combinación entre mano dura y dulzura, que entienda que debe acatar lo que el líder de su manada le dice pero que también es respetado, con el tiempo aceptará el baño cada vez con más calma, aunque no es probable que entre a la bañera o a la tina por su propia cuenta.

Por el tamaño de estos ejemplares se debe tratar de tener más control con ellos pues es más fácil que salgan huyendo y dejen todo el trabajo perdido además de desorden en la casa, por lo que procure que el baño sea rápido pero efectivo, en la que le aplique los productos especialmente para perros adecuados en el orden: agua, champú, agua, toalla y secador.

Nunca use con él ningún producto para humano, incluso el secador debe ser calibrado con mucho cuidado, ya que estos poseen perfumes y componentes altamente dañinos para su piel.

Salud del Perro de Chindo

Este amigo tiene una excelente salud, pudiendo llegar a vivir hasta 14 o 15 años humanos, pero una poca cantidad del porcentaje total de la especie ha sufrido casos de hipotiroidismo, obesidad y enfermedades en la piel.

Cómo entrenar, educar o adiestrar al perro Chindo

El Perro de Chindo posee una personalidad fuerte, es un poco impulsivo y reservado con los extraños, llegando a conocerse como un perro bravo especialmente cuando no ha sido entrenado, pero tiene a su favor su fenomenal inteligencia y el excelente apego que forma con su dueño, a quien tratara de complacer en todo momento, pudiendo usarse a favor de su colaboración, siendo también medianamente estricto con él.

A pesar del carácter de dicha mascota y de la necesidad de mostrarse firme en su educación, nunca es recomendable usar la violencia, pues perderá su respeto que es la única o principal motivación que lo hará obedecerlo, tratando de usar técnicas basadas en el refuerzo positivo con buenas expresiones corporales y alguna que otra golosina.

El contexto del entrenamiento.

Cuando llegue el momento de educarlo escoja con cuidado el lugar donde lo hará, pudiendo ser incluso en su jardín trasero, tratando de no darle muchas posibilidades de distracción a su cachorro el que inicialmente tendrá mucha energía liberándola en forma de juegos, por lo que procure llevarlo a dar un paseo y realizar las actividades que le gustan antes de comenzar con las lecciones para ayudarlo a que esté más tranquilo.

De la misma forma, estas sesiones de entrenamiento deben ser programadas para realizarlas en un lapso que varíe entre 20 a 30 minutos diarios, tratando de no sobrepasarlos y procurando dejarlos descansar unos minutos en el intermedio, usando también una sola orden por día tratando de no saltarla hasta que esté bien aprendida.

Adiestramiento para el Perro de Chindo cachorro.

Estos son unos perros muy vivaces que desde cachorros muestran una predilección al juego y un carácter especial, por lo que desde un principio debe mostrársele un carácter dominante y mucho respeto, optando por educarlos a partir de los seis meses para esperar a que tengan un poco más de madurez y no tanta obsesión por jugar.

Sin embargo desde que llegan a la casa deben ser iniciados en algunas normas, como la de aceptar el lugar donde harán las necesidades ya que ellos por su inteligencia pueden asociar el olor, por ejemplo, de la arena o del papel periódico con liberar sus esfínteres haciendo que tomen la costumbre y se limiten a ese espacio hasta que sea entrenado para solicitar que le abran la puerta.

Asimismo, es importante considerar que el perro de Chindo es por naturaleza de fuerte temperamento y desconfiado de los extraños, lo que lo hace ser potencialmente peligroso si no está entrenado, así pues su socialización temprana y educación en sus primeros meses de vida al respeto de las visitas humanas es esencial.

Por su parte es de sumo valor que desde su llegada se le enseñe a reconocer y respetar el significado de la palabra “no”, donde entienda que es usada para regañarlo o prohibirle lo que está haciendo, en este sentido si usted lo encuentra con “las manos en la masa” debe reprenderlo inmediatamente sin dejar pasar ni una violación, haciéndolo solamente cuando lo encuentre y no cuando lo haga a sus espaldas.

En este sentido, las edades en las que se puede basar para adiestrar a su Perro de Chindo serían a partir de los dos meses la socialización y normas básicas del hogar y a partir de los cinco a seis meses inicio en ordenes sencillas las cuales irá aumentando su complejidad hasta llegar casi a sus dos años.

Adiestramiento en casa

En primer lugar se debe tener conocimiento de que el Perro de Chindo es un animal muy inteligente calculado según los coeficientes caninos, por lo que su adiestramiento puede llegar a ser muy fácil si se mantiene en continuo refuerzo, no permitiéndole que viole las normas y practicando ejercicios que fomenten su inteligencia.

