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Bernedoodle

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Bernedoodle: Tu nueva mascota

El Bernedoodle es una raza de perro grande, considerado como un perro de compañía y producto del cruce entre el Poodle y el Bernese.

Esta es una raza relativamente nueva, y es que el Bernedoodle, es lo que se conoce como un perro híbrido o perro de diseñador, en el cual se ha escogido luego de un análisis en comportamiento y características, a dos especies de raza pura para cruzarlas y crear una nueva con los mejores rasgos de sus padres.

Una de las razones por las cuales se ha comenzado esta práctica de diseñar canes es el hecho de, aparte de crear especies nuevas con fisionomía hermosa, es la de minimizar la cantidad de enfermedades a los que están predispuestos genéticamente aquellos de raza pura, los cuales a lo largo de los años demuestran tener padecimientos congénitos, por lo que el cruce elimina en cierta medida estas variables y genera perros, en un alto porcentaje, más saludables que sus antecesores.

En el caso de los Bernedoodle, son provenientes del cruce entre el Poodle, (preferiblemente que éste sea el padre) y el Bernese conocido también como Boyero de Berna o Perro de Montaña Bernés, y aunque hay muchas posibilidades de que a lo largo de los años se hayan cruzado espontáneamente, no se tienen registros que lo evidencien, hasta que, en el año 2003, Sherry Rupke realiza este cruce intencionalmente, quedando asentado como el primer momento de su aparición.

Debido a ser del tipo de raza híbrida, las camadas de este cruce tienden a no ser 100 por ciento homogéneas, puesto que se ven algunos con tendencia al Poodle o al Bernese en un mismo parto, aunque su composición genética sea de 50 y 50, sin embargo, hasta la fecha, debido a cierto porcentaje de homogeneidad y a la reacción entre los cruces efectuados, se han podido catalogar como tres tipos de Bernedoodle, según su tamaño, el cual por lo general, responde enteramente al de sus padres (especialmente si el padre es Poodle), variando entre juguete, pequeño y estándar.

El Bernedoodle más popularizado hasta ahora es el tamaño estándar, que tiende a ser un perro grande, sin embargo, según su categoría, su peso y proporciones son las siguientes:
– Perro de juguete o toy, puede llegar a medir entre 30cm a 44cm a la cruz y por lo general alcanza un peso entre 4 kilos y 11 kilos (10 a 24 libras).
– El de tamaño pequeño, que llega a medir entre 45cm y 57cm a la cruz, pesando entre 11 kilos y 22 kilos (25 a 49 libras)
– El de tamaño estándar, tiene una altura que va de 58cm a 74cm a la cruz, consiguiendo un peso que va entre 30 kilos y 40 los kilos (70 a 90libras).

Por las características heredadas que posee y su tipo de pelo que va entre liso a ondulado (siendo éste último los más populares), y al igual que su padre Poodle, el Bernedoodle tiende a expulsar muy poco pelo, entrando en la categoría de hipoalergénicos, por lo que son ideales para familias con condiciones alérgicas.

Tienen un aspecto hermoso, adorables, con tendencia a los colores del Bernese, aunque se pueden encontrar con diferentes combinaciones, suaves al tacto, dulces, amorosos, extremadamente confiables, necesitan ser abrazados y consentidos, se adaptan fácilmente a la vida en un apartamento o casa, compartiendo sin ningún problema el día a día con niños, los que a su vez deben ser educados conociendo las consideraciones que se les debe tener a sus mascotas.

Para quien desea incluir en su familia a un Bernedoodle debe tener en cuenta que, no toleran la soledad, lo que los pone algo nerviosos y tienden a expresarlo con conductas destructivas, por otra parte, tampoco son del tipo protector, aunque tengan el tamaño para serlo, con frecuencia llegan a ser considerados incluso como tontos por su disposición a la pasividad, y aunque disfrutan de los juegos al aire libre, nada lo hará más feliz que acurrucarse con su familia humana, sin embargo su inquebrantable fidelidad hacia sus seres queridos puede hacer que los altere en situaciones de riesgo.

Son muy inteligentes, rasgos que parecen heredar del padre Poodle y un poco aprensivos con los extraños lo que parece provenir del Bernese, lo que demuestra que ha capturado lo mejor de ambas razas, con sus pocas excepciones, y aunque hasta la fecha no tienen el tiempo suficiente para otorgarles una personalidad propia, el Bernedoodle parece ser el cachorro ideal para aquellos que son principiantes en tener perros en su hogar, ya que sus exigencias en mantenimiento son mínimas, a quienes sólo les exigirá continua compañía.

Historia y Origen del Bernedoodle

Como ya se dijo, el Bernedoodle, es la consecuencia del cruce intencional y controlado de dos razas puras, el Poodle (conocido también como Caniche) en sus diferentes tamaños, con el Bernese o Boyero de Berna, lo que lo define en la categoría de Perro Híbrido o Perro de Diseñador.