Además se debe mantener cierta coherencia en la manera como se educa, pues por un lado todos los miembros del hogar deben amparar la misma postura en cuanto a las reglas de la casa siendo muy estrictos en ello, pero, se debe tener cierta conciencia en algunos factores, por ejemplo, si su perra de chindo está embarazada es posible que deje algunos restos de orina en ciertos lugares que serán por emisiones no controladas debido a la presión que tendrá en la vejiga, no siendo a propósito, razón por la cual no debe ser regañada sino atendida, igualmente sucede con los cachorros, los que en un comienzo no controlan bien sus emisiones de pis por sus emociones, lo que hace que sea necesario un trato más calmado para evitar que lo haga después por temor.

En casa siempre hay que recordar que el Perro de Chindo ve a su dueño como el jefe de su manada, de quien incluso podrá copiar algunos comportamientos, respetando a sus familiares como en una especie de jerarquía, pero requiere mano firme, liderazgo, justicia y respeto.

Comportamiento con los Humanos

El Perro de Chindo es en realidad un animal muy interesante, posee un fuerte temperamento y una gran seguridad, lo que hace que su educación y mantenimiento en casa exija un poco de experiencia en el cuidado de perros con este tipo de carácter, el que una vez llegue a tenerle respeto a su amo por la observación en su comportamiento y por entenderlo como un buen líder permitirá su adiestramiento y establecerá un fuerte vínculo afectivo.

La comunicación con el Perro de Chindo

Los caninos y esta raza no es la excepción, no entienden el lenguaje hablado de los humanos, aunque si tratan, pero no tienen la capacidad, por lo que algunos más que otros han intentado aprender a descifrar nuestras expresiones corporales y asociarlas con sentimientos, órdenes o varias reacciones en general.

Es este sentido el Perro de Chindo al crear un vínculo especial con su familia, llega a reconocer cada expresión en cada uno de ellos, teniendo muchas veces una respuesta empática y sabiendo cómo responder en cada ocasión, lo que debe ser usado como estrategia en el momento de practicar sus rutinas de adiestramiento.

Comportamiento con los niños

Este perro mantiene una muy buena relación con los niños, sobre todo si han crecido con él, a quienes protegerá sin ninguna duda, pero, es importante mantener algo de vigilancia cuando comparten juegos pues no toleran lo que pueden considerar como una falta de respeto.

Nivel de respuesta del Perro de Chindo

Estos animales tienen la capacidad de adaptarse fácilmente al nuevo entorno que le rodea, sobre todo si se hace en sus primeras semanas de vida, ya que son más moldeables y su personalidad no se ha fijado aún, llegando a compenetrarse muy estrechamente con sus dueños.

Tiene la capacidad de recordar los gestos y las acciones en su familia humana que le indican un resultado repetitivo, por ejemplo si usted llega a su casa a la misma hora, se ducha, se cambia la ropa y toma la correa ya él sabrá que es su momento para salir, si se retarda tratará de llamar su atención para que lo haga, especialmente si sabe que vienen momentos placenteros para él.

Por su seguridad en sí mismos pueden ser un poco testarudos y pretender escalar en la jerarquía, por lo que requieren de una voz fuerte y con dominio, con el cual se sienta protegido.

Domina medianamente la soledad, por lo que no es conveniente dejarlo por mucho tiempo, bien sean días u horas a solas, ya que tratará de distraerse o de demostrar su incomodidad, abriendo huecos en el jardín, rompiendo muebles, ladrando y tomando conductas que incluso aprendió a obedecer desde cachorros.

Asimismo, son un poco reservados con las personas extrañas, aunque no distantes, siempre están muy observadores y al tanto de sus movimientos o expresiones, por lo que es muy valioso para ellos como para sus vecinos y amigos, el educarlos y permitirles codearse con diversa cantidad de personas incluso desde muy pequeños, mientras más lo socialice menos agresivo de adulto será.

Fidelidad del Perro de Chindo

Este es un aspecto que se quiere resaltar debido a lo extraordinario que es este perro en cuanto a su fidelidad con su amo, pues definitivamente son de un solo dueño.

Es de notar que en la historia del animal se expone en muchos lugares y ocasiones el caso que se dio hace años cuando el amo de Baekgu luego de siete años de vivir juntos, por necesidades económicas, se vio obligado a vender a su mascota y dejarlo en un nuevo hogar a 300 kilómetros retirado del anterior.

Baekgu se fuga de la casa de su nuevo amo y desaparece, al cabo de siete meses llegó de nuevo a su primer hogar, en un estado muy delicado de salud y bastante maltratado, pero feliz de encontrar a la que consideraba su familia.

Esto da una muestra de la importancia que tiene para ellos realizar estos vínculos afectivos, aunque también es conveniente ayudarlo a que se extienda a todos los miembros de la familia, pues si su único amo desaparece o fallece puede causar severos problemas de depresión en él.