Este tipo de perro (diseñado intencionalmente) tienen una antigüedad bastante reciente, y aunque naturalmente hayan podido darse infinidad de cruces de carácter espontáneo, no hay manera de confirmarlo sin una base histórica fidedigna, fotografías o escritos que lo avalen, considerando también que aunque se hayan producido, es posible que llegaran a ser vistos sólo en una camada, sin dejar registros de varias generaciones, por lo que muchos diseñadores pueden tener la “patente” de las razas que procrean y comercializan.

Un perro de diseñador, o híbrido es el resultado estudiado y controlado de un cruce programado, donde previamente se han estudiado las características de las razas a derivar y se evalúa el resultado antes de ser publicado, estos canes deben ser criados en sus primeras camadas por sus diseñadores, donde deben registrar sus características, comportamiento, enfermedades, alimentación y cuidados necesarios, ya que al no poseer un soporte histórico, se deben controlar muchas variables antes de darlos a conocer, para evitar riesgos tanto para ellos como para sus próximas familias humanas.

Estos tipos de canes tienen sus admiradores y sus detractores o críticos, los que, consideran que ponen en peligro la pureza de las razas que poseen antigüedad e historia en el mundo, derivando sus rasgos físicos y mezclando sus debilidades y fortalezas con otros que los modifican en gran medida.

Por su parte hay otros que, consideran que las creaciones de estos tipos de perro generan una polémica en los motivos de su búsqueda, apartándolas de la necesidad de idear razas más sanas y con comportamientos más controlados, argumentan que, son diseñados sólo con fines estéticos, tal como se puede diseñar ropa, o accesorios para mascotas, lo que los lleva a concluir que lo realizan, generalmente, con fines comerciales y de consumo, argumentando también que, en el mundo hay muchos animales de procedencia conocida que requieren ser adoptados y no necesitan una competencia que incluso los supera en costos.

En todo caso, con sus pro y sus contra, los perros de diseñador o híbrido han alcanzado un auge exponencial por su belleza, comportamiento y por ser un poco más saludables que sus antecesores, siendo el Bernedoodle una muestra palpable del encanto que se puede crear con tan sólo controlar ciertas variables.

Te invitamos a conocer mas sobre la historia de los ascendientes del Bernedoodle, donde se indica la procedencia y características del Caniche y el Boyero de Berna.

La persona considerada como la creadora de los Bernedoodle es Sherry Rupke una joven de Canadá, certificada cómo técnica veterinaria, quien comenzó a criar perros en su granja, realizando cruces desde hace años, a través de estrictos estándares de cuidados en alimentación, trato, aseo y adiestramiento, ha publicado libros donde estable los parámetros ideales para su atención y es conocida también por la creación de otras razas como el Goldendoodle.
Lo cierto es que, sin importar cuales fueron los motivos o si es aceptado o no por algunas asociaciones, el Bernedoodle parece ser una raza que se ha ganado el corazón de muchos tanto por sus bellas características físicas como por su precioso y dulce comportamiento.

Características Principales

Bernedoodle caracteristicas

Las camadas del Bernedoodle puede tener diferencias entre hermanos, lo que hace que tengan características muy desiguales, obteniendo algunos rasgos del Poodle o del Bernes que otros no, aunado a esto, es de considerar que son una especie nacida en el año 2003 lo que todavía no puede dar indicativos de tener características propias e inamovibles que sean específicas, además de su belleza.

El proceso de cruce controlado de los Bernedoodles puede darse de varias maneras, encontrándose categorías en ellas, dependiendo también de los gustos o necesidades de las familias que los solicitan.
En este sentido se han desarrollado tres derivaciones conocidas como F1, F1b y F2 de la siguiente manera:

Los Bernedoodle F1, son producto del cruce de un Poodle (preferiblemente que sea el padre), y un Bernés o Boyero de Berna, ambos de raza pura, obteniendo cachorros con un aporte del 50 y 50 por ciento de cada progenitor, siendo estos los más conocidos.

Los F1b, son el resultado del cruce de un Bernedoodle F1 con un Poodle o un Bernedoodle F1 con un Boyero de Berna, (obviamente que ninguno de estos sean sus padres y que tengan raza pura) de esta manera, se diluye un poco las características de aquel que no participa en el cruce, por ejemplo, un F1b producto del cruce entre un F1 y un Poodle, tendrá una composición genética 75 por ciento Poodle y 25 por ciento Boyero de Berna, obteniendo más aspectos del Poodle que del Bernés.

Los F2, son los hijos resultantes del cruce de dos Bernedoodle F1 puros, se podría creer que a partir de aquí la raza ya quedaría definida por características propias, pero, continúan dando muestras desiguales y menos controladas que sus padres, considerado por algunos como menos atractivos, dejando a los F1 entre los más solicitados.

Los Bernedoodle F1, son hermosos, pueden tener un pelaje liso como el del Bernés u ondulado como el del Poodle, en su mayoría heredan la inteligencia del Poodle y la ternura del Bernés, aunque se han visto algunos que poseen la terquedad de este último, lo que al parecer desaparece en la adultez.

Debido a que son un producto derivado de dos razas con sus propias especificaciones, se muestran a continuación las más significativas y hereditarias de cada antecesor  ya que los Bernedoodle podrían tener algunas de ellas:

El Poodle o Caniche:
– Diferentes tamaños, entre toy, pequeño, grande. En este aspecto el tamaño de los Bernedoodle parece estar estrictamente ligado al de su padre Poodle, siendo el más conocido el estándar que es un perro grande.
– Su rostro es fino.
– Cabello ondulado, fino y largo.
– Orejas largas.
– Mucho pelo, pero no lo expulsa frecuentemente.
– Generalmente son de un solo color uniforme.
– Altamente Inteligente.
– Activos
– Sociables.
– Equilibrados.
– Esperanza de vida de 12 a 15 años.

El Boyero de Berna:
– Es un perro grande, de aproximadamente de 55cm a 70cm de altura a la cruz.
– Rostro ancho, grande pero proporcionada.
– Cabello liso, fino y largo.
– Orejas altas, medianas y triangulares.
– Mucho pelo.
– Tricolor, predominantemente negro, con una franja blanca y toques marrones.
– Inteligente.
– Activo hasta la adolescencia.
– Reservado.
– Pacífico.
– Dulce.
– Esperanza de vida de 8 y 9 años.

Los Bernedoodles podrían tener una combinación de cualquiera de las características propias de sus padres, sin embargo, en las últimas camadas parece haber una persistencia en algunos aspectos como son los siguientes:
– Su tamaño varía en función al del Padre Poodle, los hay Toy o juguete, pequeños y estándar o grandes.
– Rostro proporcionado, una mezcla perfecta entre ambos progenitores, ni fino ni ancho, con la depresión naso – frontal (stop) notoria pero delicada, ojos redondos cubiertos de pelo de longitud mediana, la nariz por lo general es negra.
– Cabello ondulado, fino y largo, aunque se han visto pocos con cabello fino como el Boyero de Berna.
– Las orejas son medianas, triangulares y altas, parecidas a las del Bernese, pero un poco más largas y generalmente con suficiente pelo ondulado.
– Poseen bastante pelo, pero al igual que el Caniche no lo expulsa, entrando en la categoría de perros hipoalergénicos.
– Generalmente tricolor como el Bernese, con una franja en el medio blanca que va desde la frente hasta el estómago, con toques marrones y predominancia negro azabache, se encuentran también con derivaciones entre tonos grises o marrones.
– Cola larga.
– Patas anchas con toques de color blanco o marrón claro.
– Altamente inteligentes.
– Medianamente activos.
– Reservados con extraños, rasgo que puede ser corregido en su juventud.
– Pacífico.
– Dulce.
– Ideal para ambientes temperados, no soporta los climas extremos.
– Esperanza de Vida de 12 a 15 años.

Siendo uno de los rasgos principales más importantes, el hecho de que, hasta la fecha, no han manifestado padecer de las enfermedades congénitas propias de las razas de sus progenitores, siendo en un alto porcentaje más saludables.

Comportamiento del Bernedoodle con otros perros

Bernedoodle 

Como sucede con casi todas las especies humanas, el comportamiento entre razas viene dado del aprendizaje, de la práctica y de las acciones propias de la sociedad, lo que no es diferente para nuestros amigos caninos.
Los perros tienen una inteligencia característica que los enseña a comportarse por asociación y conducta, tienen una amplia habilidad para inferir resultados lo que los lleva a formarse una personalidad propia dependiendo del ambiente en el que se desarrollan.

La clave para la correcta socialización de un Bernedoodle con otro o con otros de otra raza, o con otros animales en general, es su entrenamiento, socialización y corrección, con refuerzo positivo desde su primera infancia.

El Bernedoodle fue creado como animal de compañía para humanos, que lo realizan de manera excelente y de forma muy gustosa para ellos, prefieren estar con su familia y se sienten felices recibiendo el amor de sus dueños, sin embargo, sobre todo en sus primeros años, pueden ser muy receptivos con otras especies.

Además de gustarle acurrucarse con sus humanos favoritos, a nuestro amigo le encanta jugar, dando muestras de ello, cuando desea hacerlo, arquea la espalda, pellizca y corre, algunos colocan o mueven una pata en la cara, gruñen y muerden, comportamientos propios de un can que está dispuesto a divertirse, pudiendo tener estas actitudes con otros perros sin generar grandes inconvenientes siempre que se le haya educado que son acciones propias para invitar al juego.