Estilo de vida que necesita

El Perro de Chindo es muy activo y dinámico, con un temperamento fuerte y decidido, además de una inteligencia muy elevada en comparación a otras razas, por lo que es ideal para personas o familias con un estilo de vida deportivo y muy activo, es perfecto para solteros o familias con hijos no tan niños.

Trabajos

Los animales de esta raza tienen una excelente habilidad para la caza y para la guardia o protección de la familia y sus bienes, por lo que puede ser entrenado además de como mascota en el hogar, para llevar a cabo trabajos de vigilancia y cacería.

Entorno ideal

chindo

El Perro de Chindo es una mascota que por sus niveles de inteligencia puede ser entrenado para adaptarse a vivir casi en cualquier entorno, siempre que el clima sea el más apropiado y no genere un deterioro en su salud o un detrimento en su estilo de vida.

Sin embargo por los altos niveles de energía que posee y por su tamaño y contextura es recomendable que pueda coexistir en un lugar donde se pueda desenvolver correctamente, siendo preferible aunque no limitativo el adoptarlo para vivir en una casa con suficiente espacio donde tenga la libertad de correr sin temor de que rompa algo importante o valioso.

En cuanto a cual es el lugar indicado para ubicarlo una vez que llegue a su casa dependerá básicamente del estilo de vida de la familia, si están acostumbrados a tener la mascota en el interior o en el jardín, siendo importante que esta decisión se tome incluso antes de que llegue su cachorro para que se adapte lo más pronto posible y evitar moverlo continuamente.

El Perro de Chindo dentro de la casa

Una vez que llega el Perro Chindo al hogar es necesario definir si tendrá la posibilidad de entrar a la casa, si tendrá prohibido algunos espacios, si tendrá acceso libre o si vivirá en ella, de manera que incluso desde cachorro le sea enseñado las primeras normas de convivencia a respetar por el resto de su vida, siendo también relevante que todos le hagan cumplir estas reglas.

En el caso de que el perro de Chindo sea destinado para vivir en el interior o tenga libre acceso desde el patio o jardín, podrá incluir en su puerta (sin menoscabar la seguridad de sus instalaciones) una manilla para que él, la pueda abrir con sus patas, también puede modificar la hoja y agregarle una sub puerta pero recuerde que este can es de tamaño grande y dicha abertura podría ocupar mucha área.

Por su parte la permanencia en el interior debe considerar la ubicación de dos lugares esenciales en su convivencia, una la de su espacio para descansar o dormir y otra la de comer, pudiendo incluirse también un sitio de juegos siendo siempre preferible sacarlo mínimo una hora diaria al parque o jardín cercado.

Este primer sitio para dormir debe ser pensado en función a que lo use por toda su vida, lo que implica una aproximación de 14 a 15 años, por lo que es importante que sea bien pensado, necesitando que posea buena ventilación, sea seco y no importune el libre paso.

Asimismo deberá incorporar en él una cama, cesta o colchón, la que en el caso del Perro de Chindo es importante que sea bien acolchado o suave, para prevenir problemas en sus huesos a futuro, así como de asegurarse que no posea detergentes perfumados o que sea lavado con jabones hipoalergénicos pues esta mascota tiende a sufrir de alergias en la piel.

Otro de los espacios será el de comer, siendo importante pues esta raza llega a sufrir de obesidad, por lo que para evitarlo puede colocar su comedero lejos de donde usted lo hace, procurando no tener la tentación de darle de comer de su propio plato, recordándole que la comida de humanos puede ser perjudicial en su salud.

En dicho comedero deberá colocar un plato con el tamaño adecuado para servir las dosis recomendadas por su veterinario y una tasa para el agua, así como protegerlo con una alfombrilla de piso.

El Perro de Chindo en exteriores

Este es un animal muy ágil y dinámico por lo que mantenerlo en el exterior es de importancia en su desarrollo, pero se debe tener en cuenta que manifiesta una tendencia a saltar las cercas, no por tener un instinto de escape puesto que se relaciona estrechamente con su único dueño, sino por su curiosidad y necesidad de ejercitación, siendo peligroso para él al poder ser atropellado o correr el riesgo de extraviarse, además de asustarse y tomar una actitud agresiva con los extraños, aunado a ello el Perro de Chindo tiene un instinto de cazador muy desarrollado lo que hará que también tome interés en alguna posible presa.

En el caso de que haya pensado ubicarlo a vivir en el exterior por completo es sano que le construya una casa de tablas de madera o le compre una prefabricada, que tenga el espacio adecuado y pueda limpiarse con facilidad, además de asegurarle que se mantendrá seca y podrá protegerlo en el invierno y muy especialmente en la lluvia.

Los artículos del Perro de Chindo

En cualquiera de los casos, este animal va a necesitar juguetes, si es posible interactivos pues necesita poner en uso su potente inteligencia, así como aquellos juguetes que le calmarán su ansiedad por morder y masticar, encontrando gran variedad en el mercado.