Debido al hecho de que son una reza criada inicialmente en una granja, su comportamiento e interacción en sus principios fue estrictamente controlada, compartiendo la mayoría de las camadas, espacio y tiempo con otros de su misma especie o sus progenitores.

Este hermoso animal, que podría definirse como muy equilibrado, heredó una vivaz inteligencia que le permite el adiestramiento oportuno y la toma de decisiones, sin embargo, recuerde que el Bernedoodle tiene en parte el comportamiento aprensivo en la adultez de su progenitor el Boyero de Berna.

Si su cachorro posee un adiestramiento a temprana edad, se le enseña a socializar, se le dan paseos al aire libre a diario, permitiendo que olfatee y sea reconocido por otros animales, es en un alto porcentaje, muy seguro que, no presentará grandes problemas con el trato hacia otros animales, aceptándolos tranquilamente en su medio como parte de su vida cotidiana.

Aunque posee un dócil comportamiento, es de recordar que la mayoría de los perros, de cualquier tamaño, en especial los grandes, tienden a ser un poco territoriales, marcan y defienden su espacio al igual que lo hacen indirectamente con sus familiares y pertenecías, por lo que, aunque esté adiestrado, no intente alterar mucho los nervios de un Bernedoodle, ya que optará por defender lo que considera suyo.

Otro factor que es importante considerar es el comportamiento del otro perro o animal que se disponga a acercarse a este singular compañero, ya que el Bernedoodle no posee una conducta agresiva, es juguetón, pacífico y tiene alta tolerancia, no está en su proceder el pelear, por lo que, si llega a presentarse este hecho, es probable que necesite evaluar las condiciones de su invitado.

Dieta y alimentación del Bernedoodle

Es necesario recordar que, las mascotas, al igual que cualquier miembro familiar, en especial aquellas que conviven dentro de los hogares, necesitan disciplina y horarios en su alimentación, de manera de generarles buenos hábitos además de posibilidades de una vida longeva y con calidad.

Al igual que en los humanos, los perros en general y en este caso el Bernedoodle, va cambiando su estilo de alimentación, tanto en el tipo con el la cantidad de comida, debido a las necesidades de la ingesta de mayor o menor número de calorías y nutrientes, pudiendo establecer una dieta basada en alimentos industrializados que vienen diseñados para cada edad, tamaño e incluso razas, o también se puede optar por una alimentación casera, acatando las indicaciones de un especialista, para lo cual es mayormente recomendada la industrializada ya que ésta posee distribuidos los nutrientes de manera más homogénea.

Al respecto se puede aclarar que, también es mucho más fácil su administración, ya que existen en el mercado una gran gama de marcas aprobadas y de calidad reconocida que han diferenciado los alimentos incluyendo dosificaciones adecuadas a cada raza y edad, en estos casos sólo es necesario decidir si optar por una alimentación seca, o en conservas o enlatados, sin embargo, se recomienda tener mucho cuidado con la cantidad de agua o sodio que incluyan estas últimas.

Al nacer, el primer alimento que debe ingerir su Bernedoodle es la leche materna, asegúrese que todos los miembros de la camada puedan tener una correcta succión, pero con cuidado ya que este es un momento donde muchas madres son un poco celosas de sus cachorros, esta leche contiene todos los sales y minerales necesarias para la evolución de la estructura ósea y muscular, así como la conformación de los órganos del perrito.

Es probable que algunos cachorros, por diversos motivos, no puedan gozar de este tipo de alimentación y tenga que separarse de la madre antes de tiempo (se recomienda que sea luego de los dos meses), si esto ocurre se puede implementar la ingesta complementaria que debe contener proteína, leche, levadura, cereales aceite vegetal y sobre todo mucha agua.

Cuando el bernedoodle supera el medio año aproximadamente, comienza a desarrollarse rápidamente, ya que entra en su etapa de adolescencia, donde su comportamiento es mucho más activo y su crecimiento más notorio, a partir de esta edad se conforma su organismo preparándose para la adultez, por lo que su necesidad de comida y agua es mayor, a lo que debe educarse con horarios de comida y golosinas restringidas, otro aspecto a considerar es la estación del año, ya que cuando se encuentre en invierno, por el frío, el bernedoodle ahorrará energía tomando descansos más prolongados, tendiendo a sufrir de obesidad, asegúrese de darle dosis más pequeñas con menos lapsos de espera.

Luego de alcanzada su adultez y madurez el bernedoodle cambia un poco su comportamiento siendo más tranquilo y disfrutando más de la tranquilidad del hogar o del descanso con los humanos, por lo que es necesario modificar el régimen alimenticio nuevamente, ya que en esta etapa se pueden prevenir muchas enfermedades o evitar que sus afecciones provocadas por la vejes sean muy severas.

Para ellos es importante establecer un control periódico con el veterinario, donde se mida sus niveles de azúcar en la sangre, sus reflejos, su función neurológica y motora, así como también su peso, estableciéndose una dieta personalizada en función a sus propios requerimientos.

En este sentido, es importante aclarar que el alimento diseñado para los perros no es el mismo que para otras especies de animales, así que no intente mezclarlas o suministrarle alimentos para gatos o incluso adultos, mucho menos chocolate, café u otras golosinas que le podrían causar un gran daño, además edúquelo de manera de no pedir comida cuando los hombres están en la mesa, no es aconsejable que coma de las sobras.

La alimentación de la madre durante el embarazo y la lactancia.
Cuando su perra bernedoodle se encuentre embarazada, bien sea luego de planificarlo o no, recuerde que esta camada no será del tipo bernedoodle f1, ya que se obtienen de otra manera como lo pudo notar anteriormente, sin embargo, necesitará de todos los cuidados y atención propios de este estado.

Con respecto a su alimentación, debe tener varias modificaciones, las cuales se harán poco a poco una vez que se tenga seguridad de sus nuevas condiciones, al respecto también es importante tener en cuenta que su organismo está dedicado a la formación de otros cachorros por lo que está haciendo un esfuerzo adicional, por lo tanto, permítale descansar el tiempo que desee, tomar mucha agua y alimentarse más frecuentemente.

Cuidados necesarios

Aseo y belleza del Bernedoodle

Tal como se ha indicado previamente, la mayoría de los perros híbrido, heredan las características de sus padres, en el caso de los bernedoodles poseen particularidades muy asociadas al boyero de berna y al poodle, siendo una de estas su agrado al sentirse limpio y acicalado, por lo que además de otorgarles los cuidados necesarios para su salud también le estará dando motivos de felicidad.

Sin embargo, este punto se encuentra muy relacionado con su descripción física, ya que el bernedoodle posee una piel muy delicada, cubierta por dos capas de cabello, una muy fina y corta y otra más expuesta, es debido a esta delicadeza que sus cuidados deben realizarse con una frecuencia diferente a la de los humanos, para evitar afectarles su piel y su salud.

En esta línea de ideas se ubican algunos arreglos frecuentes y otros periódicos que deben hacerse sin falta y con los productos recomendados por su especialista, entre los frecuentes se ubican, el cepillado y la revisión de parásitos y entre los periódicos está el baño, corte de uñas, corte de cabello, limpieza de oídos y visitas al veterinario.

Por su parte el cepillado debe hacerse con delicadeza para evitar romper la piel del bernedoodle, y con cepillos especiales, esta actividad tiende a ser disfrutada tanto por el cachorro como por su dueño, tendiendo a ser relajante y un momento de unión entre ambos.

Antes de proceder a cepillarlo es recomendable revisar con las manos si hay nudos y desenredarlos también con las manos muy suavemente, sujete por un lado la piel de su perro y con la otra deshaga el nudo, aproveche también para chequear que no haya presencia de parásitos como garrapatas o pulgas, una vez desenredado proceda a peinarlo, al hacerlo procure usar un cepillo o peine de plástico con cerdas bien espaciadas, inicie desde la cabeza hacia la cola, repita varias veces, luego puede pasar a un cepillo de metal que tienen las cerdas mas cercanas de manera de retirar el pelo muerto.

Debido a su naturaleza heredada de expulsar poco pelo, condición que proviene del poodle, el bernedoodle necesita de la revisión y ayuda en su cuidado del pelaje, que, aunque es excelente para personas alérgicas puede ser perjudicial si no se tiene la suficiente prevención.

Es a causa de esta particularidad y a su abundancia de pelo en las orejas, que pueden padecer de otitis, o infecciones en los oídos, por lo que entre los cuidados periódicos debe limpiarle las orejas, preferiblemente con un producto recomendado por su veterinario, que suelen ser a base de aceite mineral, nunca lo haga con jabón o agua, puede bañar un trozo de tela suave con el aceite y pasarlo gentilmente por el conducto auditivo, esto tampoco debe hacerse a diario ya que la correcta cantidad de cera o grasa ayuda a proteger el oído medio.

Los baños también entran en la categoría de esporádicos, siendo recomendables los diseñados especialmente para perros, nunca debe usar productos de humanos y tampoco los que tienen fragancia, esto altera mucho al bernedoodle pues afecta su sentido olfativo.

Entre estas actividades se puede clasificar también al corte de pelo, recuerde primero que usted tiene una mascota, y no un payaso, respételo y hágalo sentir cuidado y atendido, los cortes de pelo suelen necesitarse para evitar que les cause dificultades en su salud o en su desenvolvimiento, estos deben ser de mantenimiento, con tijera y peine, evite quitar mucha capa ya que ésta tiene el propósito de cuidar la piel del bernedoodle, protegiéndolo del sol, del frío y de los agentes externos.

Al igual que el pelo, sus uñas pueden causar afecciones si se encarnan o se infectan, además de dañar a los humanos con quienes convive y los muebles del hogar, por lo que deben ser cortadas esporádicamente.

Recomendaciones en cuanto a la salud del Bernedoodle

Bernedoodle 

Este aspecto es extraordinariamente parecido a los humanos, con algunas diferencias como el hecho de que los perros en general no deben tomar calmantes y que, aunque están expuestos a una menor cantidad de virus requieren también de vacunas para evitar que les afecten, especialmente porque algunas tienden a ser mortales para ellos, de resto pueden sufrir de diabetes, otitis, fiebre, dolores en los huesos o en la cadera, entre otras.

Al respecto es recomendable llevarlos al veterinario tan pronto sea apropiado para una primera evaluación quien indicará las vacunas que deben aplicarse y los tiempos para ello, esta planificación debe respetarse ya que una vez excedida la fecha pautada puede perderse el proceso de inmunización, entre ellas seguramente se le suministrarán las que van en contra del moquillo, hepatitis, rabia, leptospirosis, piroplasmosis o la tos perrera, algunas de estas vacunas colaboran en la protección contra las enfermedades transmitidas por las garrapatas.

Cómo entrenar, educar o adiestrar un Bernedoodle

Realmente, no es complicado adiestrar o entrenar un Bernedoodle. Por su naturaleza, en parte como conductas heredadas, el bernedoodle tiende a manifestar una actuación pasiva, con las necesidades básicas de ejercitación y de tiempo de juego, mostrando un deseo de agradar a sus dueños, por lo que puede llegar a ser bastante obediente, quizás uno de los factores que debe aprender a controlar es su temor a la soledad y crearle hábitos alimenticios, aunque este es un punto en el que los humanos deben también tener cierta instrucción, ya que muchas veces se cae en el error de sobrealimentarlos.

Entre estas diferentes academias o estilos de entrenamiento se pueden observar algunos desactualizados basados en el temor por la violencia o castigo y otros basados en la educación inteligente con la mínima coacción, que son los recomendados debido a sus excelentes resultados y al respeto que muestran a los canes, en este sentido, lo importante es afianzar la relación entre el dueño y el perro, de manera de crear un vínculo en el que se entienda donde está la jerarquía pero que a su vez su bernedoodle sienta aprecio en vez de temor, manteniéndose con ello más motivado.

En esta metodología se dan tres fases principales, las cuales pueden demorar en diferentes tiempos debido a la personalidad del cachorro y a la paciencia del dueño, lo importante es replicar al instructor en algunas palabras clave y los tonos de vos indicados, ser firmes y amorosos, el resto es práctica.

En la primera fase el dueño es observador, en el que debe detallar como se comporta el entrenador con su Bernedoodle, realizando éste la primera interacción, podrá notar que rápidamente su cachorro se adaptará al estilo de aprendizaje, no lo deje sólo, permanezca allí de manera que se sienta seguro, simplemente permita que el instructor realice sus funciones.

En la segunda etapa se procede a cambiar el papel del entrenador hacia el dueño del cachorro, quien ya ha conocido cómo es el lenguaje y comportamiento que debe mostrar ante su mascota, dando entonces las ordenes de manera de evitar los errores que se cometen comúnmente, como el repetir una y otra vez una orden hasta el momento de perder la paciencia y gesticular de la manera incorrecta.

La tercera y última fase se refiere al momento en el que tanto dueño como perro han entendido cómo comunicarse, ésta puede ser más lenta que las anteriores y se debe respetar al pie de la letra las instrucciones recibidas, tratando de fijar el conocimiento aprendido, una buena idea para verificar si ya están listos para graduarse es practicar el entrenamiento en el exterior, en alguna plaza o parque donde el bernedoodle tenga contacto con otros perros y dueños.

Entre las características que pueden hacer sufrir al Bernedoodle por falta de adiestramiento se pueden encontrar su temor a los truenos y su temor a la soledad, para ello pueden buscarse centros especializados que lo eduquen al respecto, sin embargo, en casa pueden tomarse acciones como grabar un sonido de un trueno y colocarlo primero a muy bajo volumen e irlo subiendo hasta que su bernedoodle muestre su temor, bajarlo de nuevo y subirlo poco a poco, esto hará que se vaya acostumbrando.

Otro aspecto que puede afectar su comportamiento y la tranquilidad de su hogar es su tendencia a morder todo cuando se encuentra en el proceso de dentición, hábito que si no es atendido a tiempo puede afianzarse como una mala conducta, por lo que es recomendable darle la orden de parar justo en el momento en el que comience a roer cualquier objeto, a excepción de los juguetes destinados a ello, este mandato debe ser dado con firmeza y seriedad, de manera que entienda que no es un juego.

Lo importante es entender que todo comportamiento indeseado de su cachorro puede ser controlado, siempre sobre la base del respeto y amor, recordando que genera mejores resultados una relación de afecto que una relación de temor.

Comportamiento del Bernedoodle con los Humanos

La manera en cómo evolucionó el perro hizo que se adaptara por completo a convivir con los hombres, cumpliendo muchas actividades todas para favorecer al ser humano en cualquier aspecto deseado, por lo que se han ganado ciertamente el hecho de ser “el mejor amigo del hombre”, lo cual lejos de ser una frase de mercadeo, es una que se han ganado con el paso de los años, logrando entender nuestro comportamiento a través de su excelente observación.

En este orden de ideas, y como dato adicional, luego de varios estudios con diferentes razas, en especial las más inteligentes, se ha descubierto que los perros no entienden el lenguaje humano, llegando, luego de entrenamiento a reconocer un máximo de 200 palabras, el bernedoodle por su parte posee una basta inteligencia por lo que se puede acercar mucho a ese rango.

En función a ello se puede exponer que el perro tiene una naturaleza dada al convivir cordialmente con el ser humano, a menos que, de alguna manera se haya desviado su comportamiento, en la mayoría de los casos debido a un trato violento que les genera miedo y estrés, siendo estas las principales causas que hacen a un perro violento, el que sólo intenta defenderse de lo que, a su percepción, lo está amenazando.

En cuanto al bernedoodle, si su educación es basada en el respeto, paciencia y cariño, va a mostrar un estrecho aprecio a su familia, intentando en todo momento complacerlo, en parte por su personalidad carismática y consentidora, tendiendo a ser una mascota dada a la compañía, a agradarle los juegos que incentiven su inteligencia y a los paseos con sus dueños.

Uno de los aspectos que, si afectan considerablemente su comportamiento, descontrolándolo seriamente, es un tiempo muy prolongado de soledad, esto los atemoriza, demostrándolo de maneras incómodas, pudiendo destrozar artículos o muebles que regularmente respeta, ladrando más de la cuenta o en los peores casos ocasionándoles problemas estomacales.

Al igual que muchas otras razas del tipo del bernedoodle, éste tiene la habilidad de estudiar el lenguaje corporal de los humanos con los que convive, de manera que, logra entender cuando algo los afecta o cuando algo los alegra, siendo tan dispuesto a socializar con ellos que incluso no se recomienda su uso como perro guardián, ya que su nivel de empatía no le permitirá sospechar de los intrusos.

En este sentido, el humor del bernedoodle se muestra generalmente como una respuesta al observado, tratando en algunas ocasiones de alegrar a sus dueños, a través de piruetas o incitándoles al juego, o en otras reconociendo la necesidad de una compañía tranquila, lo que hará con mucho gusto debido a su tendencia a la pasividad, especialmente en una etapa adulta.

Entre las pocas acciones que pueden parecer una expresión de aprecio entre los hombres, que le desagradan a los bernedoodle, está el que le acaricien el rostro, ya que, al contrario de entenderlo como una muestra de cariño o una caricia, lo ven como una falta de respeto y una incitación a pelear, aunque por su carácter en unas primeras ocasiones es probable que no responda de mala manera, con repetir esta acción varias veces tendrá motivo para irritarlo considerablemente.

Para continuar enumerando las acciones que es recomendable evitar es importante también incluir el hecho de que, aunque son muy inteligentes, su sentido de comunicación es diferente al nuestro y por ello no entienden bien nuestro lenguaje, por lo que no se moleste en hablarle insistentemente o leerle algún libro, ya que se aburrirá, esto aplica también al momento de ver televisión, los bernedoodle no entiende esta actividad, además que no ven lo suficientemente bien como para disfrutar de las imágenes, de preferencia permítale estar cerca de usted en un lugar cálido acariciando su lomo.

Existen muchos otros errores que los humanos cometemos por falta de información o por hábitos incorrectos adquiridos de prácticas antiguas no asesoradas, que lejos de agradar a nuestras mascotas, lo irritan y lo degradan visto desde su perspectiva, aunque nosotros pensemos que no es así, y es que, aunque el bernedoodle no entra en la categoría de los más orgullosos, si requiere de lo que para el es respeto, como evitar disfrazarlo, el no es un juguete, es un ser vivo que requiere un trato digno, lo cual agradecerá visiblemente.

Compartir con un Bernedoodle en realidad es una tarea sencilla, han heredado las características de sus padres de manera que lo establecen como un perro de compañía, de hecho, se puede considerar como ideal para las familias que se van iniciando en el tema de tener mascotas en el hogar, porque apartando su temor a la soledad son de fácil mantenimiento, ejercitación moderada, fáciles de entrenar ya que tienden a ser muy obedientes y sobre todo muy empáticos con su familia humana.

Entorno ideal del Bernedoodle

Se tiene la concepción de pensar que las mascotas viven felices mientras tengan un lugar donde dormir y comer, bastando sólo con eso, cuando en realidad los perros están hechos para el trabajo o la actividad física, bien sea olfateando, cazando, mordiendo, corriendo o muchas de las acciones en las que se desempeñan perfectamente bien, si es cierto que disfrutan del descanso en especial cuando están rodeados de sus humanos favoritos, pero esto no es suficiente para ellos ni para su salud.

Por lo que no debemos subestimarlos al darles hábitos de sedentarismo, ya que serán mucho más felices realizando actividades útiles y ser recompensados con aprecio, tiempo de calidad y atenciones.
Al respecto, antes de adoptar un bernedoodle en el hogar, es importante considerar su tamaño, su comportamiento y sus necesidades de modo de preparar un lugar apropiado que beneficie la vida del animal y de su nueva familia, para lo cual es probable que tenga que recurrir a un breve adiestramiento mientras se adapta al espacio destinado para él.

En este sentido, el bernedoodle ha sido creado para la compañía, heredando habilidades de sus padres, por lo que se puede dar por satisfecho hasta en un espacio pequeño, necesitando solamente una salida diaria al parque, pues su actividad física no es muy elevada, siendo ésta en muchos casos, que ser motivada.

Si, por le contrario, su vivienda posee un amplio jardín o bastante patio para jugar o correr, con esto será suficiente, aunque recuerde que las salidas al parque seguirán siendo necesarias para estimular su socialización, pues el bernedoodle puede sentirse un poco aprensivo con extraños si no se le educa correctamente, por lo que ejercitarse exclusivamente en la intimidad de su casa no es saludable.

En el caso de poseer espacio en el exterior, constrúyale una casa acorde a su tamaño, si es posible antes de su llegada al hogar, ésta necesitaría estar ubicada y diseñada de manera que le garantice un ambiente tibio y seco, así como debe estar equipada con una cesta, un colchón o una manta, esto depende en gran medida de la estatura de su perro.

Por su parte si su próxima vivienda será un apartamento en un edificio residencial, puede ubicarle un lugar dentro de su morada, que incluya los elementos mencionados previamente, de modo que se sienta dueño de algo y seguro en su espacio, esto también puede hacerlo incluso si posee una casa de patio.

Otro aspecto a considerar son su hábitos y capacidades innatas, en el sentido de que, los perros en general no entienden el leguaje de palabras, ya que son mas intuitivos, y una actividad como ver televisión no es para ellos tan gratificante como lo es para los humanos, además de que su visión no es muy desarrollada, siendo algunas razas casi ciegas.

En este sentido, defina bien el espacio del cual dispondrá el bernedoodle, el que de vez en cuando necesitará ejercitarse y practicar juegos inteligentes, donde se le incentive y se le rete en este aspecto.

Una vez que tenga su espacio y se haya adaptado a él, será muy difícil mudarlo, pues estos perros de enamoran de sus rutinas rápidamente, por lo que si cambiará a otro destino o si se mudará de vivienda tendrá que asegurarse que ésta sea lenta y tranquila, sin presiones, de modo de que se adapte a su nuevo lugar.

Al respecto es importante aplicar ciertas estrategias de manera de ayudarlo a sobrellevar de la mejor manera esta etapa que tiende a ser muy frustrante y estresante para él, por lo que debe procurar tomar ciertas acciones como no lavar los artículos del lugar donde duerme, bien sea su manta o colchón de manera que sienta que no todo ha cambiado, hágalo luego que se haya acostumbrado a su nuevo hogar, puede también llevarlo a dar paseos a la nueva zona unos días antes de la mudanza para que se acostumbre a los olores.

En este orden de ideas, existen varios elementos que le rodean especialmente al momento de salir a pasear y son las bicicletas, automóviles, motos, entre otros; los ejemplares de esta raza son mascotas de hogar, por lo que no están tan familiarizados con los peligros que pueden encontrar en la calle, a diferencia de un dálmata por ejemplo que desde hace años corría a un lado de los camiones, en cambio los bernedoodle son más inocentes al respecto y pueden salir corriendo en cualquier momento sin percatarse del tráfico.

Para solucionar esta situación no olvide acostumbrarlo a usar collar desde su infancia, de manera de poder asegurarlo con una cadena mientras se entrena en cómo comportarse en los exteriores, e incluso después, al respecto de lo relacionado a su indumentaria, no es aconsejable vestirlo, no es necesario pues su pelaje realiza todas las funciones, le protege su delicada piel y lo calienta, además de ser hermosa y suave, siendo uno de sus mejores atributos.